Sí, papá, eres importante

Cuando era joven, mi papá me enseñó cómo leer un mapa, además de muchas otras cosas. Su influencia tuvo un gran impacto en mi vida, y bastó con un pequeño gesto para mostrarle mi gratitud.

“¿Yo te enseñé eso?”, me preguntó papá conmovido.

No me había dado cuenta hasta ese Día de la madre mientras almorzaba con mis papás: mi papá tenía dudas de si realmente había sido importante en la vida de su única hija. No recuerdo por qué salió el tema, pero habíamos estado hablando de cómo en la actualidad la mayoría de la gente pareciera no poder conducir sin un GPS. ¿Y qué pasa si se les va la señal o se les acaba la batería del celular? Lo único que queda es la antigua tecnología del mapa.

“¡Me alegra tanto que me hayas enseñado a leer un mapa y encontrar mi rumbo!”, le dije. “Me ha servido tanto en la vida diaria como en todos mis viajes”.

Fue ahí cuando mi papá me hizo la pregunta. “¿No te acuerdas?”, le dije. “¡Claro que lo hiciste!”.

Cuando cumplí 16 años, mis papás me dieron una copia de las llaves del automóvil familiar, y con ellas, mi papá me mostró un mapa de todas las calles y vecindarios del área enseñándome a buscar y ubicar mi destino para luego encontrar la mejor ruta hacia allá.

“¿Ves? ¡Me enseñaste algo que me ha servido y me seguirá sirviendo todos los días!”. Le di un abrazo y él se limpió los ojos para decirme: “No lo sabía. No sabía que había sido importante para ti”.

El desafío de ser padres

Fue en ese momento cuando entendí lo difícil que debe ser criar a un hijo.

Proverbios 22:6 nos dice: “Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él”, y conozco a padres que hacen hasta lo imposible por lograrlo. Lamentablemente, tienen mucha competencia de factores externos que también pueden influir en las decisiones y el carácter de sus hijos (y de todos nosotros), como los amigos, la televisión, las películas y las redes sociales.

¿Cómo puede un papá saber si su trabajo está dando fruto? ¿Y cuál es el momento para dejar a los hijos solos? ¿Cuándo salen del colegio? ¿De la universidad? ¿Cuándo están comenzando su propia familia? Pienso que una buena forma de obedecer el quinto mandamiento —“Honra a tu padre y a tu madre” (Éxodo 20:12)— es darnos cuenta del gran impacto que nuestros padres han tenido en nuestra vida y cuánto nos han ayudado a convertirnos en los hombres y mujeres que somos. No importa si es algo tan básico como leer un mapa o tan profundo como aprender a honrar, temer y amar a Dios.

El Día del padre

Poco después de ese almuerzo, estaba tratando de decidir qué regalarle a mi papá para el Día del padre y recordé nuestra conversación. Sé que su “lenguaje del amor” (definido por Gary Chapman en su libro Los cinco lenguajes del amor) son las “palabras de afirmación”, así que decidí hacerle un collage de imágenes con una lista de cuatro cosas que había aprendido de él.

No le había dado un regalo hecho por mi desde preescolar, así que obviamente se sorprendió mucho al verlo. Pero no tuvo que decir nada; pude ver lo que sintió en sus ojos. Decirle que sin él no hubiera sido lo que soy, era el mejor regalo que pudiera darle. Sí, papá, fuiste y sigues siendo importante. Te quiero. ¡Feliz Día del padre!