Vida, Esperanza y Verdad

De la edición Marzo/Abril 2020 de la revista Discernir

¿Es pagana la Pascua de resurrección?

En esta época sagrada en el calendario cristiano, necesitamos analizar: ¿por qué la Pascua de resurrección es tan diferente de lo que encontramos en la Biblia? ¿Tiene alguna importancia?

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¿Es pagana la Pascua de resurrección?

Es una pregunta controversial, tal vez desafiante que provoca respuestas interesantes.

Algunas personas se erizan con la sola sugerencia. Es algo entendible porque ellos creen que afecta uno de sus días más sagrados del año. Al buscar en internet, usted encontrará artículos de personas que saltan a defender la Pascua de resurrección frente a cualquier acusación que implique que sus orígenes estén contaminados.

Sin embargo, los mismos resultados revelan muchos otros escritos: “Por supuesto que sí” en artículos que exponen cómo las prácticas religiosas paganas (piense en conejos y huevos) se entrelazaron con las celebraciones actuales de la Pascua de resurrección. Las raíces históricas de estas costumbres son tan conocidas, de hecho, que algunos se divierten con memes cómicos como, “los paganos están enojados —ellos quieren que les devuelvan sus días de fiesta”.

¿Importa algo si la Pascua de resurrección es pagana?

Estas diferentes respuestas, sin embargo, nos llevan rápidamente a una pregunta más importante: ¿Importa algo?

Nuevamente, encontramos personas divididas irremediablemente.

La mayoría probablemente se sitúa en el punto, ¿y eso qué? —ellos admiten que las antiguas costumbres paganas gradualmente se mezclaron en las celebraciones modernas de la Pascua de resurrección, pero se encogen de hombros y dicen, ¿a quién le importa? No importa de dónde venga, o lo que significaba para las personas miles de años atrás. Todo lo que cuenta es lo que significa para usted también. Y además, ¡para los niños es muy divertido!

Sin embargo, a algunas personas religiosas más conservadoras, sí les importa. Preocupadas por las asociaciones paganas con la Pascua de resurrección, ellos tratan de despegarse de esos aspectos para enfocarse únicamente en el significado religioso central. Incluso, otros hacen un llamado a la tolerancia de todas las creencias como la forma según Dios de remediar estas divisiones.

Al final del día, usted estará perdido en unas densas tinieblas de opiniones humanas por pedirle a las personas que respondan: “¿es pagana la Pascua de resurrección?” y ¿sí importa?”.

Tal vez necesitemos otras preguntas diferentes, como…

¿Qué piensa Dios? ¿Si la Pascua de resurrección se trata de honrar a Dios y a Cristo, no debería ser su opinión lo que cuente para nosotros? ¿Le importa a Él? ¿Nos deja Él en las tinieblas?

Realmente, la controversia de la Pascua de resurrección puede ser fácilmente dilucidada si seguimos estos tres pasos:

  1. Examinar las Escrituras para descubrir exactamente lo que Dios dice.
  2. Examinar los hechos para descubrir el registro histórico y ver si está de acuerdo con la Palabra de Dios.
  3. Finalmente, hacer que sus prácticas estén de acuerdo con esto.

¿Qué dice Dios?

¿Qué dice la Biblia acerca de las fiestas y costumbres religiosas?

Dios diseñó los días santos que los israelitas debían observar —días con profundo significado para Él. “Las fiestas solemnes del Eterno, las cuales proclamaréis como santas convocaciones…” (Levítico 23:2, énfasis añadido).

Él también expresamente les prohibió adoptar las enseñanzas religiosas y las tradiciones de otras naciones.

“Guárdate que no tropieces yendo en pos de ellas, después que sean destruidas delante de ti; No preguntes acerca de sus dioses, diciendo: de la manera que servían a aquellas naciones a sus dioses, yo también les serviré” (Deuteronomio 12:30-32).

Sin embargo, su pueblo repetidamente lo ignoró y corrió en pos de otros dioses. Siglos más tarde, Dios le dijo a Israel: “Vuestras lunas nuevas y vuestras fiestas solemnes las tiene aborrecidas mi alma; me son gravosas; cansado estoy de soportarlas” (Isaías 1:14).

Algunos pueden argumentar, “sí, pero esto no se aplica al cristianismo del Nuevo Testamento”. ¿Cómo entonces puede uno explicar las palabras del mismo Jesús en Marcos 7:6-9?

Él dijo: “Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, como está escrito: Este pueblo de labios me honra, mas su corazón está lejos de mí. Pues en vano me honran, enseñando como doctrinas mandamientos de hombres. Porque dejando el mandamiento de Dios, os aferráis a la tradición de los hombres: los lavamientos de los jarros y de los vasos de beber; y hacéis otras muchas cosas semejantes”.

Jesús añadió: “Bien invalidáis el mandamiento de Dios para guardar vuestra tradición”.

Pablo interviene en este asunto en su epístola a los colosenses: “Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo” (Colosenses 2:8).

¡No hay nada ambiguo en estos conceptos!

Bueno, veamos las escrituras que indican que ahora podemos cambiar los días santos establecidos por Dios. O las escrituras que muestran que es aceptable adoptar prácticas paganas en su Iglesia si esto ayuda a traer personas a Cristo. O aquellas en las que Dios dice que está bien que nosotros decidamos cómo lo debemos adorar. O cualquiera que diga, o por lo menos insinúe, que “esto no importa”.

Todo lo que encontramos en la evidencia de las Escrituras es una sobresaliente ausencia de cualquier palabra al respecto.

Veamos entonces los hechos históricos.

Hecho 1: La Iglesia del Nuevo Testamento celebraba la Pascua, no la Pascua de resurrección.

La Pascua (pascha) es mencionada 29 veces en el Nuevo Testamento. Estas 29 referencias abarcan varias décadas a partir de la muerte de Cristo hasta los últimos escritos del apóstol Pablo, una prueba de que la Iglesia del Nuevo Testamento observaba la Pascua —no la Pascua de resurrección.

Hecho 2: ¡Conmemorar el Viernes Santo como el día de la crucifixión de Jesús y celebrar el domingo como el día de su resurrección contradice la única señal que Él dijo que habría de que Él era el Mesías!

Jesús les dijo a los líderes religiosos de su época que Él sólo daría una prueba de que Él era el Mesías —así que esto era algo importante— la señal era muy específica: “Porque como estuvo Jonás en el vientre del gran pez tres días y tres noches, así estará el Hijo del hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches” (Mateo 12:39-40).

En una situación parecida, Jesús habló de un día total de 12 horas, lo que implica una noche de 12 horas (Juan 11:6-9), no días ni noches parciales.

Entonces, ¿cómo podía morir Jesús el viernes por la tarde y ser resucitado antes del amanecer del domingo? (Juan dijo que María Magdalena fue a la tumba y la encontró vacía, “siendo aún oscuro”.)

Según las matemáticas no es posible que haya tres días y tres noches entre el viernes en la tarde y el domingo en la mañana —ni siquiera si usted cuenta días y noches parciales.

Esto significa que las prácticas de la semana santa de la Pascua, contradicen las propias palabras del Mesías.

Cuando uno entiende los días santos que se observaban en esa época —los que Dios ordenó— es fácil entender la medida del tiempo. Juan 19:31 afirma que los judíos estaban preocupados de “que los cuerpos no quedasen en la cruz en el día de reposo (pues aquel día de reposo era de gran solemnidad)”. Este “día de reposo era de gran solemnidad”, era el primer día santo de la fiesta de Panes Sin Levadura, que ese año cayó un jueves.

Jesús murió al final de la tarde del miércoles (no un viernes), estuvo en la tumba por tres días y tres noches completos, y resucitó antes del atardecer del sábado (no en la mañana del domingo).

Hecho 3: Los apóstoles y la Iglesia primitiva del Nuevo Testamento nunca observaron la Pascua de resurrección.

Varios versículos del Nuevo Testamento prueban que la Iglesia primitiva sólo guardaba los días santos ordenados por Dios.

¿Podemos justificar la adopción de costumbres paganas en su Iglesia? ¿Con qué autoridad puede cambiar alguien las prácticas y las doctrinas de la Iglesia que Jesús edificó?Los corintios, por ejemplo, claramente guardaron la Pascua y la fiesta de Panes Sin Levadura (1 Corintios 5:7-8). Aunque en su mayoría eran griegos convertidos, ellos no plantearon que era “una fiesta de los judíos” como muchos afirman hoy. Ellos las veían como “las fiestas solemnes del Eterno”. Y en tanto la resurrección de Cristo es ciertamente de una importancia increíble y nunca debe ser minimizada, ellos sabían que las instrucciones de Jesús eran para conmemorar su muerte, no su resurrección.

Hecho 4: El Concilio de Nicea, casi 300 años después de Cristo, cambió oficialmente la observancia de la iglesia de la Pascua bíblica a la Pascua de resurrección.

Si los miembros de la Iglesia durante el tiempo de Pablo, Pedro, Santiago, Juan y Judas volvieran a la vida sólo un siglo después o más, no habrían reconocido la Iglesia. Muchas de las herejías acerca de las cuales los apóstoles habían advertido habían cobrado mucha fuerza. Los miembros fieles y líderes lentamente perdieron la batalla “por la fe que ha sido una vez dada a los santos”.

Bajo la dirección del emperador romano Constantino, la Iglesia Católica convocó el Concilio de Nicea en el año 325 d.C. Habían ocurrido cambios doctrinales monumentales. Sólo cuatro años antes, Constantino había decretado que el domingo, “el venerable día del sol”, sería el día oficial de descanso romano. Ahora ellos querían definir la controversia de la Pascua/Pascua de resurrección.

En este concilio, sin ninguna autoridad escritural, la mayoría decidió que la Pascua de resurrección debería ser observada en vez de la Pascua y siempre en el primer domingo después de la primera luna llena que ocurre en o después del equinoccio de primavera. Esto asegura que la Pascua de resurrección no caería en  la Pascua.

Hecho 5: Muchos cambios fueron motivados por el antisemitismo, no por las Escrituras.

Antes del Concilio de Nicea, los cristianos que se adherían a las prácticas del Nuevo Testamento sufrieron persecución por ser “judaizantes”.

Constantino reveló su odio en su descripción de la decisión de Pascua de resurrección/Pascua: “Parecía algo indigno que la celebración de esta fiesta santa siguiera la práctica de los judíos, quienes han contaminado sus manos impíamente con un pecado enorme y por lo tanto merecidamente se han afligido con ceguera del alma… no tengamos nada en común con la detestable turba judía; porque nosotros hemos recibido a nuestro Salvador de una forma diferente”.

Otros líderes de la iglesia romana fueron igual de cáusticos.

Muchos líderes cristianos en la actualidad condenan el antisemitismo y con razón. Sin embargo, no reconocen que una de las razones principales para establecer la observancia del domingo y la Pascua de resurrección era apartar la iglesia de cualquier cosa que se considerara judía.

Pero la Pascua y los festivales eran judíos o, ¿eran de Dios? Tristemente, la decisión de Nicea aumentó la persecución y el aislamiento de aquellos que fielmente se mantuvieron guardando la Pascua y no la Pascua de resurrección.

Hecho 6: La filosofía del sincretismo abrió la puerta para que muchas prácticas paganas entraran en el cristianismo moderno.

¿Qué es sincretismo?

Hace algunos años visité uno de los lugares más turísticos de Lima, Perú, la basílica y convento de San Francisco. Aquellos que estábamos haciendo este recorrido por los edificios esperábamos ver la arquitectura y el arte típico de las iglesias católicas, pero no estábamos preparados para ver las catacumbas por debajo.

El caminar por los corredores oscuros de huesos perfectamente apilados —las calaveras aquí, los fémures allá, diseños geométricos en otros lugares, los esqueletos que quedan de aproximadamente 75.000 personas— fue un poco misterioso. A medida que salíamos, aliviados de estar a la luz brillante del día, el guía dirigió nuestra atención a un gran pico de metal sobre las inmensas puertas. Ahora nos dijeron que miráramos al sol —el emblema sobre las puertas, eso era.

Él preguntó, ¿cuál es la importancia? Porque, él continuó, la iglesia sabía que los nativos serían más fácilmente convertidos si podían traer elementos de sus prácticas religiosas con ellos. El sol era un gran ejemplo —ya que los nativos adoraban al dios sol, ellos estaban felices viendo el ídolo de su dios sol encima de la iglesia.

Este es un ejemplo claro de sincretismo —“la combinación de diferentes formas de creencia o práctica” (Merriam-Webster.com). Explica mucho de lo que vemos en el cristianismo en la actualidad, incluyendo los conejitos y los huevos de colores (y aún el nombre de la Pascua de resurrección) que ahora están relacionados con la muerte y resurrección de nuestro Salvador.

Sí, ¡la Pascua de resurrección tiene mucho de paganismo en ella!

¿Le importa a Dios? Las escrituras que citamos anteriormente responden esto.

Verdaderos adoradores

Obviamente, la Pascua de resurrección suscita muchas otras preguntas, aún más importantes, que la de “¿es pagano?”.

A la luz de las Escrituras es necesario que también nos preguntemos: “¿es bíblico?” ¿Por qué la Pascua de resurrección aún existe como un día de fiesta cristiano? ¿De dónde proviene? ¿Le da Dios alguna legitimidad? ¿Podemos justificar la adopción de costumbres paganas en su Iglesia? ¿Con qué autoridad puede cambiar alguien las prácticas y las doctrinas de la Iglesia que Jesús edificó?

Al comienzo escribí que la controversia de la Pascua de resurrección podría ser fácilmente resuelta con tres pasos.

  1. ¿Las Escrituras? Son claras.
  2. ¿Los hechos? Son claros.
  3. Sólo una cosa permanece sin resolver —¿adaptará usted sus prácticas religiosas para que se conformen con las Escrituras y los hechos?

¡Esto es algo que sí importa! Esto lo dijo Jesús en Juan 4:23: “Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren”.

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