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El Estado de Israel cumple 70 años

Getty Images
Israel inició la semana pasada las celebraciones de su septuagésimo aniversario de existencia como Estado. El 14 de mayo de 1948, el primer ministro de Israel David Ben Gurión anunció el establecimiento del Estado judío. Casi dos mil años después de haber desaparecido, Israel volvió a tomar su lugar entre las naciones.

El actual miembro de la Knéset y viceministro de diplomacia pública e historiador de Israel, Michael Oren, recuerda que pocas horas después de su resurgimiento hace 70 años, seis naciones árabes atacaron a la nueva Israel, inconformes con la decisión de la ONU de permitir que los judíos recuperaran la tierra de sus antepasados.

Él dirige la mirada hacia los eventos sucedidos inmediatamente después de la llamada “Guerra de la Independencia”, que ocurrieron entre mayo de 1948 y enero de 1949. Él cuenta: “Había 600 mil judíos aquí, más o menos del tamaño de una ciudad occidental de tamaño mediano. Ellos tenían poco armamento y combatieron a seis ejércitos árabes al mismo tiempo. Israel no tenía una economía fuerte, ni aliados, y parte de su población eran sobrevivientes venidos de Europa después del holocausto”.

Después de lo que él llamó el “bautismo de fuego”, Israel no sólo sobrevivió, sino que también prosperó mucho. “Nuestra economía tiene ahora una de las mayores tasas de crecimiento del mundo. Tenemos uno de los ejércitos más poderosos del mundo; somos líderes mundiales en tecnología e Israel regularmente se cuenta entre los países más poderosos del mundo “, resume Oren.

Para él, “en perspectiva histórica, la situación de Israel no es menos que un milagro”.

Después de dos mil años de haber estado en el exilio, Israel celebra su independencia con máxima alegría. Por una parte, por la soberanía recuperada, pero principalmente por la herencia que Dios les dio en esa Tierra.

Los actos de celebración comenzaron el miércoles 18 de abril por la noche con una gran ceremonia en el Monte Herzl de Jerusalén. "Nos podemos defender solos, esa es la esencia de la independencia", dijo en su discurso el primer ministro, Benjamín Netanyahu. Durante la conmemoración se encendieron antorchas y por la noche hubo fuegos artificiales en muchas ciudades, entre ellas Tel Aviv.

Netanyahu afirmó que "acabamos de empezar. 70 años es un abrir y cerrar de ojos en términos históricos. No tengo dudas de que dentro de 70 años Israel será aún más fuerte, incluso más próspero de lo que es hoy".

Hoy existe mucho optimismo de los líderes de Israel, ya que piensan que la profecía se está cumpliendo en sus vidas al ver cada día el retorno de muchos judíos a Israel. Este aniversario tiene esa connotación. Sin embargo, la Biblia menciona lo que sucederá a la nación de Israel y a Jerusalén como nueva capital de Israel, quizás antes de los 70 años futuros.

Después de rebelarse contra los romanos en el año 66 d.C. y nuevamente en el 132 d.C., Judea fue aplastada. La mayor parte de los judíos que quedaron se dispersaron por todo el Imperio Romano y más allá de sus fronteras. Sólo en 1948 volvió a existir una nación judía, cuando se estableció el moderno Estado de Israel. 

Hace un siglo, una nación judía independiente no era más que un sueño acariciado por un grupo de fanáticos y hoy es un milagro viviente, como lo señalo el señor Netanyahu.

Este sueño dio un paso adelante durante la Primera Guerra Mundial, cuando las fuerzas de la Mancomunidad Británica se apoderaron de Jerusalén, que estaba bajo control de los turcos, en diciembre de 1916. Unos meses más tarde el gobierno británico se comprometió al establecimiento de una nación judía independiente en las antiguas tierras que los judíos habían habitado por siglos.

Pasarían más de 30 años antes de que el sueño se hiciera realidad, en 1948. Sin embargo, desde ese entonces el diminuto Estado de Israel ha tenido que librar varias guerras por su supervivencia: en 1948, 1967 y 1973. Hasta nuestros días ha sufrido innumerables ataques terroristas y amenazas de aniquilación por parte de vecinos hostiles determinados a eliminar al Estado judío.

Como menciona la Biblia, el foco central de los eventos del tiempo del fin será Israel y principalmente Jerusalén y sus alrededores, lo que mucha gente conoce como la Tierra Santa.

El capítulo 21 de Lucas y el capítulo 24 de Mateo son paralelos. Note el relato de Lucas sobre la extensa profecía de Jesucristo que sirvió de respuesta a estas preguntas de los discípulos:

“Maestro, ¿cuándo será esto? ¿y qué señal habrá cuando estas cosas estén para suceder?” (Lucas 21:7).

En respuesta, Jesús les mostró que Jerusalén sería la protagonista principal de la turbulencia política y militar que precederían a su retorno a la Tierra:

“Pero cuando viereis a Jerusalén rodeada de ejércitos, sabed entonces que su destrucción ha llegado… Porque estos son días de retribución, para que se cumplan todas las cosas que están escritas” (vv. 20-22).

Cualquiera que haya vivido hace un siglo, hubiera encontrado estas frases prácticamente imposibles de comprender. Jerusalén, en los tiempos antiguos había sido objeto de muchas batallas, pero durante cuatro siglos la ciudad estuvo en paz dentro de las fronteras del Imperio Turco Otomano.

Los judíos vivían como minoría bajo el gobierno de los turcos. Pero esto cambiaría dramáticamente durante el curso del siglo XX. Tenía que cambiar, para que la profecía bíblica se cumpliera.

Zacarías, el profeta del Antiguo Testamento, fue utilizado por Dios para revelar muchas cosas sobre los eventos del tiempo del fin y la segunda venida del Mesías. El profeta vivió y profetizó más de 500 años antes de que Cristo viniera por primera vez. Sin embargo, su libro profético nos dice mucho sobre el mundo actual.

“He aquí yo pongo a Jerusalén por copa que hará temblar a todos los pueblos de alrededor contra Judá, en el sitio contra Jerusalén. Y en aquel día yo pondré a Jerusalén por piedra pesada a todos los pueblos; todos los que se la cargaren serán despedazados, bien que todas las naciones de la tierra se juntarán contra ella” (Zacarías 12:2-3).

En el versículo 9 agrega: “Y en aquel día yo procuraré destruir a todas las naciones que vinieren contra Jerusalén”.

Sin embargo, el capítulo 14 del mismo libro deja en claro que esto se refiere a sucesos futuros, no pasados. El momento descrito ocurre inmediatamente antes del retorno de Jesucristo a la Tierra.

“He aquí, el día del Eterno viene, y en medio de ti serán repartidos tus despojos. Porque yo reuniré a todas las naciones para combatir contra Jerusalén; y la ciudad será tomada, y serán saqueadas las casas, y violadas las mujeres; y la mitad de la ciudad irá en cautiverio, más el resto del pueblo no será cortado de la ciudad. Después saldrá el Eterno y peleará con aquellas naciones, como peleó en el día de la batalla. Y se afirmarán sus pies en aquel día sobre el monte de los Olivos, que está enfrente de Jerusalén al oriente; y el monte de los Olivos se partirá por en medio, hacia el oriente y hacia el occidente, haciendo un valle muy grande; y la mitad del monte se apartará hacia el norte, y la otra mitad hacia el sur” (Zacarías 14:1-4).

Claramente, las últimas líneas de esta profecía aún están por cumplirse. Si desea más información, lo invitamos a seguir leyendo acerca de lo que sucederá en un futuro cercano con Jerusalén y con Israel. Nuestro sitio web tiene importantes temas proféticos que de seguro serán muy interesantes para usted en nuestra sección “Profecía”.

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