La astrología y la Wicca: ¿cuál es el peligro?
El ocultismo está creciendo en nuestro mundo. ¿Es esto inofensivo? ¿Puede un cristiano involucrarse en el ocultismo? ¿Qué dice la Biblia al respecto?

En los últimos años, se ha observado un alejamiento progresivo de la religión organizada, especialmente entre la generación de los “millenniales”. Algunos de estos millennials están adoptando una forma de brujería conocida como Wicca. La Wicca es una religión pagana (o neopagana) que venera la naturaleza. Ha ganado popularidad en los últimos años y se practica principalmente en el Reino Unido y Estados Unidos.
La Wicca tiene sus raíces en el Reino Unido, donde fue popularizada por el autor Gerald Gardner. Gardner vivió la mayor parte de su vida en Asia, donde estudió el ocultismo y otras prácticas místicas. Antes de la Segunda Guerra Mundial, regresó a Inglaterra y fundó un movimiento basado en la reverencia a la naturaleza y el culto a una diosa madre y al dios cornudo.
En 1951, Inglaterra derogó las leyes que, desde 1562, habían convertido a la brujería en un delito castigado con la muerte. Tres años después, el señor Gardner publicó el libro Witchcraft Today (La brujería hoy). La Wicca se extendió rápidamente por el Reino Unido (y Estados Unidos) en la década de 1960 y ahora es una religión reconocida. (Puede leer más acerca de la Wicca en nuestro artículo “Wicca: ¿debe un cristiano participar de ella?”.)
Además de la Wicca, el interés por la astrología está en aumento. La astrología es la creencia de que la posición de los cuerpos celestes influye en los asuntos humanos, desde los acontecimientos mundiales hasta las relaciones personales.
En los últimos años, el interés por la astrología ha aumentado drásticamente entre los millennials. Según un estudio realizado por el psicólogo australiano Graham Tyson, muchas personas recurren a la astrología cuando se enfrentan a situaciones estresantes: “En situaciones de mucho estrés, la persona está dispuesta a usar la astrología como mecanismo de afrontamiento, aunque en situaciones de poco estrés no crea en ella”.
En las últimas décadas, el interés de nuestra sociedad por lo oculto se ha reflejado en la producción de películas y series de televisión por parte de la industria del entretenimiento, como Harry Potter, Practical Magic, The Craft, Charmed y Sabrina, la bruja adolescente. Estas producciones han normalizado aspectos de lo oculto y lo han comercializado entre niños y adolescentes.
Una práctica antigua
Quienes practican la Wicca y la astrología consideran que consultar a los espíritus de la naturaleza y el universo es buscar la sabiduría de una fuerza superior a ellos mismos, ya que muchos creen que la naturaleza contiene las respuestas. Pero estas prácticas no son nuevas. De hecho, se remontan a la antigüedad, en particular al antiguo Egipto y Babilonia.
Dios advirtió específicamente a su pueblo acerca de muchas de las prácticas oscuras que se aceptan hoy en día.
En el libro del Éxodo, cuando Moisés confrontó al faraón con milagros y señales de Dios, los hechiceros del faraón pudieron reproducir algunos de los milagros, aunque en menor medida (Éxodo 7:11, 22). Posteriormente, sus magos reconocieron que los milagros de Moisés fueron realizados con el “dedo de Dios” (Éxodo 8:18-19).
Cuando el rey Nabucodonosor de Babilonia tuvo un sueño que lo inquietó, consultó a los magos, astrólogos y hechiceros en busca de respuestas, pero no pudieron darle ninguna (Daniel 2:2, 10-13). Dios reprendió a Babilonia por su confianza en la magia, la hechicería y los astrólogos (Isaías 47:1, 11, 12-13).
Las advertencias de Dios acerca del ocultismo
Dios advirtió específicamente a su pueblo acerca de muchas de las prácticas oscuras que se aceptan hoy en día. Dios llama “abominación” a quienes practican estas cosas: “la adivinación, al agorero, al sortílego, al hechicero, al encantador, al adivino que consulta a los muertos, al mago” (Deuteronomio 18:10-12).
El primer monarca de Israel, el rey Saúl, visitó a la adivina de Endor para realizar una sesión de espiritismo, a sabiendas de que estaba mal (1 Samuel 28:7). Este pecado le costó la vida (1 Crónicas 10:13-14).
Otro rey de Israel, Manasés, “se excedió en hacer lo malo ante los ojos del Eterno hasta encender su ira” porque “miraba en agüeros, era dado a adivinaciones, y consultaba a adivinos y encantadores” (2 Crónicas 33:6).
En el Nuevo Testamento, Simón el mago usó su astucia para convencer a los samaritanos de que poseía “el gran poder de Dios” (Hechos 8:9-10). Fue severamente reprendido cuando intentó comprar el Espíritu Santo (Hechos 8:18-19, 20-23).
Muchos de los conversos de la Iglesia primitiva tomaron en serio las advertencias de Dios y abandonaron por completo sus antiguas prácticas ocultistas. Como resultado, “muchos de los que habían practicado la magia trajeron los libros y los quemaron” (Hechos 19:19). El apóstol Pablo incluyó a la “hechicería” como una obra de la carne, opuesta al modo de vida de Dios (Gálatas 5:20).
Si usted es cristiano, pero ha tenido cierta inclinación por el ocultismo, le recomendamos que medite acerca de los ejemplos anteriores y que rechace por completo estas prácticas.
Una advertencia moderna
En el libro de Oseas, Dios advierte: “Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento” (Oseas 4:6). Esto se refiere al conocimiento espiritual, no al conocimiento físico (que ha aumentado exponencialmente durante el último siglo). Cuando las personas rechazan a Dios y su conocimiento, buscan respuestas en fuentes alternativas. El ocultismo es sólo un ejemplo de cómo las personas buscan respuestas “a tientas” al rechazar a Dios.
Las naciones modernas de Israel —incluidos los británicos, canadienses, australianos y estadounidenses— han tenido un acceso sin precedentes a la Palabra de Dios en los tiempos modernos. Pero imprimir millones de Biblias y buscar respuestas en la Biblia son dos cosas distintas.
Nuestros pueblos rendirán cuentas por rechazar el conocimiento de Dios revelado en la Biblia y abrazar, en cambio, el ocultismo.
Usted no tiene por qué cometer el mismo error. Puede evitar el ocultismo y buscar la guía de la Palabra de Dios para no ser destruido por su propia falta de conocimiento. Un excelente punto de partida es aprender acerca de las 10 leyes de Dios que deben regir la vida. Le invitamos a leer acerca de estas leyes en nuestro folleto gratuito Los Diez Mandamientos: Todavía importan.
Fecha de publicación: Agosto 20, 2024