Vida, Esperanza y Verdad

Versiculos Para Meditar

Comunión suprema

1 Juan 1:3, 7  

Lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo… Pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.

El propósito de Juan al escribir esta carta de 1 Juan es ayudarnos a tener comunión con la Iglesia y especialmente con Dios. “La comunión conlleva tanto la idea de una relación positiva que la gente comparte como la participación en un interés o meta común” (Biblia de Estudio NKJV de Nelson, anotación acerca de 1 Juan 1:3).

Jesucristo dijo: “Yo soy la luz del mundo” (Juan 8:12). Nosotros debemos caminar como hijos de luz en “toda bondad, justicia y verdad” (Efesios 5:8-9), esforzándonos por evitar las obras de la oscuridad —pecado. Cuando todos nosotros nos esforzamos por vivir y pensar como Dios, tenemos verdadera comunión. Únicamente el sacrificio de Jesucristo puede limpiarnos de pecado y permitirnos tener comunión con el Dios santo.

Para más información acerca de la comunión, vea nuestro artículo “Convivencia cristiana”.