Vida, Esperanza y Verdad

¿Estamos viviendo en los tiempos del fin?

La Biblia profetiza que esta era de mal gobierno humano terminará, y Jesucristo regresará. Pero mucha gente se ha equivocado acerca de cuándo sucederá esto. ¿Cómo podemos saber si realmente estamos en los tiempos del fin?

La Biblia habla del tiempo del fin o de los últimos días en muchas escrituras. Es la abreviatura que describe el tiempo en el que el pecado y maldad del ser humano nos llevarán al borde de la aniquilación, cuando sólo la intervención de Dios nos salvará.

Probablemente el mejor lugar para empezar a explorar este tema es en la profecía del Monte de los Olivos.

Jesús había hecho reflexionar seriamente a sus discípulos diciéndoles que las impresionantes piedras del templo de Herodes serían derribadas (Mateo 24:2). Le preguntaron: “Dinos, ¿cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida, y del fin del siglo?” (v. 3).

El resto de los capítulos 24 y 25 dan las respuestas de Jesús. (Esta profecía también está registrada en Marcos 13 y Lucas 21.)

Condiciones que anteceden el fin

Jesús explicó una serie de condiciones y tendencias que vendrían primero.

Algunos de ellas comenzaron en ese momento y se intensificarán durante los tiempos del fin. Estos incluyen engaño religioso, guerras, hambrunas y epidemias de enfermedades (Mateo 24:4-7). (Lea nuestro artículo “¿Qué son los cuatro jinetes del Apocalipsis” para ver la relación directa con los primeros cuatro sellos del libro del Apocalipsis.)

Jesús hizo énfasis en la importancia de observar y estar siempre listos, porque algunos eventos de los tiempos del fin pueden suceder repentinamentePero Jesús dijo: “Y todo esto será principio de dolores [literalmente, dolores de parto]” (v. 8).

La persecución y la anarquía también irán aumentando en los tiempos del fin (vv. 9-13), culminando en un tiempo sin precedentes de “gran tribulación” (v. 21). Esta vez amenazará la extinción humana (v. 22). Eso es algo que no era posible antes de la creación de las armas nucleares y otras armas de destrucción masiva.

Jesús también advirtió de la “abominación desoladora” que Daniel explicó que haría que cesaran los sacrificios diarios (Daniel 12:11). Por supuesto, antes de que esto pudiera ocurrir, los judíos no sólo tendrán que controlar Jerusalén (lo que ocurrió en 1967), sino que tendrán que empezar a hacer sacrificios de animales (lo que aún no ha sucedido; ver “¿Requiere la profecía bíblica la construcción de un tercer templo?”)

Señales clave de que estamos cerca del final

Cosas que no han sucedido todavía (pero que podrían suceder repentinamente)

Jesús dijo en Mateo 24:34, “De cierto os digo, que no pasará esta generación [aparentemente la generación que ‘ve todas estas cosas’, versículo 33] hasta que todo esto acontezca”. Esto establece un límite exterior de una generación para estos eventos de los tiempos del fin. Pero también dijo: “Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino sólo mi Padre” (v. 36).

Jesús hizo énfasis en la importancia de observar y estar siempre listos, porque algunos eventos de los tiempos del fin pueden suceder repentinamente, “a la hora que no pensáis” (v. 44).

¿Cuáles son algunos de los acontecimientos de los tiempos del fin a los que hay que estar atentos?

  • Los sacrificios diarios comenzarán en Jerusalén.
  • Según Daniel 11:40, un “rey del Sur” presionará a un “rey del Norte” (un poder europeo en el espíritu del Sacro Imperio Romano).
  • Una “abominación desoladora” acabará con los sacrificios diarios, y la humanidad sufrirá tres años y medio de “gran tribulación”.

Después del final

La Biblia no se detiene con el “fin”. De hecho, el final del día del hombre señala el comienzo del incomparable día de Dios. Después de la ira de Dios por el pecado, Jesús regresará y traerá restauración, sanidad y paz. Él establecerá el hermoso y gozoso Reino de Dios.

Lea más acerca de este tiempo en nuestros artículos “El milenio de 1.000 años” y “Rey de reyes y Señor de señores”.

¿Qué debemos estar haciendo?

En Mateo 24 y 25, Jesús se refirió más a lo que debemos hacer para prepararnos para su regreso que acerca de cuándo regresará.

Estudie acerca del siervo fiel (Mateo 24:45-51), a las cinco vírgenes prudentes (Mateo 25:1-13), a los siervos buenos y productivos (vv. 14-30), y a las “ovejas” generosas y serviciales (vv. 31-46). Esfuércese por ser como ellos y no como sus contrapartes malvadas, necias, inútiles e inmisericordes.

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