Dios desea una relación con los seres humanos
La Biblia está ampliamente disponible, pero también es ampliamente incomprendida. Este blog inicia una serie acerca de tres temas de la Biblia para ayudarle a comprender este importante libro.

Hoy, Dios está llamando a personas y familias específicas a su Iglesia a tener una relación muy especial con Él.
La Biblia es el libro más vendido de todos los tiempos. Más personas tienen la Santa Biblia en sus hogares y en sus bibliotecas que cualquier otro libro jamás publicado. Los creadores de YouVersion, la aplicación móvil de la Biblia para teléfonos inteligentes y tabletas, anunciaron recientemente que están cerca de alcanzar los 100 millones de descargas de su popular aplicación. La mayoría de las personas en el mundo occidental tienen acceso a la Biblia. El Grupo Barna informó recientemente que uno de cada cinco adultos estadounidenses ha leído la Biblia completa, de Génesis a Apocalipsis.
Pero a pesar del alto porcentaje de personas que tienen acceso a la Biblia, el conocimiento y la comprensión de la misma siguen siendo deficientes en nuestra sociedad. No vemos a una sociedad que refleje claridad en la comprensión y la aplicación práctica de la Biblia. De hecho, cuando se realizan encuestas para evaluar el conocimiento de las personas acerca de hechos bíblicos básicos, ¡los resultados suelen ser poco alentadores!
Uno de los propósitos del sitio web de Vida, Esperanza y Verdad es aumentar la comprensión de la Santa Biblia y enseñar a personas de todas las naciones cómo vivir el estilo de vida que este libro revela. Esto es lo que nos impulsa.
Si usted intenta leer su Biblia con regularidad, a veces puede tener dificultades para comprender las grandes ideas y mensajes que se encuentran en los 66 libros que componen la Santa Biblia. En esta serie de tres partes, cubriremos tres grandes temas de la Biblia que le ayudarán a comprender mejor el mensaje completo de la Palabra de Dios.
Tema No. 1: el propósito de Dios para la humanidad
Desde las primeras páginas, vemos la creación de los seres humanos por parte de Dios como la cúspide de su creación física, con el propósito de desarrollar una relación con ellos.
El primer gran tema de la Biblia que usted necesita comprender es que el propósito de Dios es establecer una relación con la humanidad.
La Biblia se centra en la relación entre Dios y la humanidad. Desde las primeras páginas, vemos la creación de los seres humanos por parte de Dios como la cúspide de su creación física, con el propósito de desarrollar una relación con ellos.
La humanidad fue creada “a imagen de Dios” (Génesis 1:27), lo que significa que fuimos creados con la forma y apariencia general de Él y con una cantidad limitada de sus capacidades de pensamiento. Génesis 2 describe la relación de Dios con los primeros seres humanos (Adán y Eva) en el jardín del Edén.
Adán y Eva
Desafortunadamente, esa relación se rompió. No por Dios, sino por Adán y Eva. Ellos eligieron romper esa relación al rechazar el liderazgo y la guía de Dios (puede leer más acerca de su decisión en nuestro artículo “El árbol de la vida”).
La Biblia llama pecado a la desviación del hombre del liderazgo de Dios. El pecado es quebrantar la ley que Dios dio a los humanos para guiarlos en su forma de vivir (1 Juan 3:4). El pecado separó a los humanos de Dios.
Patriarcas e Israel
Dios no renunció a desarrollar una relación con la humanidad. Algunas personas, entre ellas Abel, Enoc y Noé, buscaron caminar con Dios y hallaron gracia ante sus ojos (Hebreos 11:4-7; Génesis 5:22; 6:8).
Estos individuos, que culminan en Abraham, conforman el Período Patriarcal, durante el cual Dios trabajó con personas específicas (Génesis 5-12). Abraham fue fiel a Dios (Génesis 12:4; 22:1-16) y fue elegido para ser el padre de una nación con la que Dios trabajaría de manera especial. Con el tiempo, esa nación se llamaría Israel (Génesis 32:28). Israel tenía la tarea de ser una nación ejemplar de las bendiciones y beneficios de la obediencia al verdadero Dios (Deuteronomio 4:6-8).
Más tarde, Israel se dividió en dos naciones: la casa de Israel y la casa de Judá. Desafortunadamente, ninguna de las dos logró ser el ejemplo que Dios buscaba, y ambas rompieron su relación con Dios a través de su rebelión y desobediencia a sus leyes (Isaías 1:2-4; Jeremías 5:23-25). Al igual que Adán y Eva, Israel y Judá decidieron comer del árbol equivocado, eligiendo determinar sus propios valores y rechazar la ley de Dios como guía. Esto impidió que Israel y Judá tuvieran la relación que Dios deseaba.
La Iglesia
La dimensión que faltaba en la vida de Adán y Eva y los descendientes de Israel era el Espíritu de Dios. No tenían el Espíritu Santo de Dios en ellos.
La humanidad necesita el Espíritu Santo —el espíritu de poder y de sano juicio de Dios (2 Timoteo 1:7)— para elegir el camino correcto en la vida y tener una verdadera relación con nuestro Creador (Jeremías 31:31-33).
El espíritu de poder y de sano juicio de Dios— para elegir el camino correcto en la vida y tener una verdadera relación con nuestro Creador
Para lograr esto, Dios interrumpió temporalmente su relación con la nación de Israel (Romanos 11:7-26) para trabajar con un grupo diferente de personas: la Iglesia de Dios (Mateo 16:18), también llamada el “Israel de Dios” (Gálatas 6:16). ¡Así es como Dios está trabajando ahora para establecer una relación con los seres humanos! Él está llamando a personas y familias específicas a una relación muy especial con Él (Juan 6:44; Hechos 2:39).
Las personas que conforman esta Iglesia se llaman cristianos.
Dios está trabajando con este grupo especial de personas para desarrollar una relación fuerte y duradera con ellas. Santiago 4:8 resume este gran propósito: “Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros”.
¿Desea usted tener una relación con su Creador y ser parte de este gran tema de la Biblia? ¿Desea “acercarse a Dios” para que “él se acerque a usted”? La segunda parte de Santiago 4:8 revela el siguiente paso que debe dar: “Limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones”.
La Biblia también llama a esto arrepentimiento. Para desarrollar una relación con nuestro Creador, debemos arrepentirnos de nuestros pecados.
En nuestra próxima publicación de esta serie, abordaremos este segundo gran tema de la Biblia: Los seres humanos necesitan arrepentirse.
¡No se pierda esta importante publicación!
Para aprender acerca de tres claves esenciales para desarrollar una relación con su Creador, le invitamos a leer “Oración, ayuno y meditación: relacionándonos con Dios”.
Fecha de publicación: Enero 30, 2025