¡Todo Israel será salvo!

El apóstol Pablo escribió a los romanos: “y luego todo Israel será salvo”. Pero cuando tantas personas no creían en Jesucristo, ¿cómo Pablo pudo decir eso?

Refiriéndose a sus hermanos israelitas (Romanos 9:3-4; 11:11), Pablo dijo: “y luego todo Israel será salvo” (Romanos 11:26). Ya que la inmensa mayoría de los judíos no ha creído ni cree en Jesús, algunos se preguntan por qué Pablo dijo que todo Israel seria salvo.

La Biblia nos dice que Dios exaltó a Jesús “con su diestra por Príncipe y Salvador, para dar a Israel arrepentimiento y perdón de pecados” (Hechos 5:31) y esa salvación solo puede venir a través de Jesucristo de Nazaret (Hechos 4:10, 12). Por ende, reconocer a Jesús como el hijo de Dios es fundamental para recibir la vida eterna. Entonces, ¿cómo es que todo Israel —incluyendo la tribu de Judá, de donde provienen los judíos— va a ser salvo sin haber creído en Jesús? Un cuidadoso análisis de Romanos 9:11 nos da la respuesta.

Pablo comienza reconociendo que entre sus compatriotas: “No que la palabra de Dios haya fallado; porque no todos los que descienden de Israel son israelitas, ni por ser descendientes de Abraham, son todos hijos; sino: En Isaac te será llamada descendencia” (Romanos 9:6-7). En otras palabras, las promesas de Dios no son solo para la descendencia física de Abraham. A las personas de la Iglesia del Nuevo Testamento, se refieren como “al Israel de Dios” (Gálatas 6:16), por su fe en Dios y su hijo Jesucristo —no por su linaje familiar.

Para los que no creyeron, Pablo más adelante dice: “Porque ignorando la justicia de Dios, y procurando establecer la suya propia, no se han sujetado a la justicia de Dios” (Romanos 10:3). Al advertirles contra este camino, Pablo les suplicó a sus compatriotas: “que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo” (v. 9).

Redención futura

Aunque las advertencias de Pablo no influenciaron a todos para que se arrepintieran y creyeran en Jesús en ese momento, Pablo sabía que a largo plazo —en el futuro— Jesús iba a regresar a la Tierra y aquellos que no habían tenido previamente la oportunidad de conocer a Cristo y recibir la salvación, tendrían entonces la oportunidad de hacerlo.

Como dijo Pablo: “y luego todo Israel será salvo, como está escrito: Vendrá de Sion el Libertador, Que apartará de Jacob la impiedad. Y este será mi pacto con ellos, Cuando yo quite sus pecados” (Romanos 11:26-27).Las fiestas de Dios revelan su plan de salvación para la humanidad, y a través del significado de una de estas fiestas —la Fiesta de Tabernáculos— entendemos que Cristo va a regresar a la Tierra y reinará por mil años. Durante este reinado milenial de Cristo, Satanás va a ser encadenado para que no haya más engaño y confusión religiosa como hoy en día, y gente de todas las nacionalidades va a tener la oportunidad de escuchar la verdad de Dios, arrepentirse de sus pecados y recibir la salvación (Apocalipsis 20:1-4).

Después de mil años

En Apocalipsis 20:5 dice, hablando de otro tiempo de educación y juicio, “Pero los otros muertos no volvieron a vivir hasta que se cumplieron mil años”. Por medio de una visión, el profeta Ezequiel predijo el tiempo en el que los huesos secos de israelitas muertos (representando a aquellos que murieron sin entender el plan de Dios) iban a ser traídos de vuelta a la vida y darles acceso al Espíritu de Dios para que pudieran entender y escoger si le obedecen a Dios (Ezequiel 37:1-14). Jesús también habló de los gentiles que se levantarían en esta resurrección (Mateo 11:22, 24; 12:41-42).

Debido al engaño de Satanás y al “velo” que no permite que la gente entienda la verdad de Dios a no ser que sean llamados por el Padre (Apocalipsis 12:9; 2 Corintios 3:13-16; Juan 6:44), ésta no va a ser una segunda oportunidad para estas personas. Ésta va a ser la primera oportunidad de entender verdaderamente el maravilloso ofrecimiento de Dios de convertirse en un miembro de su familia y vivir para siempre (Juan 1:12; Mateo 19:29; 25:46).

Entonces, ¿por qué Pablo estaba tan confiado al declarar que todo Israel seria salvo? Él entendió que el deseo de Dios es que todos “procedan al arrepentimiento” (2 Pedro 3:9) y que Dios, a través de su plan de salvación va a brindarle a todos una oportunidad plena y justa de entender su verdad, arrepentirse de sus pecados y recibir la salvación. Aunque algunos elijan no obedecerle a Dios y recibir estas bendiciones, Pablo creyó que la inmensa mayoría de los israelitas sería salva.