¿Qué depara el futuro para Francia y la Unión Europea?

El próximo 7 de mayo, el centrista Emmanuel Macron (del partido ¡En Marcha!), se enfrentará en segunda vuelta a la ultraderechista Marine Le Pen (del Frente Nacional), con quién disputará la presidencia de Francia para los siguientes cinco años.

¿Que piensan ambos candidatos a cerca de los temas más importantes para Francia y la Unión Europea?

He aquí un resumen de las propuestas y las diferencias de puntos de vistas entre los dos candidatos:

Emmanuel Macron

Marine Le Pen

1) Europa y política internacional:

Proseguir con la integración europea. Crear un parlamento, tener un ministro de economía y un presupuesto para la zona euro.

2) Inmigración y asilo:

El dominio de la lengua francesa como condición para acceder a la ciudadanía. Acelerar los trámites para las peticiones de asilo. Priorizar la lucha contra la discriminación.

3) Terrorismo:

Aumentar el presupuesto de defensa, reforzar la policía de frontera, crear un Estado Mayor permanente de operaciones de seguridad interna, espionaje, y lucha contra el terrorismo. 10.000 policías y gendarmes suplementarios, y 15.000 nuevas plazas de prisión.

4) Economía:

Plan de inversiones de 50.000 millones de euros centrados en la formación profesional y en la renovación ecológica y energética. Reducción del impuesto de la sociedad del 33,3% al 25%. Supresión para el 80% de los franceses del impuesto de residencia. Permitir acuerdos entre las empresas en vez de acuerdos sectoriales. Suprimir 120.000 plazas de funcionarios.

1) Europa y política internacional:

Celebrar un referéndum sobre la permanencia en la Unión Europea en los primeros seis meses de Gobierno. Salir del euro.

2) Inmigración y asilo:

Moratoria sobre toda la inmigración y, a largo plazo, reducir la inmigración regular a un máximo de 10.000 personas al año. Acabar con la reagrupación familiar automática.

3) Terrorismo:

Expulsar a los extranjeros que estén fichados por radicalización. Expulsión automática de los criminales y delincuentes extranjeros. Retirada de la nacionalidad a ciudadanos de doble nacionalidad vinculados al yihadismo. Aumentar en 15.000 las fuerzas policiales y en 40.000 las plazas de prisión.

4) Economía:

“Patriotismo económico” o proteccionismo. Fijar en la Constitución la “prioridad nacional” en el empleo. Mantener las 35 horas semanales de trabajo. Bajar la jubilación a 60 años.

 

Se espera que la elección del próximo 7 de mayo sea limpia, sin riesgo de confusión, ni puntos de conexión entre los aspirantes. Ambos candidatos se presentan con dos propuestas antagónicas para el futuro tanto de Francia como también de Europa.

Emmanuel Macron, del nuevo partido “¡En Marcha!”, fue el más votado en la primera vuelta de las elecciones francesas del 23 de abril, seguido muy de cerca por Marine Le Pen, candidata del Frente Nacional. Ambos se enfrentarán en la segunda vuelta, el domingo 7 de mayo.

El próximo presidente será o bien un exbanquero con escasa experiencia política y un mensaje europeísta y liberal, o bien la heredera de la ultraderecha, partidaria de salir de la Unión Europea.

Macron parte como claro favorito para la segunda vuelta, según los sondeos, y ha recibido el apoyo de sus partidos rivales: el socialista y el conservador.

La clasificación de Macron, de 39 años, y Le Pen, de 48 años, en la primera vuelta de las elecciones dejó fuera a las dos grandes familias políticas francesas (la socialista y la gaullista) por primera vez desde que se fundó la Quinta República en 1958. Esto puso cara a cara a dos candidatos que reniegan de la etiqueta de izquierda y derecha, y quienes aspiran a ser más bien transversales.

Le Pen está genética y filosóficamente adscrita a la tradición de la extrema derecha autóctona y es indisimulable la filiación de Macron como alumno político del actual presidente saliente François Hollande, y con la centroizquierda socialista, una especie de tercera vía a la francesa.

En los minutos posteriores al anuncio de los resultados de los comicios del pasado domingo 23 de abril, Macron recibió una avalancha de apoyo en vista a la segunda vuelta, procedentes principalmente de la izquierda, pero también significativamente de los republicanos del conservador François Fillon, el gran derrotado en la primera vuelta.

El propio Fillon, los ex primeros ministros Alain Juppé y Jean-Pierre Raffarin, y candidatos regionales de la derecha como Christian Estrosi declararon que votarían por Macron, adversario de ellos hasta esa misma noche, para frenar a Le Pen.

La movilización en favor del candidato del partido “¡En Marcha!” hace presagiar la formación de un frente republicano, una amplia coalición de izquierda, centro y derecha contra la extrema derecha para evitar la victoria del Frente Nacional de Le Pen.

¿A qué debemos poner atención?

Las ultimas elecciones en Estados Unidos nos enseñaron que, no importando las estadísticas, las encuestas, la fuerza de los movimientos sociales, la elocuencia de los discursos en sus convenciones y tendencias de las campañas, finalmente el futuro de las elecciones fue definido por los factores de mayor preocupación social, de estabilidad laboral y financiera para el país, las cuales se mantuvieron como un sentimiento en la casi absoluta reserva en el corazón de los electores.

Debemos poner atención a lo que la voluntad y preocupación del pueblo francés expresará en las próximas elecciones, considerando entre muchos otros factores: la escalada de atentados terroristas en el país, el patriotismo y orgullo de los franceses hacia su país y su producto interno, sumado también a la expresión social de las nuevas generaciones y la apertura mental de sus habitantes.

Por una parte, la innovación e ideas vanguardistas que el candidato Macron son a menudo una propuesta novedosa y motivadora para un país que en la Biblia ha sido marcado por la profecía acerca de su patriarca Rubén. Génesis 29:1-4: “Y llamó Jacob a sus hijos, y dijo: Juntaos, y os declararé lo que os ha de acontecer en los días venideros. Juntaos y oíd, hijos de Jacob, Y escuchad a vuestro padre Israel. Rubén, tú eres mi primogénito, mi fortaleza, y el principio de mi vigor; Principal en dignidad, principal en poder. Impetuoso como las aguas, no serás el principal, Por cuanto subiste al lecho de tu padre; entonces te envileciste, subiendo a mi estrado”.

Aquí Dios nos enseña que este pueblo o nación sería núcleo vanguardista del desarrollo de gran parte del mundo, ya que desde ahí se han generado grandes procesos revolucionarios, tanto industrial, artístico, tecnológico, constructivo y también militar. Pero que por un motivo muy claro nunca logra ser la mayor de las potencias en su zona ni en el mundo. “Siempre existe un freno” …, y es el que expresa Dios el versículo 4 de la mencionada escritura… “no serás el principal”.

Por otra parte, las propuestas de Le Pen van en línea con la idea de que estas naciones descendientes de Israel vayan siendo cada día más aisladas y/o motivo de repulsión por parte del resto de la comunidad mundial debido a sus conductas proteccionistas y un tanto soberbias al sentirse superiores respecto de otras naciones.

Francia es una de las principales naciones, junto con Estado Unidos, que forman parte de la coalición que más ayuda a Israel contra el terrorismo y acciones bélicas en contra de dicho país, y recientemente ha sido víctima directa de atentados terroristas perpetrados por el grupo islamista ISIS. Dios nos indica que en los postreros tiempos Jerusalén sería una piedra pesada, “y que todas las naciones que la carguen serán despedazadas” … (Zacarías 12:3, énfasis nuestro).

De aquí a dos semanas conoceremos la voluntad de Dios para una nación que forma parte importante de los acontecimientos proféticos para estos últimos tiempos antes del retorno de nuestro amado y esperado Señor Jesucristo.