Los dos testigos

¿Quiénes son los dos representantes de Dios en el tiempo del fin profetizados en Apocalipsis? ¿Qué harán ellos? ¿Por qué hay dos testigos?

En el libro de Apocalipsis, Dios dice: “Y daré a mis dos testigos que profeticen por mil doscientos sesenta días, vestidos de cilicio” (Apocalipsis 11:3).

Hay mucha especulación acerca de quiénes serán estos dos representantes de Dios y su ministerio de 3½ años. Veamos lo que la Biblia—la única fuente verdadera de información sobre el tema—dice acerca de estos individuos especiales.

Conexión con Zacarías

El pasaje en Apocalipsis continua explicando: “Estos testigos son los dos olivos, y los dos candeleros que están en pie delante del Dios de la tierra” (v. 4).

Esta declaración parece ser una continuación de una profecía que Dios dio al profeta Zacarías para mostrar que Dios lleva a cabo las cosas por medio del poder de su Espíritu (Zacarías 4:2-10). El aceite de oliva simboliza el Espíritu Santo de Dios, y Dios animó a Zorobabel—quien condujo la reconstrucción del templo—a recordar que las cosas espirituales serían llevadas a cabo por medio del Espíritu de Dios y no por su propia fuerza (v. 6).

Después de explicar este principio importante acerca de cómo se lleva a cabo su obra, Dios regresó a la visión de los olivos que Zacarías había visto: “Estos son los dos ungidos que están delante del Señor de toda la tierra” (Zacarías 4:14, énfasis agregado en todo). En el libro de Apocalipsis Dios revela que estos dos individuos, quienes estarán llenos del Espíritu Santo de Dios para hacer su obra, surgirán antes del regreso de Cristo para cumplir su ministerio como una luz al mundo. Así como Dios llevó a cabo las cosas a través del poder de su Santo Espíritu durante el tiempo de Zorobabel, Él hará lo mismo a través de sus dos testigos durante los tiempos del fin.

¿Por qué dos testigos?

A través de la Biblia, hallamos que Dios a menudo trabaja con dos individuos. Durante el tiempo en que Zacarías escribió, Zorobabel sirvió como gobernador y un hombre llamado Josué sirvió como el sumo sacerdote (Zacarías 3:1). Anteriormente, Dios había usado a Moisés como el líder de los antiguos israelitas y a su hermano Aarón como el sumo sacerdote.

En el Nuevo Testamento, Cristo envió a sus discípulos “de dos en dos” (Marcos 6:7). Aunque ocasionalmente llevaron a otros para que viajaran con ellos, Pablo y Bernabé trabajaron juntos para llevar el evangelio a los gentiles.

Cuando dos personas trabajan juntas, a menudo pueden ser más productivas que cuando trabajan solas. Reconociendo este principio, Eclesiastés 4:9-10 declara: “Mejores son dos que uno; porque tienen mejor paga de su trabajo. Porque si cayeren, el uno levantará a su compañero; pero ¡ay del solo! que cuando cayere, no habrá Segundo que lo levante”.

Otra razón por la que Dios tendrá dos testigos es debido a la importancia de tener por lo menos dos personas que testifiquen en asuntos judiciales. Como Deuteronomio 19:15 declara: “No se tomará en cuenta a un solo testigo contra ninguno en cualquier delito ni en cualquier pecado, en relación con cualquiera ofensa cometida. Sólo por el testimonio de dos o tres testigos se mantendrá la acusación” (también ver Deuteronomio 17:6).

Al tener dos testigos, Dios está siguiendo su propia ley a medida que por medio de ellos , les advierte a las personas que se arrepientan de sus pecados antes de castigarlas por no prestar atención a su instrucción.

La labor de los dos testigos

El relato en el libro de Apocalipsis nos da claves acerca del trabajo de los dos testigos: “Si alguno quiere dañarlos, sale fuego de la boca de ellos, y devora a sus enemigos; y si alguno quiere hacerles daño, debe morir él de la misma manera. Ellos tienen poder para cerrar el cielo, a fin de que no llueva en los días de su profecía; y tienen poder sobre las aguas para convertirlas en sangre, y para herir la tierra con toda plaga, cuantas veces quieran” (Apocalipsis 11:5-6).

A medida que estos representantes de Dios den testimonio al mundo de que toda la gente necesita arrepentirse de sus pecados, ellos tendrán acceso al Espíritu Santo de Dios para hacer milagros que nos recuerdan otros profetas de Dios. Como Elías, ellos tendrán el poder para detener la lluvia (1 Reyes 17:1) y matar a cualquiera que trate de dañarlos (2 Reyes 1:9-12). Como Moisés, ellos tendrán el poder de convertir el agua en sangre (Éxodo 7:17) y golpear la tierra con plagas (Éxodo 7:14 hasta 12:30).

Pero hacer que la gente sufra no es su misión principal. En lugar de eso, al igual que Elías, su meta será instar a la gente a volver sus corazones a Dios (1 Reyes 18:37). Elías sirvió durante un tiempo cuando el antiguo Israel se había corrompido excesivamente bajo el rey malvado Acab y su esposa idólatra, Jezabel. Las profecías bíblicas muestran que la tierra entera se corromperá antes del regreso de Cristo (2 Timoteo 3:13), y éste será el ambiente en el cual llevaran a cabo su ministerio los dos testigos.

Prototipos bíblicos

A través de los años, se han propuesto muchas explicaciones para los dos testigos. A menudo se ha citado a profetas anteriores como tipos bíblicos de lo que harán los dos testigos. El Comentario Bíblico del Expositor dice, “Las identificaciones van desde dos personajes históricos levantados a la vida, hasta dos grupos, hasta dos principios, tales como la ley y los profetas. Tertuliano (d. 220) identificó a los dos con Enoc y Elías” (comentarios sobre Apocalipsis 11:3).

Ya hemos visto que los poderes de Elías para detener la lluvia y matar a los que intentaron dañarlo fueron precursores de los poderes que tendrán los dos testigos, pero hay que tener en cuenta todavía otra referencia a Elías.

Hablando del ministerio de Juan el Bautista, Lucas 1:16-17 dice, “Y hará que muchos de los hijos de Israel se conviertan al Señor Dios de ellos. E irá delante de él con el espíritu y el poder de Elías, para hacer volver los corazones de los padres a los hijos, y de los rebeldes a la prudencia de los justos, para preparar al Señor un pueblo bien dispuesto”. Este pasaje muestra que Dios puede enviar representantes adicionales, tal como Juan el Bautista, con un ministerio y poderes similares a los del profeta Elías.

Mientras que Juan el Bautista fue un cumplimiento de la profecía en Lucas 1, indicando que Juan el Bautista haría una obra como la de Elías (Mateo 17:11-13), Malaquías 4:5-6 indica aun otro cumplimiento de una obra como la de Elías en el tiempo del fin. “He aquí, yo os envío el profeta Elías, antes que venga el día del Eterno, grande y terrible. Él hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, no sea que yo venga y hiera la tierra con maldición” (Malaquías 4:5-6).

Algunas veces las profecías pueden tener múltiples cumplimientos, y esta profecía respecto a la obra de Elías parece ser una que cae dentro de esta categoría. Juan el Bautista fue claramente un tipo de Elías, y el relato en Malaquías 4 indica que el pueblo de Dios también hará una obra en el espíritu y poder de Elías al final de esta era. Finalmente, los dos testigos completarán su ministerio con poderes como los de Elías.

La explicación de los dos testigos que parece adecuarse mejor a las Escrituras es que ellos serán dos seres humanos que profetizarán en el espíritu y el poder de Elías durante la Gran Tribulación y el Día del Señor. Ellos vendrán para advertir al mundo que se arrepienta de quebrantar las leyes de Dios y enviarán plagas como castigo por la desobediencia durante los 3 ½ años de su predicación.

Falsificaciones de los dos testigos

En el libro de Apocalipsis, Dios revela una profecía con respecto a dos individuos llamados “la bestia” y “el falso profeta”, quienes se opondrán a la obra de los dos testigos. La bestia será el líder civil a quien toda la gente de la tierra, excepto los fieles a Dios, seguirá (Apocalipsis 13:3, 8). El falso profeta es la cabeza del sistema religioso que apoyará a la bestia.

Una herramienta para entender la profecía es el principio de tipo-antitipo. El relato en Éxodo 7:10-12 nos da una muestra de las cosas que sucederán en el tiempo de los dos testigos. Comienza con el primer encuentro entre Moisés y Faraón. Bajo la dirección de Moisés, Aarón tiró la vara y ésta se convirtió en una serpiente. Los magos (Janes y Jambres) también hicieron lo mismo con sus varas (Éxodo 7:11-12). El agua se convirtió en sangre, y los magos hicieron la misma cosa (v. 22). Estos milagros fueron hechos en la presencia de Faraón.

Durante la Gran Tribulación, el falso profeta también hará milagros. “Inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios mentirosos” (2 Tesalonicenses 2:9).

Hablando de esta misma persona, Apocalipsis 13:11, 13-14 dice, “Después vi otra bestia que subía de la tierra; y tenía dos cuernos semejantes a los de un cordero, pero hablaba como dragón… También hace grandes señales, de tal manera que aun hace descender fuego del cielo a la tierra delante de los hombres. Y engaña a los moradores de la tierra con las señales que se le ha permitido hacer en presencia de la bestia”.

Satanás usará a la bestia y al falso profeta como falsificaciones de los dos testigos. Como resultado, Satanás continuará engañando al mundo entero por medio de “señales y prodigios mentirosos” (2 Tesalonicenses 2:9) y la falsa religión (ver también Mateo 24:24; Apocalipsis 12:9).

¿Por qué se regocijará la gente por su muerte?

Después de que los dos testigos completen su ministerio de 3 ½ años de predicar el evangelio al mundo entero, ellos perderán su protección divina y serán muertos.

“Cuando hayan acabado su testimonio, la bestia que sube del abismo hará guerra contra ellos, y los vencerá y los matará. Y sus cadáveres estarán en la plaza de la grande ciudad que en sentido espiritual se llama Sodoma y Egipto, donde también nuestro Señor fue crucificado. Y los moradores de la tierra se regocijarán sobre ellos y se alegrarán, y se enviarán regalos unos a otros; porque estos dos profetas habían atormentado a los moradores de la tierra” (Apocalipsis 11:7-10).

¿Por qué se regocijarán por su muerte? A la gran mayoría de las personas en el mundo no les gustará su mensaje de arrepentimiento. A la gente no le gusta que le digan que lo que están haciendo es malo, que están pecando y necesitan cambiar. Ellos estarán enojados por las plagas traídas sobre ellos como castigo por su falta de arrepentimiento por sus pecados, y culparán a los dos testigos por el tormento que tantos sufrirán.

El regocijo por sus muertes no durará mucho. Después de 3½ días, Dios los resucitará de los muertos, y sus enemigos los verán ascender al cielo (Apocalipsis 11:7-12). En cuanto a su ascensión al cielo, esto ocurre al final de esta era y no es algo que haya estado sucediendo a la gente buena cuando ella muere. Para una explicación más amplia, busque en este sitio nuestro artículo “¿Qué es el cielo?

¿Cuál es el punto?

La lección que aprendemos de los dos testigos es que Dios enviará estos dos representantes especiales para advertir a la gente que se arrepienta y cambie sus caminos pecaminosos—que vuelva sus corazones hacia Dios. También vemos que necesitamos tener cuidado con los falsos profetas que según la profecía vendrán y debemos estar alerta para no ser engañados. Es mucho mejor que nosotros le respondamos a Dios ahora, cuando nos apercibimos de lo que Él espera de nosotros.

Si desea aprender más acerca de cómo fomentar su relación con Dios, vea la sección titulada “Cambio” en este sitio de Internet. También, siempre nos da gusto recibir preguntas y comentarios de nuestros lectores. En la parte de abajo usted encontrará la forma de enviarnos un correo electrónico.