Vida, Esperanza y Verdad

Una pausa en medio de la pandemia

Por Sergio Carvajal

En medio de tanta noticia trágica, es bueno que hagamos una pausa y reflexionemos: ¿ha llegado el fin de la humanidad? Desde luego que no. Por lo tanto, tenemos que seguir viviendo. ¿Cómo queremos seguir viviendo?

Estamos completando cinco meses desde que se decretara alarma mundial por la pandemia del COVID-19. Millones de personas a nivel mundial se han recluido en sus propios hogares esperando no ser contagiamos y que pronto esta crisis pase.

Los noticiarios de la mañana, tarde, noche y aún de la madrugada parecieran no tener ningún otro tema que el de esta pandemia. Pareciera que entre más dramático o catastrófico informen acerca de las fatales consecuencias del avance del COVID-19, más convencidos están de su eficiencia como comunicadores.

Tantos informes diarios acerca de las muertes, nuevos casos de contagio, hospitales prácticamente copados de capacidad, falta de respiradores mecánicos, gente perdiendo sus puestos de trabajo, falta de recursos para poder alimentarse, etcétera… incrementan la angustia, inseguridad, temores, insomnios, stress, depresión, debilitamiento físico, crisis emocional y otras afecciones de salud.

En medio de tanta noticia trágica, es bueno que hagamos una pausa y reflexionemos: ¿ha llegado el fin de la humanidad? Desde luego que no. Por lo tanto, tenemos que seguir viviendo. ¿Cómo queremos seguir viviendo?

Lamentamos profundamente cada muerte de cada ser humano a consecuencia de esta presente pandemia. Nada puede quitar el dolor profundo de ya no poder tener a un ser querido. Más aún cuando muchas familias ni siquiera han podido despedir a sus fallecidos de manera apropiada, debido al peligro de contagio. Sólo Dios puede dar consuelo a todas estas familias.

Pero, volvamos a la pregunta… ¿Ha llegado el fin de la humanidad con el COVID-19? La respuesta es no. Por lo tanto, debemos seguir adelante.

Levantemos el ánimo

El subtítulo pareciera ingenuo, o quizás fuera de lugar, para el momento que estamos viviendo. Pero aún muchos psicólogos están recomendando medir la cantidad de noticias e información que ingerimos. Debemos balancear estas noticias con algo positivo que levante el ánimo.

Levantar el ánimo y tratar de estar positivos es una necesidad impostergable para la salud mental, emocional y física.El COVID-19 es una crisis de salud mundial grave. Es verdad. Pero podríamos estar generándonos adicionalmente una crisis emocional “grave” que puede debilitar al cuerpo y sus defensas y crear enfermedades emocionales, si no ponemos freno a la avalancha de información catastrófica que llega a nuestras mentes. Levantar el ánimo y tratar de estar positivos es una necesidad impostergable para la salud mental, emocional y física.

Veamos qué nos aconseja Dios en el libro de los Proverbios 18:14: “El ánimo del hombre soportará su enfermedad; mas ¿quién soportará el ánimo angustiado?”.

Ni los gobiernos, ni los empresarios, ni ningún otro medio tienen el poder que Dios ha puesto dentro de nosotros para sobrevivir y seguir adelante. Leamos mensajes inspiradores, escuchemos música inspiradora, ofrezcamos palabras de ánimo a los demás, llamemos a personas solas y desvalidas, demos gracias a todos los que sirven en el ámbito de la salud, alimentos, transporte, etcétera. Y, sobre todo, nunca dejemos de agradecer a Dios porque tenemos salud, comida, casa, familia, vestido, etcétera. Colosenses 3:15 dice: “Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos”.

La Biblia es la verdadera fuente de ayuda y aliento, lo invitamos a leer nuestra sección “Versículos bíblicos alentadores”.

Seamos compasivos

Una pregunta que escuché recientemente nos lleva a una buena reflexión: “¿No es sorprendente cómo el tiempo de crisis saca lo mejor de las personas que tienen compasión y también saca lo peor de aquellos que tienen falta de compasión?”.  La compasión es una característica muy importante en esta terrible crisis.

La empatía acompaña mucho a la compasión y ambas brindan ejemplos poderosísimos a personas con bajo estado de ánimo. La empatía nos acerca entre personas… la compasión nos inspira y nos hace más hermanos.

Por otra parte, el buscar un estado de ánimo positivo requiere de un trabajo esencial. Un viejo refrán dice: “Para dar ánimo hay que tener ánimo”. Por lo tanto, darse ánimo comienza con una radical decisión personal, y esta es: no dejarse vencer por el desánimo. Por lo tanto, debemos ayudar a generar un clima o ambiente de positivismo en medio de tanta noticia negativa. Efesios 4:30 dice: “Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención”.

Necesitamos darle alimento espiritual a nuestro ser. Necesitamos del Pan de vida, que es Jesucristo. Necesitamos mirar al premio de nuestro supremo llamamiento y no perder nuestro norte espiritual (Filipenses 3:14).

El aislamiento social presente es sólo por razones de salud. No obstante, no dejemos que este aislamiento nos lleve a una falta de comunicación entre nosotros. Todos necesitamos el uno del otro. La comunicación, aunque sea remota y electrónica, es muy necesaria en estos tiempos.

Firmes y…

Dios nos entregó una fuente inagotable de ánimo y fuerza para seguir adelante. Su palabra, la Biblia, nos puede llenar de fortaleza interna: “Pero tu aumentarás mis fuerzas como las del búfalo; seré ungido con aceite fresco” (Salmos 92:10). Este aceite fresco es la fuerza inagotable que procede de Dios, y está disponible todo el tiempo y en cualquier lugar para nosotros. Sólo debemos pedirla con fe en oración. Es gratis y en verdad funciona.

Se ha preguntado usted: ¿Si dudo de Dios, hay algún otro dios a quién recurrir? Esta pregunta demanda un reflexivo análisis y una muy sincera respuesta. ¿Estoy confiando plenamente en el Dios todopoderoso y soberano de toda la creación?

Creer en Dios no es suficiente. Debemos creerle a Dios. Una vez que le creemos plenamente y en convicción, debemos perseverar y seguir adelante, porque Dios está a cargo y en control de todo.Creer en Dios no es suficiente. Debemos creerle a Dios. Una vez que le creemos plenamente y en convicción, debemos perseverar y seguir adelante, porque Dios está a cargo y en control de todo. Efesios 4:10 dice: “Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza…Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes” (Efesios 4:10-11).

¿Seríamos capaces de salir mañana de casa desnudos, sin vestido? Entonces comprendemos que salir al mundo sin la armadura de Dios es un riesgo demasiado alto para nuestra supervivencia espiritual. Necesitamos tornarnos a Dios con urgencia.

…Adelante

En medio de todos los males que se han venido sobre la humanidad, hemos sido llamados a seguir adelante y ser perseverantes para obtener la salvación, como dice Mateo 24:13: “Mas el que persevere hasta el fin, este será salvo”.

A la empatía, a la compasión, a la fuerza y a la firmeza, debe acompañarles tambien la tenacidad para llegar hasta el final. En esto consiste la verdadera perseverancia. No nos permitamos perder el premio de nuestro supremo llamamiento. El apóstol Pablo nos aconseja en Gálatas 6:9, “No nos cansemos, pues, de hacer el bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos”.

Hagamos una pequeña pausa en medio de tanta noticia triste acerca del coronavirus y de tanta crisis mundial, y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras.

Dios sigue estando en control de todo y su palabra y sus profecías siguen adelante, sin que falten ni una jota ni una tilde. Por favor no perdamos esta visión espiritual.

¿Dice usted cada día en su oración Venga a nosotros tu Reino? Excelente. Pues todo lo que está sucediendo en el mundo forma parte de los eventos previos a la venida del Reino de Dios. Por lo tanto, animémonos y sigamos con perseverancia hacia adelante, hasta obtener el premio de nuestro supremo llamamiento.

Manténgase al día en los eventos mundiales y un análisis serio acerca de ellos, suscribiéndose al boletín de noticias en nuestro sitio web de Vida, Esperanza y Verdad.

Sepa más

Versículos bíblicos alentadores

La Biblia es la verdadera fuente de ayuda y aliento. A continuación usted encontrará 50 citas bíblicas alentadoras, que en la actualidad todavía pueden inspirar nuestros corazones y mentes.

×

Suscríbase a Discernir