El fruto del Espíritu: gozo

En un mundo lleno de tragedia y caos, el gozo puede ser difícil de encontrar. ¿Qué es exactamente este rasgo de carácter positivo en la lista del fruto del espíritu?

Gozo tiene muchos sinónimos, como alegría, gusto, regocijo y deleite. Pero la connotación que tienen estas palabras actualmente en el mundo, no es precisamente la de la Biblia.

Felicidad egoísta vs gozo piadoso

A menudo la gente piensa que alcanzar la felicidad significa buscar lo que lo hace feliz a uno mismo. ¿Pero nos dice la Biblia que si lo que hacemos nos hace felices, entonces no está mal? Por ejemplo, ¿si dormir con diferentes parejas sexuales nos hace feliz, engañar acerca de nuestros impuestos nos permite recibir mayores devoluciones, criticar y abusar de los demás nos hace sentirnos mejor con nosotros mismos, entonces eso significa que debemos hacer esas cosas?

¡Por supuesto que no! la Biblia dice: “Alegría es para el justo el hacer juicio; mas destrucción a los que hacen iniquidad” (Proverbios 21:15). El gozo del que se habla como fruto del Espíritu en Gálatas 5:22, es la visión alegre y positiva de una persona que ha sido llamada por Dios y se da cuenta de lo beneficioso que es seguir el camino de vida de Dios.

Romper las reglas de Dios, nunca va a traer gozo duradero y real. Buscar nuestro placer de manera egoísta no es el camino del verdadero gozo tampoco. El verdadero gozo es un regalo de Dios, y Él quiere que nosotros lo demos a los demás sin egoísmo. Podemos tener gozo de Dios incluso cuando enfrentamos cosas que no nos hacen felices, como las pruebas (Santiago 1:2).

Pero afortunadamente la Biblia promete que a largo plazo el gozo, la alegría y el gusto van a estar presentes. Veamos en Salmos 16:11: “Me mostrarás la senda de la vida; en tu presencia hay plenitud de gozo; delicias a tu diestra para siempre”.

El gozo es la materialización de que Dios nos ama y quiere darle cosas buenas a sus hijos —aquellos que se arrepintieron, fueron bautizados y han recibido su Espíritu Santo (Hechos 2:38). Una de esas cosas buenas es el Reino de Dios, cuando Jesucristo va a gobernar un mundo próspero y pacifico: “Alégrense y gócense las naciones, porque juzgarás los pueblos con equidad, Y pastorearás las naciones en la tierra” (Salmos 67:4).

¿Qué es el gozo según Dios? El gozo es la respuesta de los cristianos complacidos con el hecho de que nos ha sido dada una preciosa verdad, un regalo y el entendimiento de un camino de vida que trae consigo satisfacción —hoy y siempre.

¿Por qué Dios quiere que manifestemos gozo?

Como hemos visto, el gozo que viene a través de deseos y actividades egoístas trae consigo una alegría superficial o placer temporal. Sin embargo existe un gozo que viene a través del Espíritu Santo y de seguir el camino de vida de Dios que trae verdadera satisfacción y sentimientos verdaderamente optimistas. Dios nos quiere demostrar esto último con el fin de probarle al mundo que Él es el que trae la felicidad. Las minas de Satanás se sienten bien por un momento, pero después explotan y destruyen nuestra vida. Así como con todo el fruto del espíritu, los ejemplos de los cristianos son la guía que nos muestra que el verdadero gozo es mejor que el falso, frágil y egoísta.

Cuando mostramos gozo, estamos demostrando seriamente donde están nuestras prioridades. Veamos la parábola del tesoro escondido en el campo: “Además, el reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo, el cual un hombre halla, y lo esconde de nuevo; y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo” (Mateo 13:44).

El gozo por el Reino que viene y por lo que Dios nos ha revelado hace que todo lo demás en la vida nos parezca menos importante. Los cristianos irritables, desagradecidos, negativos y furiosos no están mostrando la verdad del Reino de Dios —algo tan maravilloso que nada debería tener prioridad sobre él. Es algo para alegrarse todos los días, todo el día: en el trabajo, en su hogar, mientras conduce, mientras juega —en todo lugar.

¿Por qué debemos mostrar gozo? Si de verdad creemos en lo que Dios nos dice en la Biblia, entonces tenemos mucho de que alegrarnos. Vendrán momentos de dolor en esta vida (muerte de seres queridos o cambios en la vida), pero incluso en esos momentos de pena y llanto, el gozo subyacente en el plan que Dios tiene para la humanidad (incluyendo la resurrección de los seres queridos y resolver todos los problemas que tiene el mundo) debe permanecer en nuestros corazones y en nuestras acciones. Más fácil decirlo que hacerlo, ¿verdad?

Un ejemplo que debemos seguir

El apóstol Juan nos da un ejemplo de gozo que debemos tener presente en nuestra vida. En su carta a Gayo, un anciano que amaba mucho, él dice: “Pues mucho me regocijé cuando vinieron los hermanos y dieron testimonio de tu verdad, de cómo andas en la verdad. No tengo yo mayor gozo que éste, el oír que mis hijos andan en la verdad” (3 Juan 1:3-4).

Juan estaba extremadamente alegre y feliz al saber que personas a las cuales él les había predicado, siguieran en el camino de la verdad. Él estaba gozoso porque sabía que mientras siguieran caminando en la verdad, también tendrían alegría y gozo —por la eternidad.

El ejemplo de Juan nos explica de dónde proviene el gozo y por qué es importante. El gozo proviene de mantenerse fiel a las enseñanzas de Dios, y es importante porque le da también gozo a otros y es una muestra de agradecimiento por todo lo que se nos ha dado.

Un ejemplo para evitar

Cristo habla del gozo en la parábola del sembrador: “Y el que fue sembrado en pedregales, éste es el que oye la palabra, y al momento la recibe con gozo; pero no tiene raíz en sí, sino que es de corta duración, pues al venir la aflicción o la persecución por causa de la palabra, luego tropieza” (Mateo 13:20-21).

Esto no es un gozo real ni duradero, es un gozo temporal.

La persona en los pedregales pudo haber sentido un gozo real al principio, pero después se enfocó en las pruebas y permitió que ese gozo se desvaneciera. Nuestro gozo, entusiasmo y alegría en Dios debe crecer y aumentar a medida que nos mantenemos cerca de Él y permitimos que el Espíritu Santo obre en nosotros.

Auto-examen de gozo

¿Estamos creciendo en el fruto del gozo? Para darse cuenta, hágase las siguientes preguntas:

  1. ¿Soy más positivo o más negativo que antes? ¿Qué ejemplos de mi vida comprueban esto?
  2. ¿Mi gozo por la verdad, la Biblia y el Reino de Dios es mayor que mi gozo por las cosas físicas? ¿Cómo lo sé?
  3. ¿Me quejo (destruyo y critico) o animo (construyo)? ¿Cómo lo sé?
  4. ¿Cómo me describirían los demás, como alguien gozoso o alguien malhumorado? ¿Por qué dirían algo así?

¿Cómo podemos mostrar más gozo?

Tenemos que enfrentar muchas circunstancias que pueden quitarnos el gozo: trabajos estresantes, enfermedades, muerte de seres queridos, problemas económicos, situaciones de peligro, molestias diarias y frustraciones, personas que nos llaman dementes por creer en la Biblia, etcétera.

¿Cómo podemos manifestar más gozo en nuestra vida? La respuesta es simple: debemos cambiar nuestra manera de pensar. Es importante darnos cuenta que el proceso es una lucha que se lleva a cabo en nuestra mente durante toda la vida. Aquí hay algunas ideas:

  • Mientras está orando, haga una lista de todas las bendiciones físicas y espirituales que recuerde. Esfuércese por tener un espíritu de agradecimiento y emoción con todo lo que se le ha dado.
  • Tenga presente continuamente los beneficios del camino de Dios vs. el camino de Satanás. Compare como es el mundo actualmente vs. como será cuando Cristo regrese. Podría poner recordatorios en su teléfono celular, escribir mensajes en papelitos o hacer alguna otra cosa para que usted se detenga y piense en esto regularmente.
  • Envíe, escriba mensajes, llame a otras personas y dígales frases que los animen, escrituras o incluso comentarios chistosos, sabiendo que el gozo en las bendiciones y la verdad de Dios es contagioso entre los que creen. Por ejemplo: “que tengas un feliz día en el trabajo siendo una luz para el mundo oscuro” o “El gozo en el Eterno es tu fuerza” (Nehemías 8:10).

Cuando consideramos y en realidad creemos la asombrosa verdad del Reino de Dios que viene, y nuestra participación en él, ¿cómo no sentirnos gozosos en cada uno de los aspectos de nuestra vida? ¡Sonría! Dios existe y no miente.

Si desea más información acerca de cómo utilizar el Espíritu Santo para hacer cambios en nuestra vida, vea “¿Cómo saber si tiene el Espíritu Santo?