¿Cuándo regresará Jesucristo?

Jesucristo sabía que querríamos saber cuándo regresará, y quiere que lo esperemos ansiosamente. Pero, ¿quiere también que sepamos la fecha exacta de su regreso?

Regresará Cristo en el año 2018? ¿Qué hay del 2034? Parece más probable según los gráficos y estadísticas que encontré en la primera página de mi búsqueda en Google.

El regreso de Cristo se ha anunciado para los años 1000, 1836, 1844, 1914, 1975, 2011 y muchos otros, y muchas personas han hecho predicciones de este tipo a través de la historia. Pero, ¿qué dice la Biblia al respecto?

¿Regresará Jesucristo?

Primero, ¿dice la Biblia que Cristo regresará a la tierra? Sí, lo dice, y en muchos lugares.

Cuando los discípulos de Cristo lo veían ascender al cielo en el Monte de los Olivos, unos ángeles les dijeron: “Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo” (Hechos 1:11).

Semanas antes, los discípulos le habían preguntado a Jesús: “¿cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida, y del fin del siglo?” (Mateo 24:3) ―sabían que Cristo había nacido para ser Rey y que eventualmente volvería para establecer el Reino de Dios en la Tierra, pero no sabían que debían esperar.

Cristo les responde detalladamente en Mateo 24 y 25 y los relatos paralelos de Marcos 13 y Lucas 21 En Lucas 21:27, Jesús (que a menudo se refería a sí mismo como el Hijo del Hombre) confirma su regreso diciendo: “Entonces verán al Hijo del Hombre, que vendrá en una nube con poder y gran gloria” (Lucas 21:27). Y el lugar al que descendería en su segunda venida fue profetizado en el libro de Zacarías desde mucho antes: “Y se afirmarán sus pies en aquel día sobre el monte de los Olivos, que está en frente de Jerusalén al oriente” (14:4).

Cristo también reveló que una de las razones de su regreso era evitar que la humanidad de autodestruya (Mateo 24:22).

No podemos saber el día ni la hora

Mateo 24 describe los eventos que ocurrirán antes de que Cristo regrese para establecer el Reino de Dios en la Tierra. Muchos de ellos ya ocurrieron y, de hecho, algunos se están desarrollando ahora mismo. (Conozca más detalles en los artículos “Los cuatro jinetes del Apocalipsis” y “Profecía de los últimos tiempos”.) Pero el fin aún no ha llegado; todavía falta que se establezca la Abominación Desoladora y comience la Gran Tribulación.

Luego de la tribulación, habrá grandes señales en el cielo seguidas de un fuerte sonido de trompeta (la última o séptima trompeta) que anunciará el regreso de Cristo (Mateo 24:29-31; 1 Corintios 15:52; Apocalipsis 11:15). La Biblia no dice en ninguna parte que Cristo vendrá en secreto antes de la tribulación; es más, dice exactamente lo opuesto. (Consulte el artículo “¿Habrá un rapto secreto?”.)

Antes de que comience el periodo de la Gran Tribulación, podemos estar seguros de que faltan al menos tres años y medio para el regreso de Cristo (Apocalipsis 11:2-3; 12:14).

Pero como Jesús dijo a sus discípulos: “del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino sólo mi Padre” (Mateo 24:36). No podemos saber la fecha exacta de su regreso y Él no quiere que la sepamos. Quiere que anhelemos ese día, oremos por que llegue, nos preparemos… y lo esperemos pacientemente.

El otro extremo

Lo único que las falsas predicciones del fin del mundo logran es entretener y volver más escéptica a la gente. Con razón muchas personas ya ni siquiera creen que Cristo vaya a regresar.

Como Pedro profetizó, en lo últimos tiempos habría burladores que dirían: “¿Dónde está la promesa de su advenimiento? Porque desde el día en que los padres durmieron, todas las cosas permanecen así como desde el principio de la creación” (2 Pedro 3:4).

¿Qué deberíamos estar haciendo ahora?

El hecho de no saber con exactitud cuándo regresará Jesucristo no debe desmotivarnos ni hacernos perder el sentido de urgencia. Cristo nos advierte que no debemos seguir el ejemplo de la gente en los tiempos de Noé: “Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca, y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del Hombre” (Mateo 24:38-39).

Cristo aun advirtió que si alguno de sus siervos: “dijere en su corazón: Mi señor tarda en venir; y comenzare a golpear a sus consiervos, y aun a comer y a beber con los borrachos, vendrá el señor de aquel siervo en día que éste no espera, y a la hora que no sabe” (Mateo 24:48-50).

En vez de eso, deberíamos ser como el que Él alabó: “el siervo fiel y prudente, al cual puso su señor sobre su casa para que les dé el alimento a tiempo. Bienaventurado aquel siervo al cual, cuando su señor venga, le halle haciendo así. De cierto os digo que sobre todos sus bienes le pondrá” (Mateo 24:45-47).

¿Cómo podemos usar el tiempo sabiamente antes del regreso de Cristo? Estas son algunas cosas que Él nos dice que debemos hacer:

  • Evitar que la maldad de la sociedad debilite nuestro amor por Dios, su ley y los demás (Mateo 24:12).
  • Soportar las pruebas y las persecuciones hasta el final con la ayuda del Espíritu Santo de Dios (Mateo 24:13).
  • Ayudar a predicar las buenas noticias del Reino de Dios (Mateo 24:14)
  • Evitar volvernos laxos y perezosos por la influencia del mundo (Mateo 24:38-39).
  • Servir y tratar a los demás con amor en lugar de aprovecharnos de ellos (Mateo 24:46-48).
  • Prepararnos y tener una gran reserva de aceite espiritual, que es el Espíritu Santo (Mateo 25:1-13).
  • Usar lo que Dios nos ha dado para crecer espiritualmente (Mateo 25:14-30).
  • Servir y darle aun a los que consideramos más pequeños (v.v. 31-46).
  • Observar lo que sucede en el mundo a la luz de la profecía bíblica y cuidar de nuestro estado espiritual (Lucas 21:36).
  • “Velad, pues, en todo tiempo orando que seáis tenidos por dignos de escapar de todas estas cosas que vendrán, y de estar en pie delante del Hijo del Hombre” (Lucas 21:36).

¿Por qué tarda tanto?

¿Por qué Cristo tarda tanto en regresar? ¿Por qué tantas generaciones de cristianos han tenido que esperar pacientemente sin recibir la promesa? Porque Dios es un Dios de amor.

“El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento” (2 Pedro 3:9).

Dios tiene un plan eterno en el que todo ser humano recibirá la oportunidad de arrepentirse y cambiar, y desea que quienes ahora esperan con ansias el regreso de Cristo compartan las buenas noticias del evangelio de su Reino con los demás. Y por supuesto, también quiere que los que escuchen respondan.

No sabemos la fecha en que Cristo regresará, pero Él quiere que sepamos que regresará y traerá consigo su maravilloso Reino ―y quiere que sepamos de su Reino ahora. Le invitamos a descargar y leer el conciso y hermosamente ilustrado folleto gratuito El misterio del reino de Dios