La extinción humana. ¿Puede llegar a suceder?

Un tema sombrío se estudió en la Ciudad del Vaticano en el marco de un seminario dedicado a la extinción biológica que se llevó a cabo hace poco más de una semana. En este seminario, un grupo de ecologistas y biólogos de primer nivel extrajeron conclusiones definitorias acerca del futuro de la Tierra.

Llama poderosamente la atención la claridad con que estos científicos expresaron su preocupación sobre las consecuencias del consumo generalizado de recursos del planeta. "Nuestro deseo incesante de aumentar el consumo crece más rápidamente que nuestros recursos naturales y la Tierra no puede sostenerlo", afirmaron los organizadores.

Biólogos y ecologistas de todo el mundo lanzaron una advertencia seria de que, si no se toman medidas urgentes, un alto porcentaje de todas las especies de la Tierra pueden desaparecer por completo hacia fines del siglo XXI.

Con una conclusión lapidaria acerca de la poca sustentabilidad del planeta a corto plazo el profesor Paul Ehrlich de la Universidad de Stanford opinó que “los países occidentales ricos están malgastando ahora los recursos del planeta y están destruyendo sus ecosistemas a un ritmo sin precedentes".

Peor que cualquier fuerza destructora de la naturaleza, los daños de la civilización al planeta se hacen cada vez más notorios e irreversibles. Así lo explica el biólogo Reese Halter, quién sostiene que los tres factores principales que causarán una extinción masiva en la Tierra son: los seres humanos, la avaricia de estos y el uso de combustibles fósiles.

Siguió diciendo el biólogo: "Estamos destruyendo la vida sobre la tierra. Es una crisis de proporciones épicas. ¡Salvemos a la naturaleza, salvémosla!".

“La supervivencia del mundo natural, y en última instancia, nuestra supervivencia, depende de nuestra adopción de los principios de justicia social y de sostenibilidad”, señala a modo de respuesta a las preocupaciones anteriores, la Academia de Ciencias del Pontificado, en un documento divulgado en el marco de la conferencia.

Según algunos conferencistas, de seguir así, para el año 2100 la población del mundo llegaría a unos 12.000 millones de seres humanos, lo cual sería insostenible para una Tierra con los recursos naturales de hoy. Considerando que los recursos naturales se están terminando, para el año 2100 “se necesitarían los recursos naturales de cuatro a cinco planetas como el nuestro para sostenernos a todos”, señalaron los ambientalistas.

La profecía bíblica indica que Dios va a intervenir antes que el hombre acabe por destruir toda la vida del planeta. Él, cuando creó a Adán, le dio leyes para labrar y cuidar la tierra. Esto incluía cuidar de la naturaleza, junto con los animales, y administrar los recursos de la buena Tierra que Dios había creado.

Sin embargo, la mayoría de los seres humanos no han cuidado la Tierra ni sus recursos. Dios, en su justicia, tomará pronto medidas en contra de las personas que destruyen los recursos naturales en pos de la avaricia. En Apocalipsis 11:15 Dios dice: “El séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él reinará por los siglos de los siglos. 18 Y se airaron las naciones, y tu ira ha venido, y el tiempo de juzgar a los muertos, y de dar el galardón a tus siervos los profetas, a los santos, y a los que temen tu nombre, a los pequeños y a los grandes, y de destruir a los que destruyen la tierra”.

La palabra de Dios manifiesta también que cuando regrese Jesucristo va a recompensar a los santos dándoles la oportunidad de gobernar la Tierra como reyes y sacerdotes (Apocalipsis 5:10). Como nuevos administradores al servicio de Dios, estos santos van a enseñar las leyes divinas a todos, incluidas las leyes ambientales que Dios puso para su creación. Como resultado, el mundo entero poco a poco irá mejorando en todos sentidos.

El apóstol Pablo, por inspiración divina, escribió acerca de los tiempos de fin, cuando el “sentimiento” de la Tierra seria de dolor inmenso.

En Romanos 20:19 el apóstol Pablo escribió: “Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios. Porque la creación fue sujetada a vanidad, no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujetó en esperanza; porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios. Porque sabemos que toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora”.

Sí, la Tierra gime de dolor —simbólicamente hablando— a causa de la codicia y la avaricia del hombre. Todo está siendo destruido y contaminado en pos de ganar dinero. Afortunadamente la Tierra, y eventualmente la creación entera, será libertada de esta agonía.

Sí, hay buenas noticias para el futuro. Las personas que quieren conservar la Tierra, los verdaderos ambientalistas, serán finalmente oídos. Las leyes naturales de Dios serán restablecidas cuando Jesucristo regrese. Entonces toda la Tierra llegará a ser como un Jardín de Edén.

En www.vidaesperanzayverdad.org estamos seguros que mientras el mundo permanece sordo ante las urgencias de nuestro planeta, un pequeño grupo de personas es sensible a la palabra de Dios y trata de hacer algo en su pequeño nivel. Pero vendrá el tiempo cuando este pequeño grupo de personas serán oídos por el Gobernante Supremo y entonces la Tierra será restablecida con todos sus recursos naturales. Si desea saber más acerca de ese tema, le recomendamos leer el artículo: La profecía de la restauración de todas las cosas.