Vida, Esperanza y Verdad

¿Por qué buscar una iglesia que guarde el sábado?

Los cristianos que guardan el sábado como día santo son una pequeña minoría. ¿Por qué alguien haría algo así? Veamos la respuesta en las siguientes escrituras.

En la mayor parte del mundo, que usted se autodenomine como cristiano lo hace parte de una pequeña minoría. Ser un cristiano que guarda el sábado, reduce aún más esas opciones.

Pero el cristianismo que se enseña en la Biblia nunca se ha tratado de las mayorías —se trata de seguir a Cristo fielmente. Él llamó a su Iglesia “manada pequeña” (Lucas 12:32). Sus seguidores “guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo” (Apocalipsis 12:17). Son los santos “que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús” (Apocalipsis 14:12).

¿No se eliminaron los mandamientos?

Algunas iglesias creen que los mandamientos ya no se aplican a los cristianos —que fueron abolidos. Por supuesto, no se oponen a la mayoría de los Diez Mandamientos; por ejemplo, todo el mundo cree que robar y matar está mal. Si lo analizamos con franqueza, la mayoría de las iglesias protestantes que guardan el domingo piensan que el único mandamiento que fue eliminado fue el del sábado.

Pero veamos estas escrituras del Nuevo Testamento que hablan acerca de los Diez Mandamientos. ¿De verdad parece que hayan sido abolidos?

  • Jesús dijo en el Sermón del Monte, “No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir. Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido. De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; más cualquiera que los haga y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos” (Mateo 5:17-19).
  • Jesús también dijo, “Mas si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos” (Mateo 19:17; vea los versículos 18-19 para confirmar que Jesús se refería a los Diez Mandamientos).
  • El apóstol Juan dijo, “Pues este es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos” (1 Juan 5:3).
  • El apóstol Pablo escribió, “De manera que la ley a la verdad es santa, y el mandamiento santo, justo y bueno” (Romanos 7:12).
  • Pablo también escribió, “La circuncisión nada es, y la incircuncisión nada es, sino el guardar los mandamientos de Dios” (1 Corintios 7:19).

Lo invitamos a leer más acerca del tema en nuestros artículos “Los Diez Mandamientos en la actualidad” y “Jesucristo y la ley”.

Seguir los pasos de Cristo

Un cristiano debería hacer lo que dice este versículo “para que sigáis sus pisadas; el cual no hizo pecado” (1 Pedro 2:21-22). La Biblia define el pecado como rebeldía —quebrantar las leyes de Dios (1 Juan 3:4). Jesús nunca quebrantó la ley y murió para pagar la pena por nuestros pecados pasados para que podamos luchar con su ayuda para no quebrantar la ley. Analice estas citas de Jesús y Pablo:

  • “Vete y no peques más” (Juan 8:11).
  • “¿Qué, pues, diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde? En ninguna manera…” (Romanos 6:1-2).

¿Que hizo Jesús? Él guardó el sábado. Guardar el sábado era el hábito y la costumbre de Jesús (Lucas 4:16, 31). Y continuó siendo el hábito y la costumbre de los apóstoles y de la Iglesia del Nuevo Testamento (Hechos 13:14, 42, 44; 14:1; 17:2, 10; 18:4).

Jesús nunca incumplió la ley de Dios, a pesar de que los fariseos lo acusaban a Él y a sus discípulos de quebrantar el sábado. Las sanaciones que llevó a cabo el sábado eran totalmente aceptables a los ojos de Dios, aunque pudieran ir en contra de las reglas que habían sido añadidas por la tradición judía. Jesús los corrigió y les mostró que “es lícito hacer el bien en los días de reposo” (Mateo 12:12).

Jesús debería saber. Él estaba presente durante su creación y cuando le fue dado a Israel en medio de un estruendo como parte de los Diez Mandamientos, “Por tanto, el Hijo del Hombre es Señor aun del día de reposo” (Marcos 2:28).

Él santificó el sábado.

¿Qué es santo para Dios?

“Y bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación” (Génesis 2:3).

Esto lo reitera en el mandamiento del sábado: “Acuérdate del día de reposo para santificarlo” (Éxodo 20:8).

No debemos quitar ni añadir nada a los mandamientos de Dios (Deuteronomio 12:32). Así como Coré en su rebeldía lo comprobó, es peligroso que las personas traten de definir por si mismas lo que es santo (Números 16:3-5). Debemos permitir que sea Dios el que nos diga que es lo que Él considera santo.

La santidad no es sólo un concepto del Antiguo Testamento. El apóstol Pedro urgía a los cristianos para que llevaran una vida “como hijos obedientes, y no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia; sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo” (1 Pedro 1:14-16).

Pero, ¿Cómo podemos ser santos si no respetamos lo que es santo para Dios —como lo es el día sábado? (lo invitamos a leer más acerca del tema en nuestros artículos “Días santos: ¿quién los hace santos?”.

Dios creó el sábado y lo santificó. ¿Quién puede cambiar eso? Sólo Dios puede.Dios creó el sábado y lo santificó. ¿Quién puede cambiar eso? Sólo Dios puede.

No existe ninguna evidencia en la Biblia que indique que Dios haya cambiado su día de reposo y adoración.

Por supuesto hubo cambios en la iglesia que se vio influenciada por el imperio romano, pero no los hubo en la pequeña y fiel manada que continuó en la “la fe que ha sido una vez dada a los santos” (Judas 1:3).

Lo invitamos a leer más acerca de como el domingo se convirtió en el día de adoración de la mayoría de las personas, en nuestros artículos “¿Guardaron el domingo los cristianos del primer siglo?” y “¿Cómo y cuándo fue reemplazado el sábado por el domingo como día de adoración?”.

El futuro del sábado

Jesús dijo que el sábado había sido hecho por causa del hombre —para el beneficio de toda la humanidad, no sólo de los judíos (Marcos 2:27). Fue creado justo después de que los primeros padres de la humanidad fueron creados.

Isaías 56 muestra la importancia que tiene el sábado para Dios y cómo es un día para todos. Dios da una bendición a la persona que “Bienaventurado el hombre que hace esto, y el hijo de hombre que lo abraza; que guarda el día de reposo para no profanarlo, y que guarda su mano de hacer todo mal” (Isaías 56:2).

Esto incluye a personas de todo el mundo: “Y a los hijos de los extranjeros que sigan al Eterno para servirle, y que amen el nombre del Eterno para ser sus siervos; a todos los que guarden el día de reposo para no profanarlo, y abracen mi pacto, yo los llevaré a mi santo monte, y los recrearé en mi casa de oración; sus holocaustos y sus sacrificios serán aceptos sobre mi altar; porque mi casa será llamada casa de oración para todos los pueblos” (vv. 6-7).

Isaías 66:23 también describe una época en el futuro en la que todo el mundo se va a regir por el calendario de Dios y todos van a celebrar el día santo de Dios, el sábado.

Entonces, ¿cómo alguien puede decir que el sábado no está vigente en este momento?

¿Está interesado en saber más acerca de la Iglesia que patrocina esta publicación de Vida, Esperanza y Verdad? Lo invitamos a ver la pestaña “Quienes somos”.

Los beneficios del sábado

Si usted logra entender la importancia y la santidad que Dios le da al sábado, usted va a querer reunirse y compartir con cristianos que piensen de la misma manera, que amen las leyes de Dios y aprecien profundamente su llamamiento y su misericordia. Usted va a querer adorar a Dios con aquellos que buscan tener las leyes de Dios grabadas en sus mentes y en sus corazones (Hebreos 8:10).

Dios le da a su pueblo el sábado y la comunión de su Iglesia como regalos que producen unas bendiciones maravillosas. Estas son algunas:

  • Instrucción bíblica
  • Ánimo
  • Apoyo durante las pruebas
  • La cercanía de la familia y un sentido de pertenencia
  • La oportunidad de adorar a Dios junto con otros creyentes.
  • La oportunidad de servir y amar a los demás —poner en práctica la vida cristiana y crecer en el fruto del espíritu.
  • Una misión compartida —un propósito general que nos motiva.

Lo invitamos a leer más acerca de este tema en nuestro artículo “Convivencia cristiana”.

Si usted quiere aprender más acerca del sábado, lo invitamos a descargar nuestro folleto gratuito El Sábado: un regalo de Dios que hemos descuidado.

Si usted quiere saber más acerca de la Iglesia que patrocina este sitio web, lo invitamos a descargar: Bienvenido a la Iglesia de Dios, una Asociación Mundial.

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