¿Y qué pasó con el pecado?

Recientemente en Suecia se aprobó una ley para declarar “crimen de odio” para todo aquel que critique a la comunidad LGBT (Lesbiana, Gay, Bisexual y Transexual). Suecia siguió el ejemplo de Canadá, que aprobó una ley semejante en la cual cualquier persona que critique a los LGBT puede ser acusado de cometer delito.

Suecia es el primer país europeo que decidió incluir la tipificación de “delito de odio” a cualquier expresión en contra de la población LGBT.

Este nuevo concepto de “delito de odio” ha estado poniéndose de moda últimamente e incluye los delitos que tienen lugar cuando una persona ataca a otra y la elige como su víctima en función de su pertenencia a un determinado grupo social, por su edad, raza, género, religión, etnia, nacionalidad, ideología, afiliación política, discapacidad u orientación sexual.

El gobierno de Suecia ha decidido incluir en su legislación como crímenes de odio a las manifestaciones contrarias a la “identidad de género”. Este tipo de “odio” puede resultar hasta con condena a prisión.

El ministro de justicia de Suecia, Morgan Johansson dijo de la comunidad LGBT: “Este es un grupo especial vulnerable, que ha sido expuesto al odio desde hace mucho tiempo”.

Los cristianos parecen ser el grupo más afectado por este tipo de ley, ya que la simple mención de la palabra “pecado” para referirse a este tipo de comportamiento contrario a la Biblia, ya sería suficiente para una denuncia.

Lamentablemente, estas leyes humanas son contrarias a las leyes de Dios. La homosexualidad es pecado según la Biblia, como consta en 1 Corintios 6:9-10 “¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios”.

En la ley de Dios consta de forma clara que hay aspectos de la vida diaria que deben ser regulados para que le vaya bien al ser humano. Hay cosas que claramente un ser humano no debería hacer ni aceptar. Lamentablemente a la mayoría no le interesa saber de restricciones, especialmente cuando se refiere a su propia conducta.

Este tipo de noticias sólo dejan entrever un síntoma de nuestra sociedad que trae a la mente una pregunta muy importante ¿Qué pasó con el pecado?

Con el transcurso del tiempo esta ha sido la palabra (pecado), que más sistemáticamente se ha evitado y hasta se ha odiado.  La cultura ha desterrado a esta palabra en todo idioma y en todo vocabulario. A los pecadores ya no se les puede llamar de esa manera.

La gente ha eliminado casi totalmente la conciencia de que el pecado es una fuerza poderosa y negativa que destruye la vida de millones de personas en el mundo. Este rechazo a la palabra pecado se ha logrado debido al cambio drástico a las normas de la moralidad. Ahora ya nada es pecado.

No debe extrañarnos que el destacado siquiatra Karl Meninger produjera conmoción en medio de eruditos con la publicación de su libro: ¿Qué pasó con el pecado? En su libro, el autor hace ver que el pecado no desaparece tan sólo porque le cambiemos el nombre.

La Biblia menciona que todos los cristianos tenemos responsabilidades serias delante de Dios en relación a nuestra conducta. Él menciona que los verdaderos cristianos se deben purificar día con día, haciendo lo correcto a los ojos de Dios y limpiando su mente y sus acciones de todo pecado. Dios mismo, y no el hombre, tipificó a los pecados como destructores de la vida de las personas que Él mismo creo.

1 Juan 3:3-5 Dios dice: “Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, así como él es puro. Todo aquel que comete pecado, infringe también la ley; pues el pecado es infracción de la ley. Y sabéis que él apareció para quitar nuestros pecados, y no hay pecado en él”.

Si, Jesucristo vino a la Tierra una primera vez para morir por nuestros pecados y para dar un ejemplo de la vida sin pecado que todos deberíamos vivir. Los verdaderos cristianos deberíamos imitar su ejemplo.

La buena noticia es que Jesucristo volverá muy pronto nuevamente a gobernar este mundo con una justicia cimentada en su santa ley, basada en el amor. A lo bueno lo llamará bueno y a lo malo, malo. El restablecerá los conceptos que hoy están siendo sepultados y olvidados en el léxico de cada persona. Dios ya definió lo que es pecado y Él volverá a esta Tierra para enseñar lo que el hombre debe evitar y así tener una vida en paz y con esperanza.

Si usted desea leer más del tema, no dude en entrar en nuestro sitio web www.vidaesperanzayverdad.org y revisar ahí más artículos sobre temas similares a éste.  Le invitamos especialmente a leer: Pecado ¿Qué dice la Biblia al respecto?