Europa ya no puede confiar en Estados Unidos

En días pasados, el presidente de Estados Unidos, el señor Donald Trump, realizó su primera gira internacional. Su visita a Europa ha alterado los ánimos en ambos lados del Atlántico. Las discusiones en las recientes cumbres de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) y del G7 (los países más ricos e industrializados del mundo) sobre el gasto militar, la protección del clima y la política de refugiados parece que acabaron por dinamitar la poca confianza en Estados Unidos que le quedaba a la mandataria alemana, Ángela Merkel. Ella no dudó en alzar la voz durante un acto oficial en Alemania, diciendo que Europa debe ahora caminar sola, es decir, sin el apoyo de Estados Unidos.

“Los tiempos en los que podíamos confiar completamente en los otros, en parte han terminado. Así lo experimenté los últimos días… por ello, sólo puedo decir: nosotros los europeos debemos realmente tener nuestro destino en nuestra propia mano”, afirmó Merkel sólo un día después de la cumbre del G7 efectuada en Taormina (Italia).

Fue así como la canciller alemana se atrevió a decir finalmente lo que muchos pensaban, pero muy pocos expresaban, y sobre todo en público y en un acto oficial: “Europa ya no se puede fiar de Estados Unidos”. Ella luego invocó a la cohesión e independencia de la Unión Europea.

Para la mandataria alemana ese es el camino lógico a seguir frente a las políticas defendidas en los últimos tiempos por Estados Unidos y el Reino Unido. Esta última nación negocia actualmente su salida de la Unión Europea.

A pesar de todo, Ángela Merkel no quiere dar la espalda por completo a estos países, sino que quiere mantener, hasta donde sea posible, una relación de amistad con ellos. Cuando ella dijo: “Sin embargo, debemos saber que tenemos que luchar nosotros mismos por nuestro futuro y nuestro destino como europeos”, le siguieron aplausos de parte de la prensa europea y alemana.

“No se puede contar con Estados Unidos”, se tituló un comentario en el diario Frankfurter Allgemeine Zeitung. “Merkel quiere menos influencia de Estados Unidos. Los europeos no deben infra-valorarse, pero tampoco sobreestimar sus propias posibilidades. Se trata de un equilibrio de intereses pragmático”, indicó la publicación.

No obstante, estas declaraciones a cuatro meses de las elecciones generales en Alemania suscitaron cierto escepticismo. “¿Es este un momento de cambio histórico o campaña electoral barata?”, se preguntaba la revista Der Spiegel.

Ante la duda, el Partido Social Demócrata Alemán (SPD) no dudó en sumarse a Merkel y acusó al señor Trump de “chantaje político”. “El nuevo presidente estadounidense no aboga por la cooperación internacional, sino por el aislacionismo y el supuesto derecho de los más fuertes”, escribió en un comentario publicado en el rotativo berlinés Tagesspiegel.

Las demoledoras críticas que la canciller alemana expresó sobre las relaciones entre Alemania y Estados Unidos han generado reacciones de preocupación en medios políticos y académicos estadounidenses.

El diario The New York Times citó al ex embajador estadounidense ante la OTAN, Ivo Daalder, al afirmar que “este parece ser el fin de una era en la que Estados Unidos hacía de líder y Europa le seguía”.

El analista Richard Haas, del laboratorio de ideas del Council on Foreign Affairs (Concejo de relaciones internacionales), calificó las afirmaciones de Merkel como un parteaguas en las relaciones entre los dos países. “Desde la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos ha intentado evitar algo así”, dijo Haas.

La Iglesia de Dios ha predicado durante muchos años sobre la profecía bíblica que indica que habrá una restauración final del Imperio Romano unido y fuerte en Europa. Esto ocurrirá inmediatamente antes de la instauración del Reino de Dios sobre la Tierra. Está profetizada una confederación europea compuesta por “10 cuernos”. Esto significa 10 naciones, grupos étnicos o cabezas de gobierno (Apocalipsis 17:12).

Esta restauración del Imperio Romano con control sobre su defensa y su destino, tendrá tanto poder que le podrá hacer frente a los Estados Unidos. Alemania, que es la nación que lidera a Europa, ha encontrado en Donald Trump la excusa perfecta para impulsar lo que quieren hacer desde hace muchas décadas: una Constitución política que cohesione a Europa, y a la vez dotar a los europeos de un ejército independiente de Norteamérica.

El esquema profético del futuro inmediato de Europa se hace más claro a medida que se amplía la fisura entre los europeos y Estados Unidos.

Dios prodigó a las naciones de habla inglesa bendiciones materiales sin par en la historia. Pero al rechazar a Dios, el mismo Creador va a traer sobre estas mismas naciones una calamidad nacional que el mundo jamás ha visto antes, con el fin de corregirlas para que ellas busquen a Dios de nuevo y así poder gozar luego de bendiciones eternas.

Los cristianos convertidos oremos sin cesar, sabiendo que los acontecimientos mundiales están en control de Dios. Las profecías se están cumpliendo al pie de la letra en el tiempo señalado por nuestro Creador.

A los cristianos verdaderos Dios dice: “Velad, pues, en todo tiempo orando que seáis tenidos por dignos de escapar de todas estas cosas que vendrán, y de estar en pie delante del Hijo del hombre” (Lucas 21:36).

Nuestra única esperanza es Dios y el establecimiento de su reino aquí en la Tierra. Roguemos porque pronto suceda la única y verdadera solución a los conflictos nacionales que traerán verdadera paz a la humanidad.