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70 años de la teoría del Big Bang

Por Álvaro Matamala

En marzo se cumplieron 70 años de la teoría científica del Big Bang que trata de explicar el origen del universo. ¿Qué había antes del Big Bang?

Espacio colorido en una nebulosa. Imágen @Nasa

En el mes de marzo se cumplieron 70 años de la propuesta de la teoría científica más investigada. Un 28 de marzo de aquel año, la emisión de radio de la BBC de Londres en la voz de Fred Hoyle, un astrónomo contrario a esta teoría, la denominó “teoría del Big Bang” de un modo despectivo. Él nunca consideró que con los años esta teoría tendría el nombre que hoy es aceptado por los científicos para explicar el origen del universo.

Antes de oírla por la radio, el también astrónomo Edwin Hubble había demostrado, 20 años antes, que el universo se expandía, proveyendo argumentos para que la teoría cósmica tuviera sentido y justificara que las galaxias se alejan entre sí cada vez más. Esto nos debe hacer pensar que desde donde uno mire, las galaxias se están alejando de nosotros. Es decir, el universo se expande inexorablemente.

Origen del Big Bang

Lo que hoy se llama la “teoría de la gran explosión” considera que el universo comenzó como un punto tan pequeño como una célula. La explosión hizo que todo pasara de la “nada absoluta” al “todo”. Explicar el “todo” a partir de la explosión, necesariamente nos lleva a razonar que existió un punto de “energía pura”.

La teoría plantea que en los primeros tres minutos ya existían las fuerzas básicas que gobernarían todo el universo: la fuerza de la gravedad, la fuerza electromagnética y la fuerza de la energía nuclear. Estas fuerzas son las que sostienen el universo en equilibrio.

El Big Bang fue algo inmenso, ya que en tan sólo una millonésima de segundo empezó un proceso que creó toda la masa de los más de 400.000 millones de galaxias que hoy se conocen a partir de la “nada”.

La teoría plantea que en los primeros tres minutos ya existían las fuerzas básicas que gobernarían todo el universo: la fuerza de la gravedad, la fuerza electromagnética y la fuerza de la energía nuclear. Estas fuerzas son las que sostienen el universo en equilibrio.

Debate científico

Fred Hoyle y otros célebres científicos como Albert Einstein, defendían un modelo de universo que debía ser completamente estacionario, lejos de considerar un universo en expansión o algo parecido. El debate se planteó a partir de enero de 1929, cuando uno de los grandes astrónomos del siglo XX había publicado un artículo acerca de la primera prueba clara y contundente que el universo no era estacionario.

Edwin Hubble, quien ha dado nombre al telescopio espacial más famoso, centró sus trabajos en la observación de otras galaxias. Desde el observatorio del monte Wilson, en Los Ángeles, California, hizo un descubrimiento crucial. Observó que las galaxias no eran estáticas, se movían, y además se alejaban de la Tierra a una velocidad increíble. Fue la primera prueba del Big Bang.

Según esta apreciación, en tiempos pasados los planetas y galaxias debieron estar más cerca, más juntos unos de otros. Para Hubble, el movimiento debió partir de un punto central.

El dilema de la expansión

Midiendo la velocidad de expansión, los cosmólogos han “estimado” la fecha de nacimiento de nuestro universo. Parece ser que hace unos 13.800.000.000 años todos los objetos del universo estaban en el mismo lugar exactamente.

La energía inicial del Big Bang explica la expansión, pero no ha podido explicar la aceleración constante de las galaxias. Esto ha llevado las investigaciones a un punto ciego, ya que explicar la velocidad de expansión, implica una energía adicional, la cual no se ha descubierto científicamente, pero sí tiene un nombre. Ésta ha sido denominada por los científicos como la energía oscura.

Para explicarlo mejor, podemos decir que la energía inicial del Big Bang no puede sostener la velocidad de expansión del universo. Mejor dicho, cualquier “empujón inicial” no permite que la velocidad de cualquier vehículo se mantenga constante en el tiempo.

Es tan interesante el punto de la “energía oscura” que ya han encontrado evidencia al constatar que la velocidad de expansión del universo galáctico es de unos de 73,2 km/s por megaparsec, siendo ésta una constante para todas las galaxias. Esta misma energía oscura permite que los límites del universo se expandan infinitamente.

De nada a todo                                                                                                             

Esta expansión no es fruto de un mito u ocurrencia. Explicar esta teoría no ha sido fácil para el mundo científico. El Big Bang es uno de los conceptos más abstractos y difíciles de entender. ¿Qué había antes de la gran explosión cósmica? Los filósofos de la antigüedad creían que solamente nada podría surgir de la nada. Pero según las leyes y ecuaciones de la física, se puede crear materia de la nada. Todo nuestro universo, todo lo que vemos y tocamos pudo formarse a partir de la nada: La nada originó el todo. Pareciera que esto no hay quién lo entienda, pero veamos lo que la Palabra de Dios menciona acerca de la creación.

La energía oscura, ¿de dónde proviene?

Los científicos no han podido descubrir de dónde proviene esta energía oscura porque no quieren aceptar a Dios como el creador del universo.

La Palabra de Dios, escrita miles de años antes que se inventara el primer telescopio, describe, para el conocimiento del hombre, lo siguiente: “Porque en él (Jesucristo) fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él” (Colosenses 1:16).

La energía oscura, aún no descubierta por el hombre, es el poder de Dios, el creador de todas las cosas: “Señor, digno eres de recibir la gloria y la honra y el poder; porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas” (Apocalipsis 4:6).

Dios conoce la realidad del hombre y sabe de su menosprecio por la verdad. Dios todavía pregunta: “¿No sabéis? ¿No habéis oído? ¿Nunca os lo han dicho desde el principio? ¿No habéis sido enseñados desde que la tierra se fundó? Él está sentado sobre el círculo de la tierra” (Isaías 40:21).

Sí, aunque nos parezca extraño, Dios nos exhorta a obtener verdadera ciencia para entender de su creación divina. Hablando de su poder, el Creador menciona en su Palabra que Él es el originador de todo: “¿A qué, pues, me haréis semejante o me comparareis? dice el Santo. Levantad en alto vuestros ojos, y mirad quién creó estas cosas; él saca y cuenta su ejército (galaxias); a todas llama por sus nombres (estrellas); ninguna faltará; tal es la grandeza de su fuerza, y el poder de su dominio” (Isaías 40:25-26).

El único y soberano Dios y su gran poder (la energía oscura), han preparado el universo con un propósito que comenzó con una “gran explosión” para formar el ambiente en el cual el ser humano viviría para siempre.

El único y soberano Dios y su gran poder (la energía oscura), han preparado el universo con un propósito que comenzó con una “gran explosión” para formar el ambiente en el cual el ser humano viviría para siempre. Dios tiene un propósito para nuestras vidas. Permítase a sí mismo, por medio de VidaEsperanzaVerdad.org, aumentar su entendimiento acerca de verdades grandes que cambiarán su vida.

Dios quiere que usted y yo sepamos que Él es nuestro Creador y es quien sostiene el universo con su poder: “Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa” (Romanos 1:20).

La Creación debería ser una prueba de la existencia de Dios. Lo invitamos a estudiar nuestro artículo “Pruebas de Dios” donde damos cuatros pruebas de que Dios sí existe y de que es el Creador del universo.

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