Vida, Esperanza y Verdad

La verdad acerca de la Cuaresma

La Cuaresma es guardada por millones de personas, año tras año. ¿Es bíblico observarla? ¿Qué dice la Biblia y qué opina Dios al respecto?

Aunque suene extraño, la Cuaresma ya era observada antes de que Jesucristo naciera. Ésta es una costumbre religiosa de miles de años de antigüedad. No está ordenada en la Biblia y la Iglesia primitiva nunca la observó. La verdad es que nadie que quiera seguir las enseñanzas de las Sagradas Escrituras debería observarla hoy. Usted debe saber por qué.

La Cuaresma en la actualidad

El término “Cuaresma” hace referencia a un período de cuarenta días antes de la Pascua de Resurrección del mundo católico. Desde el llamado “miércoles de ceniza” comienza un tiempo litúrgico de abstinencia en el que supuestamente el creyente se prepara para los acontecimientos de la llamada “Semana Santa”.

Los que observan la Cuaresma lo hacen no porque sea un mandamiento bíblico, sino porque es una costumbre adoptada por quienes no conocían al Dios de la Biblia e introducida a las iglesias llamadas “cristianas”. Casiano, un importante líder católico del siglo V escribió: “Mientras que la perfección de la Iglesia primitiva permaneció inviolada, no hubo observancia de la Cuaresma, pero cuando los hombres empezaron a dejar el fervor apostólico… entonces los sacerdotes, en general, convinieron en retirarse de los cuidados seculares mediante una convocación canónica de ayuno…” (Antigüedades de la Iglesia Cristiana, Libro 21, capítulo 1).

El “ayuno” al que se hace referencia aquí no es realmente el ayuno espiritual  bíblico de abstenerse de bebida y comida para dedicarse a la oración, estudio y meditación (Estudie nuestro artículo ¿Qué es el ayuno? para conocer el verdadero ayuno mencionado en la Biblia). El ayuno de la Cuaresma era simplemente la abstinencia de ciertas comidas en algunos días dentro de la Cuaresma.

¡La Cuaresma y su observancia fueron establecidas mucho después de los días de los apóstoles por algunos sacerdotes de Roma! La Cuaresma se introdujo al llamado “cristianismo” en el siglo II d.C., junto a la “Semana Santa”.

Origen de la Cuaresma

La Cuaresma se originó en la antigua Babilonia. Durante cuarenta días, los habitantes de ese imperio se ocupaban de guardar abstinencia en honor a la diosa Astarté, conocida en otras culturas como Ishtar, Asera o Astarté [Semiramis], y lo hacían como preparación para celebrar la fiesta de la muerte y supuesta resurrección de Tamuz, que a instancias de su madre, Semiramis, se hizo pasar como el mesías prometido. Tamuz era  solamente un falso mesías babilónico, que fue adorado como el “dios sol”, quien era una supuesta reencarnación de Nimrod (Génesis 10:8).

La Cuaresma actual no es más que la continuación de la costumbre pagana de entrar en lamento y penitencia antes de una falsa resurrección. La fiesta a Tamuz era inicialmente celebrada en junio (mes que se llamó “Tamuz”). Por sorprendente que nos parezca, la Biblia registra esta festividad cuando el pueblo de Judá cayó en la idolatría a la diosa babilónica y su hijo: “Y me llevó a la entrada de la puerta de la casa del Eterno, que está al norte; y he aquí mujeres que estaban allí sentadas endechando a Tamuz” (Ezequiel 8:14). Estas mujeres lloraban por Tamuz, el falso mesías. Esas endechas eran previas a su supuesta resurrección. Los “ayunos” y las endechas se combinaban por un período de cuarenta días.

La Cuaresma actual no es más que la continuación de la costumbre pagana de entrar en lamento y penitencia antes de una falsa resurrección. En el versículo 13 el profeta Ezequiel llama a estas prácticas: “abominaciones”.

En el interesante libro “El Gran Engaño de Satanás”, Paul C. Meredith escribió acerca de cómo los pueblos esparcidos después el incidente de la Torre de Babel endechaban la muerte de su héroe: Nimrod o Tamuz: “Japón, China, India, Escandinavia e Islandia tienen cada uno sus propios dioses en cuya vida ocurrió este evento (muerte y resurrección), y cada uno llora por ellos en el momento adecuado. En la antigua Islandia y en toda Escandinavia, se instaló la idea de que si todos en la Tierra endechaban a su dios muerto Balder [Nimrod], él sería devuelto a la vida. Esta práctica todavía se encuentra hoy en la temporada de la Cuaresma”.

Es por esto que la verdadera Iglesia de Dios nunca ha observado la Cuaresma. El apóstol Pablo prohibió a los cristianos de origen gentil guardar estos “tiempos” o temporadas de los pueblos de alrededor (Gálatas 4:10).

La evolución de la Cuaresma

La historia cuenta que en el siglo IV en el Concilio de Nicea, el emperador romano, Constantino, anunció al “cristianismo” como la religión oficial del imperio. Pero había un problema: la gente que vivía en ese entonces no quería dejar sus festividades paganas, por lo que para ganar adeptos de forma rápida, fomentaron la política de adoptar las fiestas paganas y “cristianizarlas”. No fue difícil hacerle creer a la gente que la fiesta a Tamuz y la Pascua de la Biblia eran una misma cosa.

Durante el siglo IX, las normas rígidas de la Cuaresma tradicional fueron suavizadas y se hizo mayor énfasis en “las penitencias”. Dejando sólo como mandato el ayunar el miércoles de ceniza y abstenerse de comer carne roja los viernes durante la cuaresma.

Un examen personal

Nos puede parecer bueno el “ropaje piadoso” que se ha impuesto a esta falsa celebración pero, ante Dios, nuestra opinión no cuenta. Las Sagradas Escrituras proponen un período de análisis y evaluación personal antes de participar de la Pascua  verdadera. Leemos en 1 Corintios 11:28: “Por tanto, pruébese cada uno a sí mismo, y coma así del pan, y beba de la copa”. La Cuaresma pagana ha reemplazado este verdadero período de reflexión personal que cada cristiano verdadero debe hacer antes de participar de la Pascua bíblica (en la fecha correcta, 14 de Nisán, en el calendario hebreo). La Cuaresma y la Semana Santa, que han reemplazando a la verdadera Pascua, son “abominaciones” para Dios.

Nos puede parecer bueno el “ropaje piadoso” que se ha impuesto a esta falsa celebración pero, ante Dios, nuestra opinión no cuenta. La verdad es que el cristianismo tradicional sigue hoy las fiestas falsas de Babilonia, en lugar de los mandamientos de Dios.

Tal como Jesucristo profetizó, la “manada pequeña” que sigue fiel a las enseñanzas de los apóstoles se está ahora preparando para celebrar la Pascua verdadera, tal como la Biblia nos señala. Si usted está siendo llamado por Dios a seguir la verdad y a abandonar las costumbres del mundo, lo invitamos a comunicarse con nosotros. La Iglesia de Dios, una Asociación Mundial, que auspicia este portal, tiene ministros en todo el mundo dispuestos a aconsejarle y ayudarle. Pero sólo lo harán si usted voluntariamente los llama. Lo animamos a discernir y a tomar decisiones. Comuníquese con nosotros en el lugar más cercano a su localidad en iddam.org/congregaciones-en-hispano-america.

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