Rusia, otra vez en control

Imágen: Wikimedia Commons
Hace algunos dias tuvo lugar en Hangzhou, China, la reunión del G20, es decir, el grupo de las 20 naciones más poderosas del mundo. En la cena de clausura el presidente de los Estados Unidos quiso tratar el tema de la guerra en Siria.

De acuerdo a las investigaciones que han hecho los agentes de Inteligencia de los Estados Unidos, el gobierno de Siria usó de armas químicas recientemente en contra de su propia población civil —este pasado 21 de agosto. Cientos de personas inocentes murieron en el ataque.

La guerra en Siria ya ha causado la muerte de al menos 250,000 personas y ha provocado que al menos cinco millones de personas hayan huido como refugiados a otros países. La mayoría de los habitantes de Siria quisieran un cambio de gobierno, pero en respuesta han recibido represión y muerte por ya varios años. Por supuesto que la democracia en ese país no está al alcance de sus habitantes. Como consecuencia, la guerra civil se ha adueñado de este empobrecido país. Esta guerra se ha visto empeorada con la intervención de ISIS y de otros grupos rebeldes. Rusia ha estado apoyando de muchas maneras al presidente de turno aun cuando la mayoría de la población no lo quiere en la presidencia.

Debido al ataque con armas químicas de este 21 de agosto, el presidente de Estados Unidos, Barak Obama, consideró prudente hablar del tema con el G20, pidiendo su apoyo para una posible intervención militar en Siria, por lo menos para atacar las bases militares del gobierno en ese país. Rusia reaccionó en el sentido contrario de inmediato y los representantes de las 20 naciones más poderosas de la tierra se dividieron en el acto. Como era de esperar, la mayoría de los presentes apoyaron la posición de Rusia…la de no atacar y dejar que la guerra en Siria siga su curso. Sólo unas pocas naciones de entre las 20 presentes apoyaron la moción del presidente Obama.

La influencia y el poder del presidente Putin se manifestaron claramente, mientras que la poca influencia internacional de Obama también se puso de manifiesto. ¿Qué está pasando? ¿Por qué en los últimos años Estados Unidos y sus presidentes ya no tienen la influencia y el respeto internacional que tenían en el pasado? De hecho ahora cualquier país, por débil que sea, se siente con la autoridad de ofender a quien fuera “el hombre más poderoso del mundo” —el presidente de los Estados Unidos.

La semana pasada el presidente de las Filipinas públicamente lanzó una seria de palabras bastante vulgares en contra del presidente Obama. En otros tiempos el presidente de la nación más poderosa de la tierra hubiera respondido con autoridad demandando respeto. En esta ocasión el presidente de Estados Unidos simplemente dijo: “no lo tomo como algo personal”.

Estados Unidos está dejando de ser la potencia mundial y respetada que fue hasta hace algunos pocos años. Ya no es considerado el “policía del mundo” que imponía respeto en cualquier lugar en donde intervenía. Ya no tiene los medios económicos para ayudar a las naciones pobres como lo hizo por muchos años y otras naciones están ahora tomando su lugar de preponderancia. Rusia entre ellas.

Estados Unidos es la nación descendiente de Manasés, uno de los hijos del patriarca José, hijo de Jacob —Israel. Este gran país es uno de los recipientes principales de las profecías de Dios hacia Israel. Dios prometió que los descendientes de Manasés serian una gran nación con influencia y prestigio por todos lados. Tendrían bendiciones físicas de manera abundante. Pero para conservar esas bendiciones tendrían que cumplir con ciertos requisitos puestos por Dios. Si no cumplían con esos requisitos, sus bendiciones y su influencia mundial se verían afectadas.

Génesis 48:14  “Entonces Israel extendió su mano derecha, y la puso sobre la cabeza de Efraín, que era el menor, y su mano izquierda sobre la cabeza de Manasés, colocando así sus manos adrede, aunque Manasés era el primogénito. 15  Y bendijo a José, diciendo: El Dios en cuya presencia anduvieron mis padres Abraham e Isaac, el Dios que me mantiene desde que yo soy hasta este día, 16  el Ángel que me liberta de todo mal, bendiga a estos jóvenes; y sea perpetuado en ellos mi nombre, y el nombre de mis padres Abraham e Isaac, y multiplíquense en gran manera en medio de la tierra. 19  Mas su padre no quiso, y dijo: Lo sé, hijo mío, lo sé; también él vendrá a ser un pueblo, y será también engrandecido; pero su hermano menor será más grande que él, y su descendencia formará multitud de naciones”.

Lamentablemente la historia reciente ha demostrado que los actuales descendientes de Manases —Estados Unidos— no han cumplido con los requisitos morales y espirituales para mantener vigentes las bendiciones de Dios. Antes al contrario, han rechazado al Dios verdadero. Han rechazado su Palabra y las normas morales que ésta contiene en sus páginas. Tristemente los resultados de este rechazo a Dios han empezado a mostrarse como la Biblia dijo que sucedería.

Deuteronomio 28:15  “Pero acontecerá, si no oyeres la voz de Jehová tu Dios, para procurar cumplir todos sus mandamientos y sus estatutos que yo te intimo hoy, que vendrán sobre ti todas estas maldiciones, y te alcanzarán. 23  Y los cielos que están sobre tu cabeza serán de bronce, y la tierra que está debajo de ti, de hierro. 24  Dará Jehová por lluvia a tu tierra polvo y ceniza; de los cielos descenderán sobre ti hasta que perezcas. 25  Jehová te entregará derrotado delante de tus enemigos; por un camino saldrás contra ellos, y por siete caminos huirás delante de ellos; y serás vejado por todos los reinos de la tierra. 33  El fruto de tu tierra y de todo tu trabajo comerá pueblo que no conociste; y no serás sino oprimido y quebrantado todos los días. 43  El extranjero que estará en medio de ti se elevará sobre ti muy alto, y tú descenderás muy abajo. 44  Él te prestará a ti, y tú no le prestarás a él; él será por cabeza, y tú serás por cola”.

Ahora Estados Unidos depende de China para su estabilidad financiera. Depende del apoyo de Rusia para lograr sus objetivos militares. Como Dios lo dijo, el poder de los Estados Unidos ha empezado a decrecer. Su influencia sobre las naciones ha empezado a menguar. El respeto que imponía ante los demás gobernantes del mundo no es ya nada parecido a lo que era antes (usted también puede leer el artículo ¿Qué le va a suceder a Estados Unidos?).

Este poder e influencia de Estados Unidos seguirán decreciendo hasta el punto que otras naciones serán la protagonistas de la historia en los pocos años que le quedan a esta humanidad. Luego vendrá el reino de Dios, cuando Israel y el mundo entero serán restaurados y habrá justicia por todos lados. ¡Que venga pronto ese día!