Aleppo, Siria: ciudad en ruinas ante un mundo en silencio

Agencias
Esta semana las noticias se centraron en torno a la tragedia que está ocurriendo en la ciudad de Aleppo, Siria. Por todo el mundo han surgido imágenes aterradoras de civiles, en su mayoría mujeres y niños, que han sufrido las atrocidades de la guerra. Las noticias más recientes del 19 de diciembre se enfocaron en un policía extremista de 22 años que asesinó a Andrei Karlov, el embajador ruso en Turquía, quien inmediatamente después de asesinarlo exclamó diciendo que no se olvidaran de Aleppo y de Siria entera.

Aleppo, que fue declarada por la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) como una ciudad patrimonio de la humanidad en 1986, hoy se encuentra en medio de una terrible guerra. Antes de ser casi totalmente destruida era una ciudad histórica y hermosa, la segunda ciudad más grande de Siria, hasta hace poco tiempo era un atractivo turístico con mezquitas que remontan hasta los tiempos bíblicos y era también el destino favorito de multitud de turistas que visitaban esta región. Aleppo también fue considerada, por algún tiempo, como el centro financiero más importante de Siria. Hoy, después de haber caído en manos del régimen de Asad, ha sido reducida a escombros, dejando al remanente de civiles desesperados y tratando de escapar por sus vidas.

El ejército sirio y sus aliados han expulsado a los rebeldes de la mayoría de las áreas de la ciudad, apoyados por ataque aéreos rusos y la contribución militar de Irán, del hezbollah libanés y otras milicias.

La tragedia más grave no es tanto la destrucción de la histórica ciudad, sino la fría respuesta del mundo entero que parece inmune ante las escenas de terror transmitidas repetidas veces en los medios masivos de comunicación. Nadie en occidente ha querido intervenir de ninguna manera en esta situación triste y vergonzosa para millones de civiles inocentes.

Las terribles y conmovedoras imágenes muestran al remanente de lo que fue una población que consistía en más de tres millones de personas, tratando de escapar de este lugar que antes llamaban su hogar.

La embajadora de Estados Unidos ante las Naciones Unidas, Samantha Power, pronunció un apasionado discurso esta semana ante el Consejo de Seguridad de esta organización internacional. El discurso fue enfocado en Siria, Irán y Rusia, acusándolos por la muerte de civiles en Aleppo. Ella dijo: “Ustedes son los responsables por estas atrocidades… ¿Son realmente incapaces de sentir vergüenza? ¿Acaso no existe nada que los conmueva? ¿No hay ningún acto de barbarismo en contra de los civiles, ninguna ejecución de un niño que erice su piel y que los conmueva tan solo un poco?”

El presidente norteamericano, Barack Obama, denunció el "horror" que vive Aleppo, diciendo: "El mundo está unido ante el horror del salvaje asalto del régimen sirio y sus aliados rusos e iraníes a la ciudad de Aleppo". Señaló además que el presidente Bashar al-Assad no puede obtener legitimidad "a golpe de masacres".

¿Por qué tanta indiferencia ante la presente tragedia?

La Biblia habla que en los últimos días viviríamos tiempos peligrosos, porque existirían “hombres crueles, traidores, sin afecto natural, aborrecedores de lo bueno, implacables, vengativos y soberbios”… entre otras muchas cosas (2 Timoteo 3).

Jesucristo también dijo que en el tiempo del fin habría terribles escenarios: “Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin. Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares. Y todo esto será principio de dolores. Entonces os entregarán a tribulación, y os matarán, y seréis aborrecidos de todas las gentes por causa de mi nombre. Muchos tropezarán entonces, y se entregarán unos a otros, y unos a otros se aborrecerán” (Mateo 24:6-10).

Ante la indiferencia del mundo hacia el sufrimiento humano solo podemos pedirle a Dios con más fervor: “Venga tu reino”. Entendámoslo o no, el Reino de Dios va a venir pronto del cielo a la tierra.

Para entender más acerca de los conflictos en varios países, lo invitamos a leer nuestro artículo ¿Por qué Dios permite la guerra?