Consider This

Cuatro grandes interrogantes

Escuche este artículo

Los artículos en este número pueden ser un buen comienzo para responder estas sencillas pero profundas e importantes preguntas.

No lo planeamos de esta forma, pero cuando vi el artículo central de esta edición de Discernir, pensé inmediatamente, qué interesante, las cuatro grandes preguntas son analizadas en un solo ejemplar.

¿Las cuatro grandes preguntas? Bueno, todo se remonta a una interesante conversación que tuve algunos años atrás con la madre de dos hijos ya mayores. Ella me dijo: “siempre les enseñé a mis hijos que había cuatro grandes preguntas en la vida, que tenían que responder: ¿Existe Dios? ¿Es la Biblia su Palabra? ¿Qué dice? ¿Y qué vas a hacer al respecto?”.

No sólo son preguntas para niños. Las respuestas de los adultos a estas preguntas han moldeado de una manera importante el curso de la historia del mundo. Y sus respuestas también van a determinar el curso de su vida.

La sencillez de estas preguntas contrasta con el gran desafío que nos plantea el responderlas. Pero los seres humanos nunca han dejado de tener sus propias opiniones y la inmensa variedad de respuestas opuestas que las personas han ofrecido es sencillamente asombrosa. En lugar de simplificar las cosas, el debate creado cada vez se complica más.

Sin embargo, necesitamos un poco de claridad, por eso nuestro propósito con cada ejemplar es el de ayudarle a dar los pasos necesarios para aclarar el misterio y la confusión. Por ejemplo:

¿Qué podemos decir de Dios?

Aquí es dónde comienza todo —¿existe Dios? Si Él no existe, entonces toda la discusión carece de sentido. Si Él existe, esto lo cambia todo. Comenzando en la página 20, usted puede ver el último artículo de una serie que introduce algunas de las razones fundamentales para creer que Él existe. Revise también los últimos tres ejemplares para completar la serie. ¡Usted puede saber!

¿Qué podemos decir de la Biblia?

¿Es la Biblia realmente la comunicación de Dios, o es sólo una compilación al azar de ideas humanas? “El manual del dueño de la Biblia” —el artículo principal de esta edición— sigue la misma orientación de las series que tuvimos el año pasado, probando que la Biblia es realmente la Palabra inspirada de Dios. ¡Usted puede saber!

¿Qué dice realmente?

¿Alguna vez alguien ha citado mal sus palabras, o aún peor, tergiversado lo que usted dijo? Irritante, ¿verdad? Bueno, si alguien ha sido víctima de que le pongan palabras en su boca, es Dios. Lo peor de todo es que lo han hecho personas que presumen de hablar en su nombre —especialmente cierta clase de personas religiosas. Dios dijo una vez: “He aquí que yo estoy contra los profetas que endulzan sus lenguas y dicen: Él ha dicho” (Jeremías 23:31).

Las cosas no han cambiado mucho desde entonces. En 2008, Joe Kovacs publicó su libro Shocked by the Bible [Sorprendido por la Biblia]. Kovacs explicó: “Mi meta es educar a las personas en la sólida verdad de las Escrituras y detener la propagación de información errónea. Quiero que las personas abran sus Biblias y puedan ver con sus propios ojos lo que realmente está en sus páginas y lo que no. ¡Es algo sorprendente!”.

Sí, mucho de lo que le han dicho de la Biblia es algo totalmente inventado. ¿No es tiempo de ver lo que realmente dice? Algunas cosas pueden no parecer tan relevantes, pero otras son temas doctrinales muy importantes. La Trinidad es un buen ejemplo de esto, como lo verá en el artículo que comienza en la página 17.

Le prometemos que lo guiaremos a las Escrituras, no a nuestras propias palabras. Pero no nos crea a nosotros  —¡abra su Biblia y crea lo que usted ve!

¿Qué hará usted?

Aquí es donde el asunto se vuelve algo personal. Si Dios existe, si la Biblia es su Palabra, y si usted comprueba lo que dice ahí —¿qué va a hacer al respecto? ¿Está usted dispuesto a conformar su vida al camino de Dios y al propósito que Él tiene para usted? “El problema con el cristianismo de ‘tal como soy’”, de la página 29 da en el meollo de la pregunta.

Estas cuatro preguntas no son sólo para niños. Estas preguntas no van a cambiar su vida —¡las respuestas son las que lo harán! ¡Nunca seremos demasiado ancianos para eso!

Clyde Kilough

Editor

×

Suscríbase a Discernir

×

Serie de artículos de Discernir

Chrito Versus Christianismo
Andar como Él anduvo
Cristianismo en Progreso