Vida, Esperanza y Verdad

La verdad acerca del Domingo de resurrección

Para la mayoría de los cristianos la doctrina de que Jesucristo resucitó un domingo es algo de primerísima importancia. Esta creencia tiene efectos en las otras creencias fundamentales de los cristianos, como por ejemplo en cuál es el verdadero día de reposo.

La “semana santa” de los cristianos tiene como fundamento el hecho de que supuestamente Cristo entró triunfante en Jerusalén el domingo de ramos, cuando empieza dicha semana. El día jueves por la noche, Cristo supuestamente tuvo la última cena con los apóstoles. El día viernes Él supuestamente murió. El domingo supuestamente Cristo resucitó, haciendo de este domingo el día más importante en todo el año —después del día de la Navidad— para la cristiandad tradicional.

El Domingo de resurrección no solamente es demasiado importante en sí mismo para los cristianos tradicionales, sino que además se usó este mismo argumento para cambiar el día de reposo de la Biblia —sábado— por el domingo. Cambiaron la Pascua bíblica por el Domingo de resurrección

Hablemos primero acerca del origen de este Domingo de resurrección. La historia dice que Víctor, obispo de Roma empezó a presionar para que la Pascua bíblica fuera cambiada por el Domingo de resurrección. En la Pascua bíblica, los creyentes conmemoraban la muerte de Cristo en el día 14 de Nisán del calendario hebreo, pero a Víctor le pareció más lógico celebrar —en lugar de la Pascua— la resurrección de Cristo, supuestamente ocurrida en un domingo. Esta decisión del obispo de Roma tuvo sus oponentes, pero finalmente Víctor prevaleció con su idea y en el Concilio de Nicea en el año 325, se decidió el cambio de la Pascua bíblica por el Domingo de resurrección, a pesar de que la Biblia en ningún lugar dice que celebremos la resurrección de Cristo.

“Se decretó que era indigno observar el festival más sagrado (la Pascua bíblica en el día 14 de Nisán del calendario hebreo) según la costumbre de los judíos; por estar sus manos manchadas con un crimen horrendo. Esos hombres manchados de sangre eran, como pudiera esperarse, mentalmente ciegos… que no haya nada en común entre ustedes y la detestable turba de judíos. Nosotros hemos recibido del Salvador otra forma… que de común acuerdo tomemos este camino… y que nos desprendamos de esa complicidad tan desagradable. Porque sí que es grotesco para ellos poder alardear de que nosotros seriamos incapaces  de guardar estas observancias sin su instrucción” (Eusebio, Life of Constantine [Vida de Constantino], 3.18.2-3).

El cambio del sábado por el domingo

Ahora bien, basándose en la falsa premisa —como probaremos más tarde en este artículo— de que Cristo murió un viernes y resucitó un domingo, el Concilio de Laodicea del año 365 en su Canon 29 dice: “Los cristianos no deben judaizar al descansar el sábado, sino que deben trabajar en ese día, honrando en vez de esto, al día del Señor y, si ellos pueden, descansar en él como cristianos, pero si se encuentra a alguien judaizando, que sea anatema (maldito) de Cristo”.

Obviamente este cambio se hizo con la orden del obispo de Roma. En realidad tanto el Concilio de Nicea como el de Laodicea fueron promovidos por el obispo de Roma con el apoyo del emperador romano de la época. Sin embargo, tanto el Concilio de Nicea como el de Laodicea nada tuvieron que ver con la Biblia. De hecho, las conclusiones en ambos concilios contradicen totalmente la Palabra de Dios.

Jesucristo no resucitó un domingo

En primer término, Jesucristo no entró triunfante a Jerusalén  un domingo. De hecho la Biblia no dice en qué día de la semana sucedió esto. Tampoco Jesús comió la última cena con los apóstoles  un jueves por la noche. Tampoco Cristo murió un viernes y mucho menos Él resucitó un domingo. El Domingo de resurrección es tan sólo una conclusión humana por parte del Concilio de Nicea en apoyo a las presiones del obispo de Roma de la época.

Cuando los fariseos y saduceos pidieron a Jesús señal de su mesiazgo, él mismo les contestó: “La generación mala y adúltera demanda señal; pero señal no le será dada, sino la señal del profeta Jonás. Porque como estuvo Jonás en el vientre del gran pez tres días y tres noches, así estará el Hijo del Hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches” (Mateo 12:38-40).

La única señal del mesiazgo de Jesucristo es que Él estaría dentro de la tumba exactamente tres días y tres noches. No puede ser de otra manera de acuerdo a la Palabra de Dios.

Si supuestamente Jesús resucitó el domingo y su cuerpo tenía que estar dentro de la tumba tres días y tres noches, al hacer el conteo de manera inversa, es imposible que lleguemos al viernes como el día de la muerte y sepultura de Jesús.

De acuerdo a la tradición católica, Jesús resucitó el domingo por la mañana. Si hacemos caso a la única señal de su mesiazgo, Jesús debió haber muerto y ser sepultado el jueves por la mañana. Pero la realidad bíblica es que Jesús murió y fue sepultado un miércoles.

Veamos lo que nos dice la Biblia: “Sabe, pues, y entiende, que desde la salida de la orden para restaurar y edificar a Jerusalén hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas, y sesenta y dos semanas; se volverá a edificar la plaza y el muro en tiempos angustiosos.  Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, mas no por sí; y el pueblo de un príncipe que ha de venir destruirá la ciudad y el santuario; y su fin será con inundación, y hasta el fin de la guerra durarán las devastaciones. Y por otra semana confirmará el pacto con muchos; a la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda” (Daniel 9:25-27).

Jesús habría de morir a la mitad de la semana para hacer cesar todo sacrificio y ofrenda que se llevaban a cabo bajo el Antiguo Pacto (Hebreos 9:11-14). Jesucristo murió y fue sepultado un miércoles.

Por otro lado, la Biblia dice que Jesús murió el día de la Pascua, un 14 de Nissan en el calendario hebreo. Jesús murió en el año 31 y ese año la Pascua fue un miércoles.

Jesucristo resucitó un sábado

El único día de la semana que concuerda con la Biblia y con las evidencias de la muerte y sepultura de Jesús es un miércoles. El día martes, después de ponerse el sol, Jesús  tomó  la Pascua con sus discípulos. El día miércoles Jesús murió a eso de las tres de la tarde y luego un poco antes de la puesta del sol de ese día, el cuerpo de Jesús fue puesto en la tumba, en donde estuvo tres días y tres noches para resucitar un sábado al final del día —un poco antes de la puesta del sol. Debemos recordar que los días en la Biblia se cuentan  de atardecer a atardecer (Levítico 23:32).

Cuando las mujeres fueron a la tumba para ver a Jesús el domingo muy de mañana, Él ya había resucitado (Lucas 24:1-6).  La Biblia no dice que Jesús había resucitado el domingo por la mañana. De hecho, siguiendo el relato, Jesús había resucitado el sábado un poco antes de la puesta del sol, pero las mujeres se dieron cuenta de la ausencia del cuerpo de Jesús hasta el domingo por la mañana.

Podemos entonces decir con claridad que Cristo no resucitó el domingo. Como consecuencia, tampoco existe ninguna base bíblica para cambiar el día de reposo del sábado al domingo. La conclusión del Concilio de Laodicea de cambiar el día de reposo fue solamente por  disposición del papa de turno con el apoyo del emperador romano de turno.

¿Cuál es el día del Señor?

Un supuesto segundo fundamento de la Iglesia católica para cambiar el sábado por el domingo como día de reposo se encuentra en Apocalipsis 1:10, donde dice: “Yo estaba en el Espíritu en el día del Señor, y oí detrás de mí una gran voz como de trompeta”.

En esta escritura el “día del Señor” supuestamente es el domingo, pero aquí el apóstol Juan no  está diciendo “Yo estaba en el Espíritu en el día domingo…” La palabra “domingo” no aparece para nada en todo el libro de Apocalipsis. La Iglesia católica quiso suponer que “día de Señor” y el “domingo” son la misma cosa, pero esto no es lo que la Biblia dice.

Cuando la Biblia habla del “día del Señor” se refiere al tiempo en el cual Dios intervendrá directamente en los asuntos de este mundo para destruir a esta sociedad en  que vivimos para posteriormente establecer el reino de Dios sobre la Tierra (2 Pedro 3:10-11).

Claramente el día de reposo de Dios es el sábado, el séptimo día de la semana. Notemos lo que la Biblia dice en Éxodo 20:8-11, “Acuérdate del día de reposo para santificarlo. Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; mas el séptimo día es reposo para el Eterno tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas. Porque en seis días hizo el Eterno los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el día de reposo y lo santificó”. En otras versiones de la Biblia, incluidas versiones católicas, el día de reposo es traducido como sábado.

¿Qué haremos?

Algunos dirán: “¿qué tiene de malo guardar el Domingo de resurrección? Lo importante es que Jesucristo resucitó”. O también otros dirán: “¿qué tiene de malo descansar el domingo en lugar del sábado? Lo importante es tomarnos un día de descanso para pasarlo con la familia”.

Bueno, éstas son conclusiones solamente humanas. Pero, ¿nos interesa realmente saber lo que Dios piensa? Veamos lo que Él dice en Marcos 7:6-9: “Le preguntaron, pues, los fariseos y los escribas: ¿Por qué tus discípulos no andan conforme a la tradición de los ancianos, sino que comen pan con manos inmundas? Respondiendo él, les dijo: Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, como está escrito: Este pueblo de labios me honra, mas su corazón está lejos de mí. Pues en vano me honran, enseñando como doctrinas mandamientos de hombres. Porque dejando el mandamiento de Dios, os aferráis a la tradición de los hombres: los lavamientos de los jarros y de los vasos de beber; y hacéis otras muchas cosas semejantes. Les decía también: Bien invalidáis el mandamiento de Dios para guardar vuestra tradición”.

¿Qué haremos? ¿Seguiremos las tradiciones que la Iglesia Católica ha impuesto en la religión  basada únicamente en las órdenes de los obispos de Roma o vamos a obedecer al Dios que nos hizo y que nos da sus instrucciones a través de la Biblia? La respuesta es nuestra. Si quiere saber más acerca de este tema, consulte el siguiente artículo en nuestra página web: La señal de Jonás: ¿Murió Jesús el viernes santo? ¿Resucitó el domingo de resurrección?

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