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Washington vs. Moscú. La amenaza nuclear

Por Jorge Iván Garduño

El fantasma de la Guerra Fría vuelve a recorrer el mundo tras el anuncio del presidente de Estados Unidos de retirarse del Tratado de Fuerzas Nucleares de Rango Intermedio que Washington y Moscú firmaron en 1987.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el sábado 20 de octubre el retiro del Tratado de Fuerzas Nucleares de Rango Intermedio que Washington y Moscú firmaron en 1987, haciendo volver el fantasma de la Guerra Fría. La justificación fue que “Rusia está violando el acuerdo”, a lo que Moscú respondió diciendo que es “un paso muy peligroso” contra la seguridad global. Uno al otro se echan la culpa.

Abandonar un tratado de armas nucleares puede ser peligroso. Por eso Rusia reaccionó con preocupación a las declaraciones del presidente Trump sobre la posible salida de Estados Unidos del Tratado, que coloca a las dos potencias en un escenario similar al de la Guerra Fría de los últimos años de la Unión Soviética.

La decisión del presidente Trump pondría fin a lo que fue una primera alianza que llevó, en 1991, a la eliminación de todos los misiles balísticos y de crucero de medio y corto alcance de las dos potencias, un acuerdo clave para acabar con las tensiones de la Guerra Fría. Este pacto eliminó misiles con un alcance entre 500 y 5.500 kilómetros.

La reacción de Rusia

“Moscú observa con preocupación lo que califica de nuevos intentos de Estados Unidos de lograr que Rusia haga concesiones en materia de seguridad estratégica internacional”, respondió el viceministro de Exteriores ruso, Serguei Riabkov. El responsable diplomático ruso acusó a Estados Unidos de actuar “torpe y toscamente” por retirarse unilateralmente de acuerdos internacionales. “Sería un paso muy peligroso”, aseguró Riabkov a la agencia Tass.

El propio ex líder de la Unión Soviética, Mijail Gorbachov, firmante de ese acuerdo en 1987, declaró horas más tarde a la declaración de Donald Trump: “¿Realmente no entienden en Washington a qué podría conducir esto? Ante esta situación cabe convocar a la ONU y al Consejo de Seguridad, pues la decisión del señor Trump afecta a todo el mundo”, dijo Gorbachov, quien calificó de “inaceptable el reanudar el desarrollo de armas nucleares”.

La retirada de este Tratado marcaría una brusca ruptura en la política de control armamentístico de Estados Unidos, y choca con la oposición de sectores moderados dentro del Departamento de Estado y del Pentágono norteamericano.La retirada de este Tratado marcaría una brusca ruptura en la política de control armamentístico de Estados Unidos, y choca con la oposición de sectores moderados dentro del Departamento de Estado y del Pentágono norteamericano.

Rusia considera que la principal razón que explica la decisión de Estados Unidos de abandonar este Tratado de Armas Nucleares, es que en Washington sueñan con un mundo unipolar, explicó a la agencia Sputnik una fuente de la cancillería rusa. De ahí “la salida de los acuerdos internacionales que establecen obligaciones iguales para él y sus socios y estorban al concepto de su propia excepcionalidad como país”.

El embajador de Rusia en Estados Unidos, Anatoli Antonov, declaró a la prensa el pasado 10 de octubre que el gobierno de Estados Unidos buscaba un pretexto para abandonar el Tratado y acusar de ello a Rusia.

“Últimamente se escuchan cada vez más a menudo las declaraciones de militares estadounidenses diciendo que necesitan misiles de alcance medio y más corto para contener a China... ¿Tal vez estén buscando un pretexto para salir del Tratado, acusando de ello a Rusia?”, expresó el diplomático.

La preocupación de los Estados Unidos

Por su parte, el señor Donald Trump declaró que “Rusia y China tienen que venir y asegurar que no van a desarrollar esas armas”, en referencia a la preocupación de que este Tratado bilateral ata a Washington y Moscú, pero deja vía libre a Pekín para desarrollar y desplegar este tipo de misiles, por lo que se puede entender como un intento de parte de la administración Trump de contrarrestar la expansión de la presencia militar de China en el mundo.

Nunca en los últimos 30 años ningún presidente de Estados Unidos, por grandes que fueran sus diferencias, primero con la Unión Soviética y posteriormente con Rusia, había utilizado en su estrategia de política exterior el argumento nuclear.

Si bien es cierto que, en 2002 George Bush hijo se retiró de otro Tratado nuclear firmado en 1972 que involucró a armas de carácter totalmente defensivo, en lo referente a lo declarado por el señor Donald Trump, este asunto involucra el desarrollo de armas nucleares no exclusivas para la protección y defensa, lo que representa, sin duda, una amenaza planetaria.

Rumores de guerra

Las profecías bíblicas muestran para el tiempo del fin a un mundo sumido en el desorden, la agresión y el odio. Un mundo dividido por facciones y disputas internacionales, carreras armamentistas, nucleares, etcétera. En resumen, una era de violencia por todos lados.

 “Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin” (Mateo 24:6).

El apóstol Santiago escribe una verdad irrefutable: las guerras son el resultado de la avaricia y las pasiones humanas de los gobernantes que dirigen las naciones del mundo.

“¿De dónde vienen las guerras y los pleitos entre vosotros? ¿No es de vuestras pasiones, las cuales combaten en vuestros miembros? Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís. Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites” (Santiago 4:1-3).

Dios es el único quien puede poner fin a todas las guerras del mundo, ¡y lo hará muy pronto!, cuando envíe a Jesucristo por segunda vez a la Tierra para establecer su reino sempiterno.Dios es el único quien puede poner fin a todas las guerras del mundo, ¡y lo hará muy pronto!, cuando envíe a Jesucristo por segunda vez a la Tierra para establecer su reino sempiterno.

“Vendrán muchas naciones, y dirán: Venid, y subamos al monte de Jehová, y a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará en sus caminos, y andaremos por sus veredas; porque de Sion saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de El Eterno. Y él juzgará entre muchos pueblos, y corregirá a naciones poderosas hasta muy lejos; y martillarán sus espadas para azadones, y sus lanzas para hoces; no alzará espada nación contra nación, ni se ensayarán más para la guerra. Y se sentará cada uno debajo de su vid y debajo de su higuera, y no habrá quien los amedrente; porque la boca de Jehová de los ejércitos lo ha hablado. Aunque todos los pueblos anden cada uno en el nombre de su dios, nosotros con todo andaremos en el nombre de El Eterno nuestro Dios eternamente y para siempre” (Miqueas 4:2-5).

Los acontecimientos muestran que pronto Jesucristo mismo será quien intervenga en el acontecer mundial, ya que Dios y Él son la única solución para los conflictos y amenazas nucleares de la humanidad.

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