Las abejas desaparecen: una amenaza para la alimentación mundial

Imágen: Greenpeace

Desde hace un tiempo la desaparición de las abejas está siendo una preocupación constante en foros internacionales y conferencias de medio ambiente y de biodiversidad, ya que esta situación está generando graves problemas para mantener el ecosistema que sustenta la alimentación del planeta.

Esta desaparición repentina de las abejas conocida como el “Problema de Colapso de Colonias” o CCD (por sus siglas en inglés “Colony Collapse Disorder”) ha ido causando sistemáticamente la desaparición de las abejas en un 45 por ciento en todo el mundo, principalmente en Estados Unidos y Europa.

Al menos tres cuartas partes de las cosechas mundiales de todos los productos naturales dependen de las abejas y otros polinizadores para el crecimiento de las plantas.

“La disminución de abejas —esenciales para la polinización de los cultivos— amenazan la producción agrícola mundial”, advirtieron expertos que evalúan el retroceso de la biodiversidad por encargo de la ONU.

Estas conclusiones ponen de manifiesto el grave problema que afectará el futuro alimenticio de la humanidad. La cadena de suministro está siendo amenazada gravemente por la desaparición de las abejas, ya que alrededor de un tercio de todos los alimentos en todo el mundo y cerca del 90 por ciento de los árboles frutales dependen de la polinización mediante abejas y otros insectos polinizadores.

Las causas

Las causas de la desaparición de las abejas tienen lamentablemente que ver con la intervención del hombre. La primera causa tiene que ver con el uso de pesticidas llamados “neonics” que actúan como potentes neurotoxinas contra los insectos. Un reciente estudio demostró que el colapso de las colonias de abejas tiene que ver directamente con este tipo de pesticidas, los cuales son responsables de la devastación de un 44 por ciento de las colmenas de abejas tan sólo en Estados Unidos.

La segunda causa de la desaparición de las abejas tiene que ver con los efectos que genera la radiación del teléfono móvil y la perturbación del campo magnético de la Tierra, que las abejas y otras criaturas que navegan utilizan para su orientación.

Un estudio reciente de The World Foundation for Natural Science (Fundación Mundial de Ciencias Naturales) revela que este es el problema principal que está generando la desaparición de las abejas: “La radiación de alta frecuencia generada técnicamente, causa el estrés de las abejas, por consiguiente, debilita su sistema inmunológico. También esta radiación perturba la forma como se comportan y se comunican las abejas. La contaminación mundial generalizada de microondas es por consiguiente la razón exacta de la muerte de las abejas, que está ocurriendo alrededor de todo el mundo y se ha incrementado tan dramáticamente durante los últimos diez años”.

Los hechos anticipados

Desde que la Biblia fue escrita, ésta ha anticipado muchos de los desastres naturales que impulsarían el colapso en la Tierra como consecuencia de la mala administración del hombre en cuanto a los recursos del planeta.

En el libro de Oseas 4:1-4 se menciona el estado del mundo en los tiempos del fin y del alcance que éste tendrá incluso para los animales y las aves. Leamos con detención: “Oíd palabra de Jehová, hijos de Israel, porque el Eterno contiende con los moradores de la tierra; porque no hay verdad, ni misericordia, ni conocimiento de Dios en la tierra. Perjurar, mentir, matar, hurtar y adulterar prevalecen, y homicidio tras homicidio se suceden. Por lo cual se enlutará la tierra, y se extenuará todo morador de ella, con las bestias del campo y las aves del cielo; y aun los peces del mar morirán”.

La única solución

Si, las abejas están desapareciendo y con ello se generan muchos problemas de alimentación que “enlutan la tierra”. Sin embargo, la Palabra de Dios menciona que cuando Jesucristo regrese a la Tierra por segunda vez el restaurará todas las cosas, incluyendo el equilibrio del ecosistema y transformará igualmente la mente egoísta del hombre actual.

En Oseas 2:18-21 se menciona que: “En aquel tiempo haré para ti pacto con las bestias del campo, con las aves del cielo y con las serpientes de la tierra; y quitaré de la tierra arco y espada y guerra, y te haré dormir segura. Y te desposaré conmigo para siempre; te desposaré conmigo en justicia, juicio, benignidad y misericordia. Y te desposaré conmigo en fidelidad, y conocerás a el Eterno. En aquel tiempo responderé, dice el Eterno, yo responderé a los cielos, y ellos responderán a la tierra”.

Vienen buenos tiempos para nuestra Tierra, para los animales y las aves. Pero mejor aún, vienen un tiempo en que la humanidad entera será gobernada con juicio, justicia y equidad y Dios mismo escribirá su ley de amor en los corazones de todos los hombres para que puedan practicar el camino del dar y servirse unos a otros. Una nueva mentalidad de generosidad en los seres humanos le dará luz y brillo a nuestro planeta.