¿Qué es el Reino de Dios?

¿Es real el Reino de Dios? ¿Dónde va a ser establecido? ¿Cuándo vendrá? ¿Cómo podemos prepararnos para ese Reino?

¿Qué es el Reino de Dios? Es el tema central de la enseñanza de Jesús y el mensaje fundamental de la Iglesia fundada por Él a través de sus discípulos. Como Marcos explica en su Evangelio, “Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del reino de Dios, diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio”.

El evangelio del Reino de Dios

Mateo y Lucas de igual modo registran que el mensaje de Jesús era el “evangelio” o “buenas noticias” del Reino de Dios (Mateo 4:23; Lucas 8:1). Aun cuando Mateo se refirió al Reino como “el reino de los cielos” (Mateo 4:17; 5:3, 10, 19-20) y Pablo lo llamó una vez “el reino de Cristo y de Dios” (Efesios 5:5), el nombre predominante en la Escritura es “el reino de Dios”.

Jesús enseñó consistentemente este mismo mensaje de esperanza—“evangelio” significa buenas noticias—del Reino a lo largo de su ministerio. Sus parábolas—historias con lecciones espirituales—a menudo trataron de este Reino, el cual el Padre y su Hijo habían preparado antes de la existencia del hombre en “la fundación del mundo” (Mateo 25:34). En las parábolas del reino, Jesús explicó lo que nosotros debemos hacer para entrar en el Reino y cómo serán las condiciones en ese reino. Muchos de los profetas del Antiguo Testamento habían escrito de este Reino por inspiración del Espíritu Santo (2 Pedro 1:20-21).

Después de entrenar a sus 12 discípulos, Jesús los envió “a predicar el reino de Dios, y a sanar a los enfermos” (Lucas 9:2). Después de su crucifixión y resurrección, Jesús apareció ante sus discípulos y continuó “hablándoles acerca del reino de Dios” (Hechos 1:3).

Igualmente, más tarde, Pablo su ministerio como predicando “el reino de Dios” (Hechos 14:22; 19:8; 20:5; 28:31; 1 Corintios 6:9-10; 15:24) y se refirió a sus compañeros ministros diciendo que ellos eran los únicos “que me ayudan en el reino de Dios” (Colosenses 4:11).

¿Un reino literal o figurado?

¿Qué es el Reino de Dios—un reino literal o figurado? Si bien generalmente se entiende que el mensaje que Jesús predicó era el del Reino de Dios, la pregunta de si este Reino es literal o figurado es más complicada. Ya que Jesús vino predicando que el Reino “se había acercado” (Marcos 1:15), algunos piensan que este reino está literalmente aquí en la tierra mediante la Iglesia o figurativamente en nuestros corazones. Otros, reconocen que “la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios” (1 Corintios 15:50), y dicen que el reino no está aquí todavía.

Jesús reconoció la dificultad para entender esta parte de su mensaje, por lo que lo llamó un “misterio”. Hablando a sus discípulos, Jesús dijo: “A vosotros os es dado saber el misterio del reino de Dios; mas a los que están fuera, por parábolas todas las cosas; para que viendo, vean y no perciban; y oyendo, oigan y no entiendan; para que no se conviertan, y les sean perdonados los pecados” (Marcos 4:11-12).

¿Entonces que entendieron los discípulos? ¿Qué predijeron Jesús y los profetas? Un estudio cuidadoso de las Escrituras nos da claridad.

  • El Reino de Dios es un reino literal. Dios le dio al Rey Nabucodonosor un sueño de una imagen de un hombre con una cabeza de oro, su pecho y brazos de plata, su vientre y muslos de bronce, sus piernas y sus pies en parte de hierro y en parte de barro. Dios reveló el significado del sueño a través de Daniel, mostrando que habría cuatro imperios mundiales (Daniel 2:31-43). La historia ha mostrado que éstos fueron los imperios Babilonio, Medo-Persa, Greco-Macedonio y Romano.

Concluyendo esta explicación, Daniel escribió: “Y en los días de estos reyes el Dios del cielo levantará un reino que no será jamás destruido, ni será el reino dejado a otro pueblo; desmenuzará y consumirá a todos estos reinos, pero él permanecerá para siempre” (v. 44). El Reino de Dios reemplazará de esta manera los gobiernos de esta tierra.

  • El Reino de Dios será establecido en la tierra cuando Jesús regrese. El Reino será establecido después de que Cristo regrese a la tierra. Apocalipsis 11:15 declara: “El séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él reinará por los siglos de los siglos”. Jesús les dijo a sus discípulos que cuando el Reino fuese establecido: “Vosotros que me habéis seguido también os sentaréis sobre doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel” (Mateo 19:28, comparar también Lucas 22:30).
  • Nosotros nos preparamos para el Reino al vivir de acuerdo con las reglas del Reino ahora. Jesús le explicó a Nicodemo cómo puede uno entrar en el Reino de Dios. Le dijo que uno debe “nacer de nuevo” (Juan 3:1-8). Este proceso empieza con el bautismo, el cual significa la muerte del viejo hombre pecaminoso y el principio de una nueva vida dedicada a Cristo (Romanos 6:1-5). Esto culmina en un cambio de carne y sangre mortal a un espíritu inmortal al regreso de Cristo (1 Corintios 15:50-53; 1 Tesalonicenses 4:16-17).

Cuando comenzamos este proceso, nosotros somos “trasladados” simbólicamente al Reino (Colosenses 1:13) y nuestra “ciudadanía” se considera ahora como si estuviera en el cielo (Filipenses 3:20). Al completarse el proceso de nacer de nuevo, seremos cambiados a seres inmortales y nos convertiremos en reyes y sacerdotes sirviendo en el Reino de Dios sobre la tierra (Apocalipsis 1:6; 5:10). Para una explicación más profunda, busque en este sitio el artículo “¿Qué significa nacer de nuevo?”

Ahora que usted sabe qué es el Reino de Dios, usted necesita entender cómo obedecer el mandato de Jesús de buscar este Reino y su justicia (Mateo 6:33). Su tarea consiste en aprender cuáles son las leyes de Dios y entonces empezar a vivir de acuerdo con las reglas de ese Reino.

Asegúrese de leer los artículos “‘El Reino de Dios está entre vosotros’—¿Qué quiso decir Cristo con esto?” y “Buscad primero el Reino de Dios”.