¿Qué es el matrimonio?

Dios hizo a los seres humanos hombre y mujer, y creó la institución del matrimonio. Él nos dice por qué la creó y qué se supone que sea el matrimonio.

Sólo hay una fuente original en la tierra en donde usted puede encontrar cómo, cuándo, dónde y por qué comenzó el matrimonio. Se han publicado más copias de la Biblia que de ningún otro libro, y sin embargo es muy poco comprendida. Si buscamos en ella, podemos encontrar entendimiento del significado del matrimonio.

La Biblia explica cómo comenzó todo esto.

Él hizo al hombre primero

Para descubrir el comienzo del matrimonio, es correcto que empecemos en Génesis, el libro de los orígenes. “Entonces el Eterno Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente” (Génesis 2:7).

Dios creó al primer hombre, Adán, del polvo de la tierra. Al principio, él era el único ser humano. Dios inmediatamente le dio responsabilidades, instruyéndolo acerca de cómo cuidar su medio ambiente, atendiéndolo y guardándolo (v. 15).

Pero el hombre estaba solo…

El mundo en el cual vivía Adán era maravilloso y perfecto —con una excepción importante. Adán estaba solo.

El mundo estaba lleno de animales de todo tipo, y Dios le permitió a Adán darles nombres a todos (v. 19). Por este proceso, Adán aprendió cuán diferente era del reino animal. Él fue hecho a “imagen” de Dios, con un intelecto y con la capacidad de razonar y de crear. Cuando había terminado de nombrar a los animales, muy posiblemente Adán se dio cuenta de lo solo que estaba. Pareciera que esto era lo que Dios quería que le quedara claro a Adán.

“Y dijo el eterno Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él” (v. 18). Y entonces Dios tomó una de las costillas de Adán y moldeó alguien que era un complemento perfecto para Adán —una mujer.

Ella era la compañía ideal— alguien con quien el podría compartir sus pensamientos y deseos mas profundos. Y además, ella era alguien con quien el podría comenzar a construir y edificar una familia.

El primer matrimonio

Después de que Dios le presentó su más nueva creación a Adán, la Biblia nos dice: “Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne” (v. 24).

El primer matrimonio comenzó en el momento en que Adán y Eva se convirtieron en esposo y esposa.

El matrimonio debía ser una unión inseparable. El hecho de que Dios haya creado a Eva de una de las costillas de Adán parece ser un reflejo de la conexión permanente e íntima que siempre debía existir entre ellos. Ellos compartían la misma substancia, y debían compartir su vida a partir de ese momento. Formaron una unidad familiar en la cual debían disfrutar de profundas conversaciones, momentos tranquilos, dificultades y estrés, y la clase de relación física, íntima, que Dios pretendía que sólo experimentaran los esposos.

Dios propuso una monogamia para toda la vida

La narración bíblica muestra que Adán y Eva compartieron su vida y tuvieron hijos. Por algunas generaciones parece que sus hijos siguieron su ejemplo —casándose, teniendo hijos y viendo a sus hijos crecer, casarse y comenzar sus propias familias.

Cuando los 10 mandamientos fueron codificados y dados a Moisés en el monte Sinaí, el séptimo mandamiento decía claramente: “No cometerás adulterio” (Éxodo 20:14). Dios no quería que nada ni nadie interfiriera con la relación especial entre un hombre y su esposa.

Pero con el tiempo encontramos que hubo varias variaciones del patrón establecido por el Creador. Lamec es el primer hombre que en la Biblia se registra como alguien que tenía dos esposas (Génesis 4:19). Y a medida que continúa el registro bíblico leemos la triste historia de las concubinas (mujeres que no tenían el mismo estatus o privilegios de las esposas), poligamia y otras relaciones fuera del patrón que Dios ha establecido.

Los problemas que comenzaron en estas familias fueron graves. ¡Esto no era lo que Dios pretendía!  

Dios quería que hubiera niños

“Y los bendijo Dios, y les dijo: fructificad y multiplicaos; llenad la tierra y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra” (Génesis 1:28, énfasis añadido).

Dios no diseñó a la mayoría del mundo animal para que la procreación se llevara a cabo en una unidad familiar monógama. Pero, nuevamente, vemos una diferencia entre la humanidad y los animales. Desde el principio, el matrimonio fue diseñado para que fuera entre un hombre y una mujer y que los dos pudieran producir y criar hijos como Dios pretendía.

Siglos más tarde, el salmista escribió: “He aquí, herencia del Eterno son los hijos; Cosa de estima el fruto del vientre” (Salmo 127:3).

En el Nuevo Testamento, Dios reafirma su plan para el matrimonio

Por medio de Jesucristo y los apóstoles, Dios reafirmó y aclaró cómo debía ser la relación matrimonial. Jesucristo dijo: “Él, respondiendo, les dijo: ¿No habéis leído que el que los hizo al principio, varón y hembra los hizo, y dijo: por esto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne? Así que no son ya mas dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre” (Mateo 19:4-6).

Al describir las cualidades de un líder en la Iglesia, Pablo escribió que debe ser “marido de una sola mujer” (1 Timoteo 3:2), reafirmando así la forma en que Dios había diseñado el matrimonio desde la creación de Adán y Eva.

Luego, en Gálatas 5:19, Pablo les recordó a los cristianos que Dios les ha ordenado evitar el adulterio y la fornicación —un recordatorio de que la unión sexual es algo que debe ser exclusivo de la relación matrimonial.

Divorcio

Suena muy anticuado en estos días, pero las ceremonias matrimoniales utilizan las palabras: “Hasta que la muerte nos separe”. Esto significa que la única cosa que pone fin a un matrimonio es la muerte de cualquiera de los cónyuges.

En la actualidad el divorcio es algo muy común. Más y más personas tienen que afrontar el dolor del matrimonio y el divorcio, aun en varias ocasiones. ¡Es obvio que esto no era lo que Dios quería! Cuando le preguntaron acerca del divorcio, Jesús respondió: “Por la dureza de vuestro corazón Moisés os permitió repudiar a vuestras mujeres, mas al principio no fue así” (Mateo 19:8).

Si desea mas información acerca de lo que la Biblia dice del matrimonio y el divorcio, vea nuestro articulo titulado: “Divorcio y segundas nupcias en la Biblia”.

Resumen de lo que la Biblia enseña acerca del matrimonio

  1. Dios diseñó el matrimonio para que fuera una relación de toda la vida, fiel, entre un hombre y una mujer.

  2. Adán fue creado primero e inicialmente sólo había un ser humano. Pero de una de sus costillas, Dios formó amorosamente una mujer y se la presentó a Adán. Ellos eran “una carne” y ella era el perfecto complemento para Adán. Juntos formaron un todo, y juntos podían edificar una familia, teniendo y criando hijos juntos.

  3. Debido al pecado, la poligamia y el divorcio comenzaron. Cristo dijo que el divorcio fue permitido en Israel sólo por su dureza de corazón. Si bien Dios estableció ciertas circunstancias en las cuales se podía disolver un matrimonio, es una experiencia extremadamente dolorosa. Dios no quería que sus hijos se hirieran entre sí de esta manera.

  4. A través de las palabras de Jesucristo y los apóstoles, podemos ver que la perspectiva que Dios tiene del matrimonio, una relación amorosa, monógama entre un hombre y una mujer, no ha cambiado. En el Nuevo Testamento, Dios lo reafirma y muestra cuan importante es la fidelidad en el matrimonio.

El hombre y la mujer fueron diseñados de una forma diferente, con el propósito de que se complementen entre si. Y Dios quería que sólo a través de la relación matrimonial se trajeran niños al mundo —para que fueran criados y enseñados bajo el cuidado amoroso y esmerado de su padre y de su madre.

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