Vida, Esperanza y Verdad

Versiculos Para Meditar

Se compungieron de corazón

Hechos 2:36-37  

Sepa, pues, ciertísimamente toda la casa de Israel, que a este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo. Al oír esto, se compungieron de corazón, y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos?

El sermón de Pedro probó por medio del Antiguo Testamento que Jesús era el Mesías, y Dios abrió las mentes de muchos en su audiencia no sólo para creer esto, sino para ver las implicaciones que esto tenía para ellos mismos. Aunque muchos de ellos no estaban involucrados directamente en la crucifixión de Cristo, las palabras de Pedro nos implican a todos nosotros —nuestros pecados son la razón por la que Él dio su vida.

Ellos fueron convictos y desearon profundamente hacer lo que fuera para ser perdonados y cambiar. Ésta es la actitud que Dios busca y con la cual Él puede trabajar (Isaías 66:2). Esta actitud es el principio del proceso de conversión.

Si desea leer más acerca del pecado y arrepentimiento, vea nuestro artículo “Cómo debemos arrepentirnos”.