Cómo se convirtió Estados Unidos en una gran nación

La grandeza de Estados Unidos ha sido un tema polémico en las elecciones presidenciales de este año. Pero ¿es Estados Unidos realmente una “gran” nación? Y si lo es, ¿de dónde provino su grandeza?

Los candidatos presidenciales del actual ciclo de elecciones en los Estados Unidos han hablado mucho acerca de la grandeza de su país. De hecho, el eslogan de campaña de uno de ellos, Donald Trump, es “Make America Great Again” [Devuélvale la grandeza a Estados Unidos]. Esta frase —que ahora está por todos lados, desde gorros de beisbol hasta calcomanías para autos— captura el mensaje del señor Trump acerca de que Estados Unidos está en decadencia y necesita de su liderazgo para volver a ser grande.

Por otro lado, Hillary Clinton ha utilizado el eslogan del señor Trump en su contra, acusándolo de tener una visión negativa y equivocada. En su campaña, Clinton ha intentado enviar el mensaje positivo de que Estados Unidos aún es una gran nación, y su liderazgo continuará y acelerará las políticas que según ella aumentarán su grandeza.

Dejando los lemas políticos de lado, los norteamericanos han utilizado el adjetivo gran para describir a su nación desde hace mucho tiempo atrás. Los libros hablan del “ascenso a la grandeza” de los Estados Unidos; los políticos llaman a Estados Unidos “la nación más grande en la historia del mundo”; y además de grande, la han llamado “la última y mejor esperanza del mundo” (Abraham Lincoln), “un lugar llamado esperanza” (Bill Clinton) y “una ciudad luminosa sobre un monte” (John Winthrop y Ronald Reagan).

Pero ¿es Estados Unidos realmente una “gran nación”?; y si lo es, ¿qué la hace grande?

¿Es Estados Unidos realmente una “gran nación”?

Aunque existen muchas definiciones de grandeza, la mayoría de la gente alrededor del mundo reconocería que Estados Unidos ha sido y aún es una gran nación. Éstas son algunas de las razones:

• En numerosas ocasiones, Estados Unidos se ha unido a sus aliados para derrotar regímenes tiránicos y liberar a millones de personas, derrotando por ejemplo a las Potencias Centrales en la Primera Guerra Mundial, las potencias de Eje en la Segunda Guerra Mundial y el comunismo soviético en la Guerra Fría.

• Estados Unidos posee la mayor economía del mundo, con un Producto Interno Bruto de aproximadamente $7 billones de dólares más que su competidor más cercano (China). Uno de los factores que ha impulsado su gran influencia económica es que algunas de las mayores innovaciones tecnológicas provienen de este país.

•  Estados Unidos ha sido una nación generosa. Programas como el Plan Marshall ayudaron al mundo a recuperarse tras la Segunda Guerra Mundial. Aunque actualmente otros países donan más en términos de porcentaje de su PIB, Estados Unidos sigue siendo el mayor donador del mundo dado el gran tamaño de su economía. En 2014, Estados Unidos donó $35.000 millones de dólares para ayudar a otros países (los cinco más beneficiados fueron Israel, Egipto, Afganistán, Jordania y Pakistán). Si bien la mayor parte de estos subsidios son en pro del desarrollo militar, también se destinan cantidades sustanciales a la ayuda humanitaria y el desarrollo de los países (particularmente en África).

• Estados Unidos ha cometido errores nacionales, pero también ha demostrado su deseo de corregir muchos de ellos. Por ejemplo, aunque la esclavitud fue legal durante 89 años de su historia, luego de una sangrienta guerra civil, Estados Unidos hizo de ésta una práctica inconstitucional y poco a poco estableció la igualdad de derechos para los descendientes de esclavos afroamericanos.

Obviamente Estados Unidos también tiene sus críticos; y por cada argumento de su grandeza, otros pueden encontrarle algún defecto. Sin embargo, es innegable que desde la Segunda Guerra Mundial Estados Unidos se ha posicionado como líder mundial, y actualmente es la única superpotencia. Su influencia militar, económica y cultural no tiene comparación en el mundo moderno.

El verdadero fundador de Estados Unidos

¿Cómo es que los Estados Unidos pasaron de ser 13 colonias del Imperio Británico a la nación más poderosa del mundo? ¿Hay algo más detrás del ascenso de este país que los factores enumerados en una típica clase de historia —su cultura, geografía, economía y trayectoria? ¿Existe una dimensión desconocida sobre la fuente de la grandeza de Estados Unidos que no se mencione en los libros?

Aunque parezca sorprendente, el verdadero origen del poder de Estados Unidos se remonta a muchos años atrás, antes de 1776. De hecho, data de más de 3.500 años antes de que se firmara la Declaración de Independencia. Antes de George Washington, John Adams y Thomas Jefferson; antes de las batallas de Lexington y Concord, Valley Forge y Gettysburg, y antes de las dos Guerras Mundiales, hubo un hombre llamado Abraham.

No, no Abraham Lincoln.

El Abraham del que hablamos ni siquiera vivía en América del norte; de hecho vivía a miles de kilómetros de ahí, en el Medio Oriente. Este Abraham es el Abraham del libro de Génesis —el mismo hombre al que tres grandes religiones consideran su padre. Probablemente se preguntará: ¿cuál podría ser la conexión entre Abraham y los Estados Unidos?

Durante los dos últimos años participé en un proyecto cuyo fin era producir un folleto que respondiera esta pregunta en detalle. En julio de este año, finalmente tuvimos la grata oportunidad de publicar el folleto de 120 páginas The United States, Britain and the Commonwealth in Prophecy [Estados Unidos, Gran Bretaña y la Mancomunidad de Naciones en la profecía]. El folleto comienza relatando la historia de Abraham y cómo él demostró su fe viva en el Dios creador a través de cuatro grandes pruebas. Pero sólo tenemos espacio para un breve resumen de la historia en este artículo. [Nota del editor: todavía estamos en el proceso de traducir este folleto.]

Debido a su fe, Dios le hizo a Abraham algunas promesas incondicionales. Una de ellas, conocida como la bendición de la primogenitura, fue que sus descendientes heredarían grandes bendiciones físicas —incluyendo tierras, recursos naturales y un clima perfecto para la agricultura— y se convertirían en padres de muchas naciones tiempo después de su muerte. Esta bendición pasó luego a ciertos descendientes de Abraham: primero Isaac, luego Jacob y luego los dos hijos de José, Efraín y Manasés.

Muchas personas piensan que las bendiciones de Dios para Abraham se cumplieron en el antiguo reino de Israel bajo la dirección de David y Salomón. Sin embargo, como leerá en el folleto, éste no puede ser el caso si realmente creemos lo que Dios prometió en la Biblia. El folleto explica cuántas de esas promesas (que también eran profecías) van mucho más allá de lo que Israel recibió en la antigüedad.

Uno de los hijos de José recibió la promesa de convertirse en “un pueblo” (o nación) que sería “engrandecido”, y el otro se convertiría en “multitud de naciones” (Génesis 48:19). En el folleto también descubrirá por qué, basándonos en otras detalladas profecías bíblicas, nosotros creemos que estas promesas se cumplieron en los Estados Unidos, Gran Bretaña y otros países de origen británico.

La historia tiene sentido

El folleto no sólo habla de las promesas y profecías que Dios hizo miles de años atrás; también relata la inspiradora forma en que éstas se cumplieron a través de la historia moderna. Lo que ha aprendido hasta ahora en sus clases de historia tendrá mucho más sentido cuando entienda cómo todo se conecta con las profecías bíblicas.

Comprenderá, por ejemplo:

• Cómo y por qué las 10 tribus del norte del antiguo Israel fueron llevadas en cautiverio al Imperio Asirio, y qué fue de ellas luego de convertirse en las supuestas “10 tribus perdidas”. Descubrirá que en realidad estas tribus no se “perdieron”, sino que fueron cambiando de nombre a medida que emigraron del Medio Oriente.

• Cómo una parte de los israelitas llegó a poseer las Islas Británicas y luego se propagaron por todo el mundo —construyendo un imperio que abarcaba tierras en casi cada esquina del planeta.

• Cómo el Imperio Británico literalmente reinó sobre los siete mares al tomar el control de una red estratégica de pasos marítimos e islas. En el folleto también descubrirá dónde se encuentra la profecía bíblica que habla específicamente de esto.

• Por qué la Revolución de las Trece Colonias fue exitosa pese a tener todo en su contra.

• Cómo y por qué Estados Unidos pasó de ser un grupo de trece colonias a ser una nación débil y aislacionista, para más tarde convertirse en el país más poderoso del mundo. En otras palabras, cuál es el verdadero origen de la grandeza de los Estados Unidos.

Cuando lea este folleto, descubrirá cómo las profecías de la Biblia cobran vida en la historia moderna y demuestran el inconfundible poder de Dios para anunciar “lo por venir desde el principio, y desde la antigüedad lo que aún no era hecho” (Isaías 46:10). Pero no sólo entenderá la historia y las profecías desde un punto de vista académico, también esperamos que al ver la inalterable fidelidad del verdadero Dios a sus promesas y su increíble poder para modificar la historia a su voluntad esto le permita conocer a su Creador en un nivel más profundo.

El folleto está diseñado para llevarlo de vuelta al inicio. Primero empieza describiendo la fe de Abraham en Dios y cómo él demostró su fe a través de la obediencia. Luego explica cómo se cumplieron las promesas y profecías que Dios le hizo al patriarca por su fe. Y finalmente, le ayudará a comprender cuán necesario es que usted desarrolle esa misma fe y obediencia a Dios en su vida.

La grandeza de Estados Unidos en el contexto correcto

Si bien el folleto habla del origen y la razón de la grandeza de Estados Unidos, lo hace desde una perspectiva que los historiadores y políticos nunca mencionarán. En sus páginas descubrirá por qué ninguna de las campañas presidenciales actuales tiene del todo la razón en cuanto a la grandeza de Estados Unidos.

Ningún candidato entiende cuál es la verdadera fuente de la grandeza de este país, cuáles son las verdaderas causas de que su grandeza se esté debilitando, o cuál es el camino de vuelta hacia la grandeza del pasado. El último capítulo del folleto describe clara y (a decir verdad) duramente las profundas falencias morales y espirituales que están acabando con Estados Unidos, y por qué hay un solo camino para devolverle su grandeza.

Lamentablemente, ninguno de los candidatos está yendo o hablando de ese camino. Es por eso que este folleto es tan necesario en la actualidad.