Vida, Esperanza y Verdad

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Honra a tu padre y a tu madre

En la actualidad somos testigos del deterioro continuo de las relaciones familiares y sociales y hoy quisiera hablar del respeto. Vemos a diario como se está perdiendo el respeto a las autoridades, a los gobiernos, y especialmente hacia los padres. Estamos viviendo un tiempo en donde la irreverencia es moda, y el lema “Debes ganarte mi respeto” es bandera de guerra y las relaciones padre e hijo se han visto fuertemente atacadas.

Dios en su infinita sabiduría sabe, que si no honramos y respetamos a nuestros padres, difícilmente respetaremos a otras personas. Si no tenemos el comportamiento correcto hacia quienes nos dieron la vida, tampoco tendremos un comportamiento correcto hacia los demás. Es por esto que Dios, dentro de sus mandamientos, estipuló que el Quinto sea “Honra a tu padre y tu madre”, y este es el comienzo de los últimos seis mandamientos de la ley de Dios que tienen relación con el respeto y el amor hacia los demás.

Quizás usted no vive con sus padres y de esta manera le resulte fácil honrarlos pero debemos recordar que este es un mandamiento que no tiene que relación con la distancia, no importando donde usted esté, la instrucción sigue siendo la misma “Honra a tu padre y a tu madre… para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra”. Debemos entonces honrarlos con nuestro comportamiento, con nuestra forma de vivir.

Pero si usted es joven y aún está bajo el techo de sus padres, su situación es distinta, usted aún está bajo la autoridad directa de ellos y esto lo puede llevar a enfrentar discrepancias e ir en contra de la autoridad que ellos tienen. Pero recuerde, Dios nos ordena honrar, obedecer y querer siempre a nuestros padres. Si desea ser un buen ciudadano, un buen alumno y un buen amigo, si desea ser una persona de respeto, solo lo podrá lograr honrando continuamente a su padre y a su madre. El primer paso para respetar a los demás y poder ser respetado, debe empezar en casa: cuando se decide obedecer a los padres.

Construir una sociedad de respeto, no se construye con marchas ni con protestas, tampoco con rebeldía, mucho menos con soberbia y orgullo, se construye en casa, en paz, en amor, honrando a padre y madre.

En nuestra sección “Relaciones” usted encontrará material que le ayudará a descubrir como Dios quiere que usted se relacione con los demás de buena manera.

Entonces, Dios nos ordena a honrar a nuestros padres, en comportamiento, en obediencia, en amor y en disciplina. Si nuestros padres están en alguna medida orgullosos de nosotros, por cómo nos relacionamos con ellos y los demás, Dios nos premiará con larga vida.

Para Vida, Esperanza y Verdad, les habló Daniel Sepúlveda Solís.