Vida, Esperanza y Verdad

Abdías

El odio de Esaú hacia su hermano Jacob ha dado origen a un amargo conflicto a través de los siglos. Las predicciones de Abdías tendrán un impacto en el Medio Oriente en los años venideros.

Además de ser la profecía más corta, Abdías también es el libro más corto del Antiguo Testamento. El autor de esta profecía fue Abdías, cuyo nombre significa “el siervo del Eterno”.

La profecía relata en gran parte la sentencia contra Edom (descendientes de Esaú) por la traición hacia su hermano Israel (descendientes de Jacob), y el castigo que Edom tendrá que soportar como consecuencia de esta ofensa.

¿Quién es Edom?

Edom es otro nombre para Esaú (Génesis 25:30). Los descendientes de Esaú se convirtieron en una nación y habitaron la región del Monte de Seir (Génesis 36:8-9) con Petra como su ciudad más importante. En los tiempos modernos esta zona se conoce como el sur de Jordania.

Temán fue una de las principales tribus de Edom (Abdías 1:9), la cual lleva el nombre del nieto de Esaú (Génesis 36:10, 15). A medida que la gente de Temán comenzó a multiplicarse y expandirse, llegaron a ocupar la zona sur y este del Mar Muerto, la cual llegó a conocerse como la “tierra de Temán” (Génesis 36:34).

Contexto histórico

La enemistad entre Israel y Edom se remonta al incidente en que Jacob convenció a Esaú, su hermano, de venderle su primogenitura (Génesis 25:29-34). A partir de ese momento, la animosidad entre los dos hermanos y sus descendientes continuó (con excepción de unas breves pausas, véase Génesis 33:1-16; 35:27-29). Por ejemplo, Edom no permitió que Moisés y

los hijos de Israel pasaran durante sus viajes a la tierra de Canaán (Números 20:14-21). El rey Saúl luchó contra Edom (1 Samuel 14:47), y David sometió a Edom bajo su control (2 Samuel 8:13-14).

Cuando Judá fue conquistado en el año 586 a.C., Edom apoyó a los babilonios, y el salmista apropiadamente describió esta hostilidad en el Salmo 137:7: “Oh Eterno, recuerda contra los hijos de Edom el día de Jerusalén, Cuando decían: Arrasadla, arrasadla Hasta los cimientos”.

The Expositor’s Bible Commentary [Comentario bíblico del expositor] hace el siguiente comentario acerca de Edom: “¡Los edomitas no sólo hicieron todo lo posible para frustrar al pueblo desesperado de Judá, sino que también alentaron a los babilonios a ‘arrasadla [Jerusalén] hasta sus cimientos!’. La palabra ‘fundamentos’ o cimientos va más allá de los fundamentos físicos de los muros de Jerusalén, también se refiere al orden establecido por Dios (yasad) en la creación, en su gobierno y en su deseo de elegir a un pueblo como propio (cf. 24:2; 78:69; 89:11; 104:5). Los edomitas deseaban la destrucción de los “fundamentos” del gobierno del Eterno en la tierra. Esta interpretación puede ser comprobada en la profecía de Abdías contra Edom”.

Esto ayuda a explicar la terrible condena que leemos en la Biblia contra la nación de Edom.

Otras profecías acerca de Edom

Dios no olvidará la traición de Edom hacia Judá durante su tiempo de tribulación, angustia y cautiverio. Fíjese en Ezequiel 25:12-13: “Así ha dicho el Eterno el Señor: Por lo que hizo Edom, tomando venganza de la casa de Judá, pues delinquieron en extremo, y se vengaron de ellos; por tanto, así ha dicho el Eterno el Señor: Yo también extenderé mi mano sobre Edom, y cortaré de ella hombres y bestias, y la asolaré; desde Temán”.

También en Isaías 34:5-6: “Porque en los cielos se embriagará mi espada; he aquí que descenderá sobre Edom en juicio, y sobre el pueblo de mi anatema”, lo que resultará en “grande matanza en tierra de Edom”. Isaías 63:1-6 también describe el castigo de Dios contra Edom durante el tiempo del fin.

Vea también la sorprendente similitud entre las palabras de Abdías y Jeremías 49:7-22.

Resumen de Abdías

Versículos 1-14: La destrucción de Edom en el Día del Señor.

  • Versículos 1-9: Edom es condenado por su orgullo.
  • Versículos 10-14: Edom es condenado por su odio fraternal y crueldad.

Versículos 15-21: Visión del Día del Señor.

  • Versículos 15-16: Juicio “sobre todas las naciones”.
  • Versículos 17-21: Israel es restaurado; el Reino de Dios es establecido (“el reino será del Eterno”).

El orgullo conduce a la destrucción

La Biblia afirma que el orgullo de las naciones o individuos los llevará por un camino de destrucción. Los edomitas se sentían seguros en su bastión en la montaña. El monte Seir era la montaña más alta de su nación (Abdías 1:3-4), lo que los hacía sentir superiores al monte Sion y Judá. Su ciudad y fortaleza rocosa llamada Petra parecía inexpugnable y segura contra cualquier invasión.

Proverbios 16:18-19 dice: “Antes del quebrantamiento es la soberbia, Y antes de la caída la altivez de espíritu. Mejor es humillar el espíritu con los humildes Que repartir despojos con los soberbios”. La actitud altiva de Edom los llevaría a su caída: “He aquí, pequeño te he hecho entre las naciones; estáis abatido en gran manera” (Abdías 1:2).

La Biblia dice que Dios se opone y está en contra de los orgullosos: “Dios resiste a los soberbios, y da gracia [favor] a los humildes” (Santiago 4:6). The Expositor’s Bible Commentary [Comentario bíblico del expositor] comenta acerca de este versículo: “Los ‘poderosos’ de la tierra, a causa de su posición en el mundo, riqueza o poder, tienen una visión exagerada de su rol en el mundo, y están en oposición a Dios. En otras palabras, Dios los resiste y está contra ellos y sus propósitos”.

Leemos acerca de Edom: “La soberbia de tu corazón te ha engañado, tú que moras en las hendiduras de las peñas, en tu altísima morada; que dices en tu corazón: ¿Quién me derribará a tierra?” (Abdías 1:3).

Una nación que tiene una actitud orgullosa de su propios logros y grandeza puede llegar a adoptar un espíritu independiente y de rechazo a Dios y a la Biblia. Esta actitud los lleva a estar en directa oposición a Dios y a las bendiciones que Él derrama cuando obedecemos sus leyes.

Cronología de la profecía de Abdías

Uno de los principios más importantes para entender la profecía bíblica es determinar el marco cronológico. El versículo 15 da un período específico: “Porque cercano está el día del Eterno sobre todas las naciones” (énfasis añadido). Ésta es una referencia al tiempo en el futuro cuando Cristo regresará para intervenir en los asuntos humanos y evitar que la Tierra sea totalmente destruida.

Cuando Cristo dio varias señales describiendo el fin del siglo (Mateo 24:3, 14), se estaba refiriendo a su segunda venida para salvar a la humanidad de la destrucción total (v. 22). Éste es el Día del Señor descrito por muchos de los profetas.

Observe este comentario del The New Unger’s Bible Handbook [Nuevo manual bíblico de Unger] (revisado por Gary N. Larson): “En el versículo 15 el profeta enlaza el futuro con el pasado en una predicción aún no cumplida: ‘Porque cercano está el día del Eterno sobre todas las naciones’. Todas las naciones serán juzgadas… El Señor mismo con poder real las gobernará (Salmos 22:28; 103:19)”.

Es muy probable que los acontecimientos descritos en Abdías 1:11-15 se cumplan en los años venideros.

El día en que Cristo regrese

Cristo declaró que regresaría a la Tierra en un día específico.

  • De la misma manera que el relámpago destella de una parte del cielo a otra “así también será el Hijo del Hombre en su día” (Lucas 17:24).
  • “Mas el día en que Lot salió de Sodoma, llovió del cielo fuego y azufre, y los destruyó a todos. Así será el día en que el Hijo del Hombre se manifieste. En aquel día… el que en el campo, asimismo no vuelva atrás” (Lucas 17:29-31).
  • “Pero de aquel día y de la hora nadie sabe, ni aun los ángeles que están en el cielo, ni el Hijo, sino el Padre” (Marcos 13:32).

Aunque la Biblia no da una fecha específica, esto no cambia la certeza del regreso de Cristo. Los discípulos le preguntaron a Jesús en privado: “Dinos, ¿cuándo serán estas cosas [acontecimientos del tiempo del fin] y qué señal habrá de tu venida, y del fin del siglo?” (Mateo 24:3).

Estas profecías se cumplirán al regreso de Cristo cuando los santos serán resucitados para formar parte del Reino de Dios. Entonces Cristo establecerá su reino y gobierno benevolente sobre todas las naciones.Para responder a sus preguntas, Jesús enumeró una serie de señales que revelarían el momento en que “verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria” (Mateo 24:4-31).

“Y el reino será del Eterno”

Dios desea que las personas escuchen y actúen de acuerdo con las advertencias proféticas contenidas en su Biblia. Él quiere que le respondamos para que pueda abrir nuestra mente a un mayor entendimiento de su plan y propósito para la humanidad (Apocalipsis 21:7).

 

En sus comentarios finales acerca del libro de Abdías, los autores William LaSor, David Hubbard y Frederic Bush afirman: “La gente está ansiosa al ver las injusticias de este mundo, y anhela el día en que las cosas sean ‘como deberían ser’. Cualquier intervención humana, por crucial que sea, nunca va a ser la respuesta definitiva a este grito de justicia. Y cuando ese día llegue, todos conocerán a Aquel que rectifica todas los males e injusticias de este mundo, restaura la justa posesión (v. 19 f.), y hace su voluntad en la tierra como ahora se hace en el cielo”(Old Testament Survey [Reseña del Antiguo Testamento], p. 375).

Abdías termina su profecía en el versículo 21 con una nota muy alentadora y reconfortante:

  • “Y subirán salvadores [nota de margen ‘libertadores’] al monte de Sion para juzgar al monte de Esaú”.

¿Quiénes son estos libertadores a quienes se les da el poder de juicio y liberación? “Y se dio el juicio a los santos del Altísimo; y llegó el tiempo, y los santos recibieron el reino” (Daniel 7:22). El apóstol Pablo escribió: “¿O no sabéis que los santos han de juzgar al mundo?” (1 Corintios 6:2).

  • “Y el reino será del Eterno”.

Estas profecías se cumplirán al regreso de Cristo cuando los santos serán resucitados para formar parte del Reino de Dios. Entonces Cristo establecerá su reino y gobierno benevolente sobre todas las naciones (Apocalipsis 11:15).

¿Qué va a pasar en el futuro inmediato?

Es trágico presenciar el deterioro de las naciones cristianas del mundo occidental, que lamentablemente no practican los valores y principios bíblicos como era el propósito de Dios. Los escritos inspirados registrados en Oseas describen acertadamente por qué el poder, influencia y prestigio de estas naciones está disminuyendo:

  • “Porque traspasaron mi pacto, y se rebelaron contra mi ley” (Oseas 8:1).
  • “Le escribí las grandezas de mi ley, y fueron tenidas por cosa extraña” (8:12).
  • “Olvidó, pues, Israel a su Hacedor” (8:14).

¿Cuántas personas tendrán el valor de reconocer que han abandonado las leyes de Dios y lo han rechazado a Él?

¿Cuántos prestarán atención y harán caso a las advertencias registradas en la Palabra de Dios antes de que sea demasiado tarde?

Esta promesa está registrada en 2 Crónicas 7:14: “si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra”.

Para un estudio más profundo, lea los artículos de la sección “Profetas Menores”.

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