Vida, Esperanza y Verdad

Versiculos Para Meditar

Bautizado con el Espíritu Santo

Hechos 1:4-5  

Y estando juntos, les mandó que no se fueran de Jerusalén, sino que esperasen la promesa del Padre, la cual, les dijo oísteis de mí. Porque Juan ciertamente bautizó con agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días.

En la noche de Pascua antes de su crucifixión, Jesucristo había prometido que Él no dejaría a sus seguidores como huérfanos, sino que Él enviaría el Espíritu Santo para ayudarlos (Juan 14:16-18). Ahora, poco antes de Pentecostés, Él les recordó que permaneciesen en Jerusalén para esperar esa promesa.

La Iglesia del Nuevo Testamento continuó la práctica del bautismo de agua, que representa la sepultura del viejo y pecaminoso yo en una tumba acuática y ser lavado de pecados por el sacrificio de Jesucristo. El bautismo cristiano es seguido por la imposición de manos de un ministro quien ora por el don del Espíritu Santo (Hechos 8:14-17). El Espíritu Santo da el poder que un creyente necesita para cambiar y crecer y hacer la obra de Dios. El Espíritu Santo nos ayuda a caminar como Jesucristo caminó (1 Juan 2:6). Pablo también explicó que el Espíritu Santo da unidad a la Iglesia: “Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo” (1 Corintios 12:13).

Para leer más acerca del Espíritu Santo, vea nuestro artículo “¿Cómo saber si tiene el Espíritu Santo?”.