Estados Unidos, ¿preparándose para la guerra?

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Esta semana las noticias internacionales informaron que el presidente Donald Trump notificó a las autoridades del congreso de Estados Unidos su intención de incrementar los fondos para programas militares. Se reportó que este histórico incremento de $54 mil millones de dólares afectará directamente las ayudas económicas internacionales y los programas sociales nacionales que tienen que ver con la educación, el medio ambiente y la beneficencia.

En su primer informe ante el congreso este 28 de febrero recién pasado, el señor Trump dijo que este gasto es necesario para hacer a América segura de nuevo. Lo calificó como un programa de seguridad nacional y lo estableció por encima de otras prioridades, “porque pretendo cumplir con las promesas de mi campaña”, dijo a periodistas en una entrevista.

Este incremento en el gasto para fortalecer la máquina militar estadounidense afectará directamente al sistema de seguridad social, ya que será el primero en sufrir recortes sustanciales. Actualmente el Seguro Social de Estados Unidos absorbe casi el 60 por ciento del gasto federal y se estima que esta cifra se incrementará hasta el 82 por ciento en los próximos 10 años.

“Este nuevo presupuesto es la expresión de mi promesa de mantener seguro a Estados Unidos e incluirá un aumento histórico en gastos de defensa”, dijo el mandatario esta semana después de su reunión con los gobernadores en la Casa Blanca.

El gasto militar de este país del norte es el más elevado del mundo y es mayor que el de varias potencias mundiales combinadas. La propuesta del presidente lo aumentaría aún más, haciéndolo el más elevado en la historia del país. Actualmente el gasto militar de Estados Unidos es de aproximadamente 600 mil millones de dólares anuales. En contraste, sólo gasta 50 mil millones de dólares al año en el Departamento de Estado y en ayuda al exterior. Constituye el mayor aumento de la dotación presupuestaria al Pentágono desde los atentados del 11 de septiembre del 2001.

El presupuesto que aumenta en 54 mil millones de dólares para la máquina militar, habla ampliamente acerca de las intenciones de la nueva administración estadounidense. La nación ya enfrenta una deuda federal de 20 millones de millones de dólares y un déficit de 3,1 por ciento del PIB; y va en aumento. A pesar de lo anterior debemos hacernos la pregunta: ¿por qué siente el presidente Trump la necesidad de prepararse para la guerra y mostrarse como un adversario fuerte ante los ojos del mundo?

La Palabra de Dios nos contesta esta importante pregunta: “¿De dónde vienen las guerras y los pleitos entre vosotros? ¿No es de vuestras pasiones, las cuales combaten en vuestros miembros? Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís. Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites” (Santiago 4:1-3). Estados Unidos y el mundo en general se han alejado demasiado de Aquel que es el Único que puede darnos la paz y como consecuencia quieren lograr dicha paz preparándose para la guerra. ¡Qué ironía!

Lamentablemente la codicia, la envidia y la mentira de las naciones las llevará finalmente a la guerra de guerras, que si Dios no interviniera para ponerle fin, no quedaría nadie vivo (Mateo 24:22).

El tiempo del fin de esta era se caracterizará por la guerra: “Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares. Y todo esto será principio de dolores” (Mateo 24:7-8).

La profecía bíblica habla de un tiempo en el futuro cercano cuando se levantará una gran fuerza militar en Europa con diez reyes unidos entre sí por medio de alianzas humanas. Esta alianza será en parte fuerte y en parte débil. Y así como no se mezclan el hierro con el barro, estos líderes europeos no estarán del todo unidos (Daniel 2:43).

“Y en los días de estos reyes el Dios del cielo levantará un reino que no será jamás destruido, ni será el reino dejado a otro pueblo; desmenuzará y consumirá a todos estos reinos, pero él permanecerá para siempre” (Daniel 2:44). Sí, Jesucristo regresará en medio de una gran guerra entre las naciones. Los tiempos que vienen serán muy peligrosos, porque los armamentos bélicos de ahora son armas de destrucción masiva.

Un aumento de 54 mil millones de dólares en el presupuesto anual del gasto militar de Estados Unidos es sólo un indicador del destino inevitable al que este mundo se dirige. Debemos recordar que el hombre jamás ha inventado un arma que no haya sido usada eventualmente.

Si se solicita un aumento histórico para el gasto militar de Estados Unidos, ¿será acaso en preparación para tiempos de paz? Creo que sabemos la respuesta a esta alarmante pregunta.