El conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán y la profecía bíblica
La última ronda de ataques contra Irán por parte de Israel y Estados Unidos ha generado más temor e inquietud en Oriente Medio. ¿Se está preparando el escenario para el cumplimiento de la profecía bíblica?

Los dolientes se reúnen después de que el líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jameneí, muriera en un ataque aéreo.
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ACTUALIZADO: 8 de marzo de 2026.
El 28 de febrero, Estados Unidos e Israel lanzaron una serie de ataques contra instalaciones gubernamentales y militares iraníes, incluida la capital, Teherán. Estos ataques, que dieron inicio a las operaciones conjuntas, destruyeron edificios gubernamentales, hundieron buques de guerra y mataron a varios líderes clave del régimen iraní, entre ellos el ayatolá Alí Jamenei, líder supremo del país.
Estos ataques se produjeron tras semanas de negociaciones diplomáticas infructuosas acerca de los programas nucleares y de misiles balísticos de Irán.
Frustrado por la negativa de Irán a dar marcha atrás, el presidente estadounidense, Donald Trump, desplegó fuerzas militares, incluidos dos grupos de ataque con portaaviones, en la región, en un esfuerzo por presionar a Jamenei para que negocie.
Al darse cuenta de que Irán básicamente se había negado a hacer esfuerzos diplomáticos, el presidente Trump y el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, acordaron proceder con la fuerza militar.
Creando más malestar en Oriente Medio
Estos recientes ataques se producen tras la Guerra de los Doce Días de 2025, que comenzó el 13 de junio de 2025, cuando Israel lanzó un ataque contra las instalaciones nucleares de Irán. Dicho ataque tuvo como objetivo sitios clave en todo el país, destruyó partes significativas de la infraestructura nuclear iraní y causó la muerte de varios científicos y líderes militares de alto rango. Estados Unidos intervino el 22 de junio, bombardeando tres instalaciones nucleares iraníes, destruyendo completamente una de ellas.
Con los ataques que comenzaron el 28 de febrero de 2026, la situación se ha agravado aún más.
Tras el nuevo ataque contra Irán, aún más duro, la pregunta clave es si su debilitamiento provocará un cambio en el equilibrio de poder en Oriente Medio. Además, ¿está empezando la comunidad internacional a considerar a Israel y Estados Unidos más como agresores que como vencedores?
Ambos resultados pueden influir en la profecía bíblica.
Irán y la influencia musulmana en Oriente Medio
Para comprender mejor estos acontecimientos, es esencial tener algunos conocimientos básicos acerca del pueblo musulmán.
Hace unos 4.000 años, Dios le prometió a Abram (cuyo nombre Dios, posteriormente, cambió a Abraham) un hijo con su esposa (Génesis 15:1-4; 17:5; 18:10). Pero antes de que naciera ese hijo, Abram tuvo otro, llamado Ismael, con la sierva de su esposa. La animosidad comenzó a crecer entre los dos hijos, poco después del nacimiento de Isaac, el hijo prometido.
Finalmente Ismael se fue y sus descendientes se encuentran, hasta hoy, entre los pueblos árabes actuales.
Dado que Irán posee la cuarta mayor reserva de petróleo y la segunda mayor reserva de gas natural del mundo, su influencia en Oriente Medio y en el mundo, no puede ignorarse.
Años después, Esaú, hijo de Isaac y hermano gemelo de Jacob, se casó con una hija de Ismael (Génesis 28:9). Sus descendientes también viven en Oriente Medio. Los judíos se encuentran entre los descendientes de Jacob, y dado que las promesas de primogenitura se transmitieron a Isaac y Jacob, en lugar de a Ismael y Esaú, la animosidad entre estos descendientes continúa hasta nuestros días.
A finales del siglo VI, un hombre llamado Mahoma fundó una religión conocida como el Islam, que sirvió para unificar a los pueblos árabes, así como a otros pueblos de su entorno, incluidos los persas. Estos pueblos pasaron a ser conocidos como musulmanes.
Tras la muerte de Mahoma se produjo una división acerca de quién sería considerado su legítimo sucesor. Esto dio origen a dos grupos distintos de musulmanes: los sunitas y los chiitas. Más del 90 % de los musulmanes del mundo son sunitas. No es de extrañar que hayan surgido conflictos entre estas dos sectas musulmanas. (Para una explicación más detallada de la división entre sunitas y chiitas, lea las páginas 45-47 de nuestro folleto “El Oriente Medio en la Profecía”).
Esto cobra importancia si consideramos que Irán es mayoritariamente chiita y está gobernado por una teocracia chiita. Además, Irán está compuesto mayoritariamente por persas, no árabes. Estos dos factores explican las divisiones históricas y la falta de amistad entre Irán y otras naciones musulmanas de mayoría suní.
Dado que Irán posee la cuarta mayor reserva de petróleo y la segunda mayor reserva de gas natural del mundo, su influencia en Oriente Medio y en el mundo, no puede ignorarse.
Aunque los iraníes son una minoría en el mundo musulmán, sus recursos naturales les han permitido mantener su influencia.
Cómo Irán ha mantenido su poder
El petróleo es el elemento vital de la economía de Irán.
Mediante la venta de petróleo y gas natural, Irán no sólo ha construido la tercera fuerza militar más grande de Oriente Medio, sino que también ha financiado a grupos aliados, como Hamás, Hezbolá y los hutíes. En el pasado, estos grupos han fortalecido la influencia regional de Irán, desafiando no sólo a Israel, sino también a los gobiernos suníes en todo el mundo musulmán, a todas las naciones que apoyan a Israel.
Gracias a los ingresos generados por las exportaciones de petróleo y gas, Irán ha invertido considerablemente en el desarrollo de su programa de misiles, lo que ha dado lugar a uno de los arsenales de misiles balísticos más grandes y diversos de la región. Este arsenal sirve tanto como elemento disuasorio contra la intervención extranjera, como para proyectar su poder en toda la región.
Gracias a los ingresos generados por las exportaciones de petróleo y gas, Irán ha invertido fuertemente en el desarrollo de su programa de misiles. Crédito de la imagen: AL-Travelpicture/iStock a través de Getty Images
Para aumentar su influencia, Irán también ha estado desarrollando un programa nuclear, el cual muchos creen que, en última instancia, tiene como objetivo desarrollar armas nucleares.
A lo largo de los años, varios países han impuesto sanciones y restricciones comerciales a Irán para frenar sus ambiciones nucleares. En 2015, Irán y varias potencias mundiales firmaron el Plan de Acción Integral Conjunto (PAIC), que flexibilizaba muchas de estas sanciones a cambio de que Irán limitara sus actividades nucleares y permitiera las inspecciones.
Sin embargo, en 2018, Estados Unidos se retiró del acuerdo y volvió a imponer sanciones, porque sus líderes creían que Irán continuaba en secreto sus esfuerzos para desarrollar un arma nuclear.
A principios de junio del 2025, la Junta de Gobernadores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), el organismo de control nuclear mundial, declaró formalmente que Irán había incumplido sus obligaciones de no proliferación, lo que suscitó serias preocupaciones mundiales sobre sus intenciones nucleares.
La inteligencia israelí ha seguido detectando indicios de avance hacia el desarrollo de armas nucleares en Irán. La preocupación de que Irán estuviera cerca de completar varias bombas nucleares, representa una amenaza inminente. Esto motivó el ataque israelí del 13 de junio del 2025. Dichos ataques destruyeron o dañaron gravemente tres instalaciones nucleares, incluidas Natanz, Isfahán y Fordow, y redujeron significativamente la capacidad nuclear y de construir misiles de Teherán.
Luego, Estados Unidos añadió un signo de exclamación al lanzar sus bombas.
El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, dijo que la “audaz decisión del presidente estadounidense, Donald Trump, de atacar las instalaciones nucleares de Irán con el impresionante y justo poder de Estados Unidos, cambiará la historia”.
¿Pero cómo se cambiará esa historia?
En relación con el reciente ataque, el presidente Trump dijo: “Al gran y orgulloso pueblo de Irán, les digo esta noche que la hora de su libertad está cerca... Cuando terminemos, tomen las riendas de su gobierno. Será suyo... Ahora es el momento de tomar las riendas de su destino”.
¿Cuál es el destino de Irán?
¿Se avecina un cambio de poder en Irán?
Aunque Egipto y otros países de mayoría sunita han expresado su desaprobación hacia los ataques estadounidenses e israelíes contra Irán, no han llegado a una condena rotunda. Su principal preocupación es preservar la estabilidad regional que, a pesar de las tensiones, se ha mantenido en gran medida durante las últimas décadas.
Egipto se encuentra ahora en una situación delicada. Si bien no apoya plenamente las acciones de Israel, mantiene un tratado de paz de larga data con este país, firmado en 1979, lo cual le proporciona a Egipto ayuda militar y económica estadounidense.
Al mismo tiempo, Egipto debe actuar con cautela en su relación con Irán. Si bien las relaciones diplomáticas se rompieron en 1980 tras el Tratado de paz entre Egipto e Israel, las dinámicas regionales más recientes han reabierto canales de diálogo limitados entre ambos.
Apenas unas semanas antes de estos recientes ataques, Egipto y otros estados árabes sunitas no estaban a favor de ninguna intervención militar debido a las ramificaciones que podría derivar de ello.
Creían que los ataques militares provocarían que Irán tomara represalias, lanzando misiles contra los estados árabes que lo rodeaban, lo que ha sucedido.
A largo plazo, la disminución de la influencia y el poder de Irán en la región probablemente fortalecerá la posición de Egipto entre otros países de mayoría suní.
Creían que Irán perturbaría las economías de los estados árabes del Golfo Pérsico al obstaculizar el tráfico de petróleo y gas natural a través del Estrecho de Ormuz, lo que ha sucedido.
Y creían que una caída repentina del régimen iraní crearía un vacío que sólo generaría más inestabilidad en Medio Oriente, algo que ya está sucediendo.
Egipto está particularmente preocupado por la inestabilidad regional. Durante conflictos anteriores, Israel suspendió temporalmente las exportaciones de gas natural a Egipto por razones de seguridad. Al mismo tiempo, el aumento de las tensiones puede desalentar la inversión extranjera a corto plazo.
Los inversores extranjeros desempeñan un papel importante en la economía egipcia, principalmente comprando deuda pública egipcia a corto plazo. Sus inversiones proporcionan el flujo de caja necesario y respaldan las reservas de divisas. Sin embargo, dado que este capital es a corto plazo y busca rentabilidad, puede salir rápidamente en períodos de inestabilidad, lo que aumenta la presión económica.
Cuando surge incertidumbre económica en Oriente Medio, los inversores extranjeros se preocupan y dejan de comprar estos bonos. Esto puede tener un impacto drástico en la economía egipcia. La falta de flujo de caja suficiente para cubrir los intereses provoca una inflación acelerada, algo que ya ha ocurrido en Egipto.
Todo esto coloca a Egipto en una posición precaria.
El futuro ascenso de las naciones sunitas
Pero, a largo plazo, la disminución de la influencia y el poder de Irán en la región probablemente fortalecerá la posición de Egipto entre otros países de mayoría suní. A medida que cambia el equilibrio de poder en Oriente Medio, las naciones musulmanas suníes se beneficiarán en última instancia de las consecuencias del conflicto actual.
La profecía bíblica indica que las naciones sunitas, no las chiítas, probablemente serán la fuerza dominante en los próximos años.
Daniel 11 describe una potencia futura, llamada el Rey del Sur, que luchará contra el Rey del Norte. (En este contexto, el norte y el sur se refieren generalmente desde Jerusalén). Estas profecías tienen un cumplimiento tanto histórico como en el fin de los tiempos. (Para una explicación detallada de Daniel 11, lea nuestro artículo “Daniel 11: la profecía más detallada de la Biblia”).
El cumplimiento de los tiempos del fin ocurrirá justo antes del regreso de Jesucristo. Hoy en día, Egipto es una de las naciones más importantes al sur de Jerusalén y posee una fuerza militar considerable. Con la influencia regional de Irán visiblemente debilitada, podríamos presenciar cómo las naciones sunitas, en particular Egipto, adquieren mayor influencia en Oriente Medio en un futuro próximo.
Es probable que Egipto no ejerza este poder solo, sino que probablemente lidere a un grupo de naciones que podría incluir a Arabia Saudita y otros países del norte de África y Medio Oriente.
Justo antes del regreso de Cristo, estas naciones formarán una confederación para luchar contra Israel (Salmos 83:4-5).
Israel ahora es visto como un agresor
Aunque Israel afirma que sus acciones actuales son sólo para defenderse, no todos consideran honorables sus recientes acciones. Debemos observar de cerca la relación de Israel con sus vecinos, en particular con los del sur.
Cuando Hamás, financiado por Irán, llevó a cabo su brutal ataque contra Israel el 7 de octubre del 2023, matando a aproximadamente 1.200 israelíes y secuestrando a más de 250, gran parte de la comunidad internacional consideró, inicialmente, que la represalia de Israel estaba justificada.
Sin embargo, a medida que el conflicto se ha prolongado, con estimaciones de más de 57.000 palestinos muertos, la percepción global ha ido cambiando. Cada vez más se presenta a Israel como el agresor. Sus recientes ataques contra Irán han alimentado aún más las acusaciones de que Israel está abandonando los esfuerzos por la paz y, en cambio, perpetuando la violencia.
Según la profecía bíblica, el antisemitismo (hostilidad contra el pueblo judío) se intensificará en los últimos días. Según Ezequiel 35:5-6, este “odio ancestral”, arraigado en la enemistad entre Ismael e Isaac, culminará en una confederación de naciones árabes que buscarán la destrucción de Israel.
¿Qué pasará después?
Israel está rodeado de vecinos hostiles. Aunque a veces se le considera sólo el cuarto ejército más poderoso de Oriente Medio, su ventaja estratégica reside en su estrecha relación con Estados Unidos, que le proporciona acceso a armamento avanzado, muy superior al de Irán y otras naciones musulmanas.
A pesar de las amenazas de Irán contra Israel y Estados Unidos, los acontecimientos recientes han puesto de relieve las limitaciones de las capacidades militares convencionales de Irán frente a la superioridad tecnológica de Israel y Estados Unidos.
A pesar de las amenazas de Irán contra Israel y Estados Unidos, los acontecimientos recientes han puesto de relieve las limitaciones de las capacidades militares convencionales de Irán.
Desde su fundación como nación en 1948, Israel ha evitado la derrota militar en gran medida, gracias al apoyo de Estados Unidos. Pero, tal como afirmó Benjamín Netanyahu, estos recientes acontecimientos afectarán a Oriente Medio y “cambiarán la historia”.
La profecía revela que otra superpotencia, conocida como el “Rey del Norte”, surgirá en Europa.
Según Daniel 11:40-43, cuando las naciones musulmanas se unan para ser el “Rey del Sur”, atacarán a esta potencia europea, provocando una respuesta feroz. Europa contraatacará con una fuerza abrumadora, aplastando al “Rey del Sur”.
Israel quedará atrapado en el fuego cruzado. Como se profetizó en Zacarías 14:1-2, la mitad de la ciudad será llevada cautiva y el Estado de Israel caerá.
Sin embargo, esta trágica secuencia de acontecimientos no es el final. Poco después, Jesucristo regresará, no sólo para liberar al pueblo judío, sino también para rescatar a todos los descendientes de Jacob, incluyendo naciones modernas como Estados Unidos y Gran Bretaña, que también habrán caído ante esta futura potencia europea.
Para aprender más sobre la escena mundial en el tiempo del fin, lea “Noticias mundiales y profecías del fin de los tiempos: las naciones”.
Sigamos observando al Oriente Medio
Sí, los acontecimientos que vemos en las noticias finalmente provocarán un cambio de poder en Oriente Medio. La considerable influencia regional de Irán no perdurará. Se profetiza la aparición de una nueva y más poderosa influencia, tanto en Oriente Medio como en Europa.
Israel, antes considerado como una nación que buscaba la paz, es cada vez más percibido como un agresor. Aunque aún cuenta con el apoyo de Estados Unidos, la profecía revela que esta relación, arraigada en una herencia compartida como naciones hermanas, eventualmente se romperá. Zacarías 11:14 predice que el vínculo entre estas dos naciones se romperá.
Lo que se está desarrollando ante nuestros ojos es la preparación para una serie de acontecimientos globales que, como advirtió Jesús en Mateo 24:22, se intensificarán hasta el punto de amenazar la supervivencia humana.
Aun así… hay esperanza.
Dios intervendrá enviando a Jesucristo para rescatar a la humanidad de la autodestrucción, establecer el Reino de Dios en la Tierra y traer paz duradera a todas las naciones.
Continuemos observando los acontecimientos mundiales, especialmente en el Medio Oriente, y oremos fervientemente por el regreso de Jesucristo.
Fecha de publicación: Marzo 9, 2026