Vida, Esperanza y Verdad

El papel de la mujer

¿Qué se necesita para que una mujer sea una esposa y madre exitosa?

La historia humana nos pinta un cuadro muy confuso del papel adecuado de la mujer en la familia y en la sociedad. En algunos casos ella es la figura dominante, mientras que en muchas culturas y a lo largo de buena parte de la historia ella es considerada, en el mejor de los casos, como un ciudadano de segunda clase y en el otro extremo algo de un poco más valor que una propiedad o un mueble.

¿Qué quería Dios realmente cuando creó a Eva?

En el principio…

La Biblia nos da muchos ejemplos de mujeres, incluyendo a las justas y a las impías, las que eran fuertes y las que eran débiles. Por medio de estos ejemplos podemos aprender lecciones acerca del papel que Dios tenía en mente para la mujer que con tanto amor había creado.

Si vamos al principio, en Génesis 2:18, vemos que Eva fue creada después de Adán, como una “ayuda idónea”, una “ayudante semejante” a Adán. ¿Qué significa esto? ¿Era ella sólo una ocurrencia de último momento?

Después de crear a Adán, Dios le dio la tarea de ponerles nombres a todos los animales. Parece claro según el versículo 20 que esto era con el fin de mostrarle a Adán que ninguno de ellos era “apropiado o comparable” con él. Para mostrarle a Adán lo especial que era la mujer, Dios la creó de una parte del Adán —su costilla, indicando que el esposo y la esposa son realmente una sola carne a los ojos de Dios.

Luego leemos: “Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne” (Génesis 2:24). Juntos están completos y forman un todo.

“Una ayuda idónea”

La expresión de “ayuda idónea” algunas veces se considera como algo negativo. Pero Dios no pretendía que la mujer fuera una persona inferior o débil. La palabra hebrea traducida como “ayuda” o ”ayudante” es utilizada 21 veces en el Antiguo Testamento, y la mayoría de ellas están en el contexto de la ayuda que vendría de Dios mismo. ¡La ayuda de Dios no podría ser inferior o débil! El papel que Dios le dio a Eva era el de fortalecer la familia. Adán no estaba completo en sí mismo y Eva recibió la capacidad de ayudar a desarrollar esa totalidad. El papel de la mujer no es menor ni inferior, sino diferente al del hombre. Y Dios no la dejó sin instrucción en las Escrituras acerca de su papel.

Cómo definir el sometimiento

Para muchos en la actualidad la palabra sometimiento es un término muy ofensivo. Algunos llegan hasta el punto de desear quitarlo de sus votos matrimoniales por completo, a pesar de las instrucciones de Dios. Por medio del apóstol Pablo, Dios les dice a las esposas: “Estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor” (Efesios 5:22). ¿Qué significa esto?

El diccionario define el sometimiento como “ceder al gobierno o a la autoridad… ceder uno mismo a la autoridad o voluntad de otro… someterse o consentir en aceptar la opinión o autoridad de otro”. El sometimiento es ceder, aceptar la autoridad de otro, en este caso de su esposo. El sometimiento como Dios lo concibe es algo que debe recibirse, no algo que debe ser exigido o demandado. En el matrimonio es un acto de amor y respeto.

Dios claramente le dio al hombre el papel de líder en la familia (Efesios 5:23; 1 Corintios 11:3). Es importante anotar que los esposos deben someterse a la autoridad de Cristo (Dios les dio a los esposos más adelante instrucciones acerca de su papel en la familia, de las cuales hablaremos en el artículo acerca del papel del hombre).

Una esposa no se debe someter al comportamiento abusivo o perverso de su esposo, y un esposo no debe exigir sometimiento de su esposa para aceptar ningún comportamiento abusivo o impío por parte de él. Pero cuando ambos papeles en el aspecto del sometimiento se viven de una manera justa, probablemente el matrimonio tendrá paz y armonía.

Un ejemplo para seguir

La mujer de proverbios 31 ha sido exhibida con frecuencia como un ejemplo excelente de una mujer, esposa y madre. ¿Qué podemos aprender de esta sección de las Escrituras acerca del papel de la mujer?

En los versículos 11 y 12 leemos que ella tiene la confianza total de su esposo porque él sabe que ella no hará nada que perjudique a su familia. Esta clase de confianza y entendimiento no podría darse si no hubiera una gran comunicación entre ellos. En su sometimiento a su esposo ella trabaja con él para cumplir las metas de la familia.

Vemos que ella es digna de confianza.

La frase: “Su marido es conocido en las puertas, cuando se sienta con los ancianos de la tierra” (v. 23), indica que su esposo es un miembro respetado de la comunidad. Esto es interesante, porque nos permite entender que él sería menos respetado si ella lo avergonzara con sus palabras o acciones.

Ella es honorable.

“Su marido también la alaba” (v. 28) revela la fortaleza de su relación y la apreciación que él siente por su labor. Ella es genuina y tiene un corazón que sirve. Ella es una protectora de su hogar —su familia (v. 27).

Su amor y cuidado por sus hijos es algo evidente. Ella está atenta a sus necesidades (vv. 15 y 21) y se asegura de tener buen alimento y vestimenta apropiada. El hecho de que sus hijos la alaben (v. 28) muestra que han sido educados para respetar y valorar los esfuerzos de otros.

Ella es una madre amorosa.

Esta firme mujer tiene un impacto más allá de su propia familia. Ella es justa con aquellos que trabajan para ella (v. 15), Ayuda a los necesitados (v. 20) y siempre es sabia con sus palabras, sin caer nunca en el chisme o la necedad (v. 26).

Ella es una mujer según Dios.

Esta mujer también es buena para los negocios. Leemos que compra un campo, tiene ganancias y las invierte en una viña (v. 16). Ella tiene sus propios negocios (v. 24) y es competente en todos los aspectos de la manufactura y el mercadeo. Ella es diligente e industriosa, y podemos ver porque su esposo confía tanto en ella.

Ella es sabia y recursiva.

Lo que encontramos es la descripción de una mujer fuerte, segura, según Dios. Ella reconoce sus talentos y los usa bien. Si bien es cierto que está involucrada en muchas actividades tanto fuera como dentro del hogar, el centro de todo sin embargo, alrededor del cual gira todo, es su familia.

La aplicación en el Nuevo Testamento

Vemos algunas de estas mismas características en las instrucciones de Pablo a las mujeres en Tito 2. El anima a las ancianas a “que enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos, a ser prudentes, castas, cuidadosas de su casa, buenas, sujetas a sus maridos, para que la palabra de Dios no sea blasfemada” (vv. 4-5).

¿Qué podemos decir del concepto de ama de casa? ¿Implica esta instrucción que la mujer nunca puede trabajar fuera de la casa o participar en otras actividades fuera del hogar? ¿Están en conflicto las enseñanzas de Proverbios 31 con las instrucciones de Pablo en Tito?

El comentario de Jamieson-Fausset-Brown dice que el griego en Tito se traduce más claramente como “guardianas del hogar”. Ser guardián es un trabajo importante. Significa que se le confía la seguridad y protección de algo o alguien más.

Ese “algo” es su familia. En cualquier actividad que la mujer participe —trabajando fuera del hogar o practicando sus diversiones favoritas— el foco principal de todo debería ser la protección, el fortalecimiento y el desarrollo de su familia.

¿Ella tiene límites?

¿Hay cosas que la mujer no debe hacer por su género? Dios da algunas instrucciones. En 1 Corintios 14:34, dice que las mujeres deben “callar” en las congregaciones. ¿Qué está diciendo Pablo aquí? ¿Debe cerrar los labios una mujer desde el momento en que entra a la iglesia o no puede decir ni una palabra hasta que vuelva a salir? ¿O era esto, como algunos lo afirman, simplemente una instrucción en concordancia con las normas culturales de la época?

The Expositors Bible Commentary [El comentario bíblico del expositor] afirma: “Ahora Pablo se concentra en el papel de la mujer en la adoración en público, y lo que implica es que el hombre debe guiar la adoración”. Se refiere a la predicación formal que se lleva a cabo durante los servicios.

El comentario continua diciendo: “La orden parece absoluta: las mujeres no deben hablar en público en la Iglesia. Esta restricción no debe considerarse como algo que degrada a la mujer”. Los únicos ejemplos que encontramos en el Nuevo Testamento acerca de la predicación en público siempre es realizada por los ministros ordenados de la Iglesia —siempre hombres (1 Timoteo 3:1). Simplemente Dios no le ha dado este papel a la mujer.

Veamos además 1 Timoteo 2:11-12. Pablo no le puede estar prohibiendo a la mujer que enseñe, porque hay numerosos ejemplos de la mujer enseñando (2 Timoteo 1:5; Tito 2:3-4, por nombrar sólo unos pocos). Por lo tanto debe referirse a hablar en una circunstancia específica.

La palabra griega para autoridad es authenteo, que significa dominar sobre algo o enseñorearse de algo. Pablo está diciendo que no va a poner mujeres en los puestos de la Iglesia que deben ser desempeñados por un hombre. Algunos de los papeles definidos en las Escrituras son pastor, ministro o maestro público de la Palabra de Dios. Este papel Dios lo ha reservado para el hombre.

Sin embargo esto no impide que la mujer desempeñe otros papeles:

  • Miriam (la hermana de Moisés) compuso y cantó un canto de alabanza (Éxodo 15:20-21) y a ella se referían como profetisa.

  • Débora fue juez de Israel (Jueces 4 y 5). Encontramos en Jueces 4:4-5 que los “hijos de Israel” (no sólo las mujeres) venían a ella para juicio.

  • Priscila trabajo con su esposo Aquila en varios contextos, incluyendo la enseñanza de las Escrituras a una persona (Hechos 18:26).

  • En el Día de Pentecostés, Pedro citó de Joel 2:28 para mostrar que Dios siempre había tenido la intención de que tanto los hombres como las mujeres recibieran el don del Espíritu Santo (Hechos 2:17-18). Gálatas 3:28 también muestra que el género no es un obstáculo para convertirnos en hijos de Dios.

Todos estos casos, aunados a muchos otros ejemplos de las Escrituras, nos muestran a mujeres fuertes, competentes y según Dios, desempeñando varios papeles importantes.

Aplicación para las solteras y las viudas

¿Qué ocurre si una mujer es soltera o viuda? ¿Cómo se aplican estos principios a una mujer que no tiene esposo?

Veamos nuevamente Efesios 5:22, en donde se nos dice que una mujer debe someterse a “su propio” esposo. Pablo no dice que la mujer se debe someter a todos los hombres. Si una mujer no tiene esposo, ella es cabeza de su propia familia (una excepción obvia es cuando ella está viviendo en su casa. En este caso ella debe someterse a sus padres como cabeza de su hogar —como también debe hacerlo un hombre joven si está viviendo en su casa). Sin embargo, ella siempre se debe someter a la autoridad de Cristo como la cabeza por encima de toda su unidad familiar.

El hecho de que una mujer no tenga esposo no cambia las instrucciones que Dios ha dado con respecto a su papel en los servicios de la Iglesia. La estructura de la “casa espiritual” de la congregación no cambia por el hecho de que una mujer sea soltera o viuda. Si tiene una pregunta que no puede responder, ella debe acudir a uno de los líderes de la congregación. Esto cumple con el principio de una mujer casada que acude a su esposo como líder de su familia.

La mujer según Dios

La historia muestra que el papel correcto de la mujer ha sido totalmente malentendido. Sin embargo, el propósito de Dios fue muy claro desde el principio, con la creación de Eva. Dios la diseñó para que tuviera un papel muy importante en la familia física y en la familia espiritual de Dios, ahora y por toda la eternidad.

Su creación, como la de Adán, fue algo exclusivo. Ella fue presentada a su esposo como alguien que lo completaba. Ella no era menos ni inferior, sino que tenía un papel especial que cumplir como guardián de la familia. Sólida, recursiva, resistente, sabia, amorosa, tierna, cálida, son palabras que describen la mujer a quien Dios diseñó para que fuera la pareja perfecta para el hombre. Y su potencial espiritual, como el del hombre, ¡es llegar a ser hija de Dios (Gálatas 3:28) en su Reino por toda la eternidad!

Si desea profundizar acerca de este tema, lea el artículo “Hijos de Dios”.

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