Hay un proverbio para eso: “Sí, soy padre”
¿Por qué existen tantas opiniones contradictorias acerca de la crianza de los hijos? ¿Se siente confundido usted acerca de cómo criar bien a su hijo? ¿Existe algún proverbio para eso?

Cuando “padre” se convierte en uno de los muchos títulos que llevamos, nuestras vidas ya no son las mismas. De repente, dormir bien por la noche parece un sueño vago o un recuerdo lejano. Quizás intentemos desesperadamente que nuestros hijos se interesen por ese juguete caro y sofisticado que compramos especialmente para ellos, mientras que lo único que quieren es golpear una olla con una cuchara de madera. Considerando los cambios drásticos a la familia, que puede traer un niño, es natural que surjan muchas preguntas.
Innumerables libros, clases, seminarios y un sinfín de foros y grupos de Facebook acerca de crianza intentan ayudar a los padres que buscan apoyo por todos los medios posibles.
Pero una fuente de guía que a menudo se pasa por alto es la Biblia. Después de todo, uno de los Diez Mandamientos se dedica a la relación entre padres e hijos (Éxodo 20:12), por lo que es evidente que Dios le da mucha importancia a este tema. ¡Y también hay un proverbio al respecto!
Proverbios e implicaciones
1. Proverbios 13:24: “El que detiene el castigo, a su hijo aborrece; mas el que lo ama, desde temprano lo corrige”.
Este proverbio destaca la importancia de intervenir positivamente en el desarrollo de nuestros hijos mediante la corrección. Dejar que un niño crezca sin una guía protectora y sin retroalimentación correctiva lo expone a grandes fracasos y obstáculos en la vida. Este proverbio subraya que la corrección es tan vital para un niño que un padre sería negligente si la descuidara.
Dejar que un niño crezca sin una guía protectora y sin retroalimentación correctiva lo expone a grandes fracasos y obstáculos en la vida.
Otro proverbio dice que esto debe comenzar temprano, mientras hay esperanza (Proverbios 19:18). Cuanto más tiempo permitamos que nuestros hijos actúen sin corrección, más ponemos en peligro su futuro.
Implicaciones: no sea ese padre o madre que no enseñó bondad, buenos modales y respeto a la siguiente generación. Cada padre o madre debe determinar los métodos de disciplina que mejor funcionan con sus hijos: los métodos que utilizará consistentemente para ayudarles a comprender la diferencia entre el bien y el mal, la causa y el efecto. Como en todo, debemos imitar a Dios siendo justos y coherentes, a la vez que misericordiosos y amorosos. (Para más información, consulte nuestro artículo “Disciplinar a los hijos”.)
2. Proverbios 22:6: “Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él”.
Este proverbio menciona los beneficios de la intervención temprana en la vida de nuestros hijos y su efecto a largo plazo. Comience desde que son pequeños enseñándoles desde habilidades básicas para la vida, hasta valores morales y carácter. La sabiduría para usar mejor nuestras habilidades, resolver conflictos y actuar correctamente en diferentes situaciones no es innata; debe enseñarse. Pero, en definitiva, como menciona otro proverbio, un niño educado en la sabiduría y la justicia dará a sus padres motivos para alegrarse (Proverbios 23:24).
Implicaciones: las oportunidades para enseñar surgen constantemente, ¡aprovéchelas! Cuando oiga a su hijo insultar a otra persona, es una excelente oportunidad para hablar acerca de la bondad. Las elecciones son una oportunidad perfecta para enseñar a los niños cómo no comportarse en muchas situaciones, especialmente en conversaciones y al tratar con personas que no nos agradan.
Ejemplifique las características de Dios mostrando por qué las buenas decisiones conducen a buenos resultados y las malas conducen a malos resultados. También debemos tener cuidado de modelar lo correcto en nuestras propias vidas, porque el ejemplo, combinado con la enseñanza, es una herramienta poderosa para los padres.
3. Proverbios 20:11: “Aun el muchacho es conocido por sus hechos, si su conducta fuere limpia y recta”.
Los niños comienzan sin tener la capacidad mental o de desarrollo para ciertos comportamientos. Por ejemplo, el primer año de un niño está lleno de “alegrías” como negarse a dormir, ensuciar miles de pañales y llorar durante horas, lo que lleva a los padres agotados a preguntar: “¿Qué quieres?”. Esto entra en la categoría de “bienvenidos a la paternidad; prometemos que mejorará”.
Sin embargo, cuando el niño alcanza la madurez mental y los hitos del desarrollo, la persistencia del mal comportamiento es motivo de preocupación. Otros proverbios mencionan cómo los hijos que maltratan a sus padres les acarrean vergüenza y reproche (Proverbios 19:26) y cómo los hijos deben obedecer a sus padres (Proverbios 1:8; 6:20).
Implicaciones: evite justificar el mal comportamiento de sus hijos. Incluso si como padres estamos trabajando en la mala conducta de nuestros hijos, pero aún no hemos logrado que superen el problema, nunca es buena idea negarlo o ignorarlo. Si nuestros hijos patean a los adultos o corren cuando les hemos dicho que no lo hagan, no debemos excusarlos diciendo que simplemente “se ponen de mal humor cuando están cansados” o que “son cosas de niños”. Debemos comprender que también están desobedeciendo y mostrando un comportamiento inadecuado e irrespetuoso. La gente suele ser más paciente con los padres que se esfuerzan por resolver los problemas de sus hijos que con aquellos que parecen ignorarlos o tolerarlos.
Hay muchos más ejemplos.
Existen numerosos proverbios que tratan acerca de la crianza de los hijos, ya sea directa o indirectamente, y todos comparten un tema central: “La mejor crianza se basa en la intervención directa para educar, corregir e identificar qué necesita mejorar y desarrollarse en los niños”. Cuando los desafíos de criar a los más pequeños nos agobian, recordemos que hay un proverbio para cada situación.
Para obtener más información acerca de la crianza desde la perspectiva bíblica, lea los artículos de “Consejos prácticos para una positiva crianza de los hijos”.
Le invitamos a leer también la siguiente entrada de este blog: “Hay un proverbio para eso: El matrimonio es lo que nos une hoy”.
Fecha de publicación: Enero 20, 2025