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Crece la “extrema derecha” en Europa

Por Álvaro Matamala

En siete países de la Unión Europea gobierna ya la ultraderecha. Los países son Finlandia, Italia, Francia, Alemania, España, Austria y Suecia. Sólo en cuatro países (Malta, Luxemburgo, Portugal e Irlanda) la extrema derecha no tiene representación parlamentaria.

Imagen mapa © OpenStreetMap - CARTO

¡Quién iba a pensar que entre el año 2019 y lo que va del 2020 en Europa se manifestaría fuertemente el resurgimiento de la extrema derecha en varios países del continente! No cabe duda que esta tendencia política va en aumento progresivo, ya que rápidamente se ha propagado por Italia, Hungría, Alemania y ahora España.

Estos partidos de extrema derecha ya gobiernan en algunos lugares y tienen representación parlamentaria en la mayoría de los países de Europa.

Y pensar que hace 80 años atrás, Europa vivió el momento más oscuro de su historia al enfrentar una brutal guerra contra el nazismo y el fascismo. Sin duda que para muchos países en Europa ésta es una lamentable noticia y existe temor entre los políticos conservadores, muchos de los cuales han respetado el compromiso de que nunca más vuelva a suceder lo mismo que en la Segunda Guerra Mundial.

Una de las cosas que más llama la atención de estos grupos de extrema derecha, que se han transformado en partidos políticos, son sus objetivos comunes y sus discursos, que tienen elementos similares como el racismo, el nacionalismo, el abierto rechazo a los inmigrantes, y especialmente a los de origen musulmán y también el antisemitismo.

En siete países de la Unión Europea gobierna ya la ultraderecha. Los países son Finlandia, Italia, Francia, Alemania, España, Austria y Suecia. Sólo en cuatro países (Malta, Luxemburgo, Portugal e Irlanda) la extrema derecha no tiene representación parlamentaria.

Un mapa muestra cómo casi toda Europa ya tiene un partido político de extrema derecha en su esquema político.

A estas alturas son varios los líderes que están llevando a Europa por esta tendencia. No tienen un perfil del político convencional, tienen un discurso no elaborado técnicamente, se presentan como gente común y corriente, no visten tradicionalmente en campañas y se agrupan frecuentemente para planificar sus estrategias.

Por nombrar a algunos, quizás los que más destacan son: Viktor Orban: el primer ministro húngaro. Su discurso se centra en contra de los refugiados provenientes del Medio Oriente, que vienen escapando de las guerras que sufren. Él llamó mucho la atención al decidir personalmente construir un muro de 175 kilómetros en la frontera con Serbia, para evitar la entrada de los migrantes.

En Italia el líder es Mateo Salvini. Él representa al partido de la “Liga Norte” y hasta septiembre de 2019 fue vicepresidente y ministro de Interior del gobierno italiano. También su discurso es contra los refugiados y contra la Unión Europea, por permitir el ingreso a los refugiados. Él incluso ha cerrado los puertos a los barcos de rescate de refugiados.

En Francia la política de extrema derecha más conocida es Marine Le Pen: presidenta de la “Agrupación Nacional”. En las elecciones europeas de mayo de 2019 fue la fuerza más votada. El resto de partidos ha establecido un cordón para evitar que la extrema derecha sea decisiva en la gobernabilidad del país.

Desde Alemania Alice Weidel representa a “Alternativa para Alemania” (AFD), siendo el tercero en número de votos. Su discurso es ultranacionalista, xenófobo y muy crítico con la moneda europea, el euro, y con la Unión Europea en general. 

España ha sido uno de los últimos países en donde ha irrumpido con fuerza la extrema derecha. El llamado partido político “Vox” ha logrado entrar en el parlamento por primera vez en casi cuatro décadas.

Sorpresa en Alemania

Hace poco más de un mes, el 29 de enero de 2020, el Parlamento alemán conmemoró la liberación del campo alemán de exterminio de Auschwitz, hace 75 años. Esto fue una conmemoración a las víctimas del Holocausto.

En un enérgico discurso en Berlín, el presidente de Israel, Reuven Rivlin, instó a los alemanes a no olvidar jamás, y a luchar con determinación contra al antisemitismo, el racismo y la xenofobia. Según Rivlin, los alemanes y sus partidos políticos tienen una obligación moral especial con los valores morales y una responsabilidad especial de actuar con conciencia de su historia. "Alemania no debe fracasar”, fueron sus palabras.

La sorpresa fue que justamente una semana después de esto, con ayuda de los votos del partido de extrema derecha Alternativa para Alemania (AFD), fue electo en la provincia de Turingia un jefe de gobierno provincial del Partido Demócrata Liberal (FDP).

Esta fue una elección que conmocionó a toda Alemania y que rompió por primera vez lo que se llama en Europa “el cordón sanitario”. Este es un término metafórico que se usa para referirse a la negativa de los partidos convencionales a realizar alianzas o coaliciones con partidos políticos considerados extremistas.

El hecho simbolizó una total vulnerabilidad política, ya que se supone que tenían pacto de evitar que la extrema derecha ejerza una influencia real sobre la política alemana. 

¿Qué pasará en Europa?

Quizás unos cinco años atrás, nadie presagiaba que Europa podía estar en una crisis financiera, con el Reino Unido fuera de la Unión Europea, y con una progresiva fuerza política de extrema derecha que amenaza las conciencias de todos los que juraron nunca más volver a pasar por lo mismo. En Europa se generaron dos guerras mundiales y la segunda dejó una herida y una huella profunda que las nuevas generaciones están desconociendo.

Uno de los rasgos característicos de la historia europea han sido sus intentos de unificar la autoridad religiosa con el poder político para dominar el continente. Todo indica que los cambios en Europa son los necesarios para el cumplimiento de la profecía. La Biblia revela que Europa jugará un papel fundamental en el mundo entero, en los tiempos del fin.

Mientras más tiempo Europa permita el actual “choque cultural” que ocurre dentro de sus fronteras, es más probable que haya una fuerte reacción al respecto. Recordemos que Europa, y especialmente Alemania, tiene un largo historial de volcarse a líderes tenaces cuando enfrenta situaciones complejas.

Uno de los rasgos característicos de la historia europea han sido sus intentos de unificar la autoridad religiosa con el poder político para dominar el continente. Y aunque esto parezca improbable, dado el caos cultural que vemos en Europa hoy, el escenario se está preparando.

La Palabra de Dios describe un tiempo futuro en el que una nueva etapa del Sacro Imperio Romano surgirá desde el corazón de Europa para convertirse nuevamente en una fuerza poderosa (Apocalipsis 13:1-18; 17:9-14; Daniel 7:17-18).

Cuando eso suceda, un líder político dinámico y despiadado —descrito como una bestia—, en conjunto con un poderoso sistema religioso encabezado por una figura deslumbrante, provocará un conflicto de grandes proporciones entre la histórica Europa cristiana y un bloque islámico del sur (Daniel 11:40-42). Ahí comenzará un conflicto de grandes proporciones que sólo terminará con la segunda venida de nuestro Señor Jesucristo.

Una vez más Europa será protagonista en la historia que Dios ya escribió a través de su profecía escrita en la Biblia. Si, aquella Biblia que usted tiene en casa, contiene los eventos que cambiarán el futuro de la humanidad. Estúdiela y busque entenderla. Lo invitamos a estudiar los artículos que le podrán ayudar a comprender el progreso de la historia según Dios, en nuestra página VidaEsperanzayVerdad.

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