Sion aparece 160 veces en la Biblia. ¿Qué significa en la historia y la profecía? ¿Cuál es su significado eterno y espiritual para todas las naciones?
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El significado del nombre bíblico de Sion puede ser vago en la mente de la mayoría de las personas, pero no se debe a que no lo hayan oído nunca. Continúa siendo utilizado en muchos nombres de Iglesias y lugares.
Sin embargo, hoy en día se habla de Sion principalmente en las noticias, donde abundan las reacciones violentas y apasionadas hacia el sionismo. Está en las noticias debido al amargo conflicto por la tierra de Oriente Medio. En este mundo, el sionismo se ha convertido en una palabra peligrosa y divisiva.
Pero este artículo no tiene que ver con el sionismo o los movimientos políticos de este mundo excepto para decir que la verdadera esperanza bíblica para Sion no se basa en un movimiento racial o político. El significado espiritual y eterno de este nombre nos da una esperanza real a todas las naciones y pueblos.
¿Pero que dice la Biblia acerca de Sion?
La primera mención de Sion
La palabra Sión aparece 160 veces en la Nueva Versión Reina Valera.
La primera mención que encontramos de ella, la muestra como sinónimo de la ciudad de David:
“Pero David tomó la fortaleza de Sion, la cual es la ciudad de David” (2 Samuel 5:7).
David había crecido cerca de Jerusalén, en Belén, así que probablemente llevaba mucho tiempo deseando cumplir lo que Dios le había pedido a la tribu de Judá, cientos de años antes: expulsar a los jebuseos paganos.
En 2 de Samuel 5: 6-9, leemos que los jebuseos habían desafiado a David. Se sentían seguros en sus fortalezas y contaban con siglos de historia a su favor: ¡los israelitas no los habían derrotado en todo ese tiempo! Tenían la ventaja de la altura y fuertes fortificaciones. Además, contaban con un acueducto que les permitía tener acceso al agua, aunque estuvieran sitiados. Pero al escalar ese acueducto, los hombres de David pudieron tomar la ciudad.
¿Qué significa Sion?
¿Qué era Sion específicamente y qué significa su nombre?
El Nuevo Diccionario de la Biblia dice: “La ciudad jebusea… ya llevaba el nombre de “Sion” (cuyo significado es incierto, quizás 'zona árida' o 'eminencia') en el momento de la captura de David, tras lo cual también se la llamó ‘la ciudad de David’ (cf. 2 Samuel 5:6-10; 1 de Reyes 8:1). El nombre Sion permaneció siendo sinónimo de Jerusalén como un todo” (p. 571).
Parece que el significado original del nombre es menos importante que lo que representaba. Demos un vistazo a lo que Sion significa para los cristianos en la actualidad.
El amor que Dios siente por Sion
La Biblia dice en muchos lugares que Sion es importante para Dios, es llamada su “santo monte”.
“Pero yo he puesto mi rey sobre Sion, mi santo monte” (Salmos 2:6).
En salmos 87:2-3, vemos más acerca de lo que Dios piensa de Sion:
“Ama el Eterno las puertas de Sion más que todas las moradas de Jacob. Cosas gloriosas se han dicho de ti, ciudad de Dios”.
Dios ama las puertas de Sion —donde cada uno viene a adorar en las fiestas de Dios. Ahora es algo más que la ciudad de David, ¡es la ciudad de Dios!
Sion en la profecía
Las profecías del tiempo del fin describen la gran tribulación y el cautiverio de las doce tribus de Israel. Pero cuando Jesucristo regrese, Él traerá a todas las tribus de Israel de regreso a la Tierra Santa.
Zacarías 2:6-11 describe este gran segundo éxodo, así como lo que Dios planea para todas las naciones:
“Eh, eh, huid de la tierra del norte, dice el Eterno, pues por los cuatro vientos de los cielos os esparcí, dice el Eterno. Oh Sion, la que moras con la hija de Babilonia, escápate. Porque así ha dicho el Eterno de los ejércitos: Tras la gloria me enviará él a las naciones que os despojaron; porque el que os toca, toca a la niña de su ojo… Canta y alégrate, hija de Sion; porque he aquí vengo, y moraré en medio de ti, ha dicho el Eterno”.
Ahora veamos lo que dice el versículo 11:
“Y se unirán muchas naciones al Eterno en aquel día, y me serán por pueblo, y moraré en medio de ti; y entonces conocerás que el Eterno de los ejércitos me ha enviado a ti” (énfasis añadido).
Dios traerá a los israelitas de regreso a la Tierra Santa, pero su plan no es sólo para las tribus de Israel. Muchas naciones serán parte del pueblo de Dios.
La paz se esparcirá a través de las enseñanzas de las leyes benéficas de Dios.
“Y vendrán muchos pueblos, y dirán: Venid, y subamos al monte del Eterno, a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará sus caminos, y caminaremos por sus sendas. Porque de Sion saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra del Eterno” (Isaías 2:3).
Sion desempeñará un papel importante en el Milenio como capital de Dios y sede central. Como sitio físico reviste una gran importancia.
Sion como realidad espiritual
Sion también se refiere a una realidad espiritual, la Iglesia de Dios. Pedro describió la Sion espiritual en 1 de Pedro 2:4-6:
“Acercándoos a él, piedra viva, desechada ciertamente por los hombres, mas para Dios escogida y preciosa, vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo. Por lo cual también contiene la Escritura: He aquí, pongo en Sion la principal piedra del ángulo, escogida, preciosa; y el que creyere en él, no será avergonzado”.
Jesucristo es la piedra principal y nosotros estamos siendo construidos como un templo espiritual con el cimiento de los apóstoles y los profetas. La tarea de los miembros de la Iglesia es ser un sacerdocio santo que ofrezca sacrificios espirituales ahora. Nuestra obediencia, nuestras oraciones, nuestro ejemplo, nuestra participación en la obra de Dios —todo eso hace de la Iglesia su amada Sion espiritual ahora y nos prepara para ser parte de ella para siempre.
Hebreos 12:18-24 compara el monte Sinaí, el lugar del Antiguo Pacto con la bendición de llegar al monte espiritual de Sion, la Iglesia y el Nuevo Pacto.
Aquí, el monte de Sion representa la Nueva Jerusalén celestial.
La nueva Jerusalén, una ciudad construida por Dios
Ésta es la ciudad que Abraham había deseado con todo su ser mientras vivía con su familia en carpas, ellos esperaban: “la ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios” (Hebreos 11:10).
No solamente Abraham, sino todos aquellos que han muerto en la fe, todos miraban hacia esa maravillosa ciudad eterna.
El versículo 16 dice: “Pero anhelaban una mejor, esto es, celestial; por lo cual Dios no se avergüenza de llamarse Dios de ellos; porque les ha preparado una ciudad”.
La Nueva Jerusalén es parte de la visión que inspiró a Abraham y a otros hombres y mujeres de fe. Puede inspirarnos y motivarnos a mantenernos en el camino, aunque debamos enfrentar desafíos y dificultades propios de nuestra era.
Consideremos algunos pasajes acerca de esta Sión eterna y espiritual de la cual Dios quiere que formemos parte:
“Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más. Y yo Juan vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén, descender del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido. Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios. Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron” (Apocalipsis 21:1-4).
El versículo 4 ha sido durante mucho tiempo uno de mis versículos favoritos —el deseo de mi corazón para mí y para todos aquellos que han experimentado el dolor y el sufrimiento que permea este mundo. Algún día el sufrimiento ya no va a ser como una plaga para nosotros. Éste es el punto de partida real, de una nueva era de paz real, gozo y satisfacción.
El versículo 7 añade: “El que venciere heredará todas las cosas, y yo seré su Dios, y él será mi hijo”.
Desde el principio hasta el final, la Biblia tiene que ver con la familia. ¡Nuestro Padre amoroso quiere que seamos parte de su familia! Con frecuencia en este mundo nos sentimos solos, pero Dios nos asegura que le pertenecemos y que tenemos un lugar especial con Él para siempre como ¡Sus amados hijos!
En Apocalipsis 21 y 22 contienen más descripciones de esta asombrosa ciudad que llamaremos hogar. Esta Sion eterna espiritual cumplirá las esperanzas y los sueños más profundos de toda la humanidad. Si desea profundizar más acerca de este tema, lo invitamos a leer nuestro artículo “La nueva Jerusalén”.