Gran parte de la Biblia es sencilla y clara, pero al considerar sus 66 libros, se convierte en una extensa y compleja colección de textos. ¿Qué principios pueden ayudarnos a comprender e interpretar correctamente la Biblia, el mensaje que Dios nos ha dejado?
Hace un tiempo, los adolescentes de nuestra congregación presentaron una lista de preguntas para un estudio bíblico para jóvenes. Había muchas preguntas interesantes, importantes y profundas, y una en particular me llamó la atención.
Un adolescente preguntó: “¿Cómo sabemos que estamos interpretando correctamente las Escrituras? ¿Cómo determinamos la interpretación correcta de un pasaje bíblico en particular?”.
Ésta es una pregunta importante y un tema extenso, pero creo que los aspectos básicos se pueden resumir en tres puntos.
Esto asume que usted ya ha comprobado que la Biblia es verdadera. Si no es así, nuestro folleto ¿Es cierta la Biblia? puede ayudarlo a examinar estas preguntas fundamentales.
Pero una vez que usted acepta que Dios inspiró la Biblia, ¿cómo puede saber qué significa? Hay muchas interpretaciones de la Biblia y muchos eruditos e individuos que llegan a conclusiones diferentes. ¿Cómo puede usted estar seguro de que está en lo correcto, en lugar de simplemente aceptar algo porque sus padres lo aceptaron o porque la iglesia a la que asiste lo hace?
La Biblia muestra que podemos comprobar todas las cosas. Podemos verificar de manera justa y cuidadosa para asegurarnos de que las cosas que creemos son verdaderas (1 Tesalonicenses 5:21; Hechos 17:11).
¿Qué nos dice la Biblia acerca de los fundamentos de cómo entenderla —cómo interpretarla correctamente?
Punto 1: “Tu Palabra es verdad”
Jesucristo dijo esto en su oración al Padre en Juan 17:17. La Palabra de Dios se refiere a la Biblia. Por lo tanto, el primer fundamento es que lo que dice la Biblia es verdad.
Recurrimos a la Biblia misma para interpretarla. Toda la Escritura —Antiguo y Nuevo Testamento— es inspirada por Dios (2 Timoteo 3:16), y todo encaja a la perfección.
No necesitamos saber qué dijeron Hillel, Agustín, Martín Lutero o Billy Graham acerca de la Biblia. Podemos ir directamente a la Biblia misma.
Por ejemplo, si queremos saber qué dice la Biblia acerca del Reino de Dios, podemos examinar todos los diferentes versículos que hablan acerca del “reino de Dios”, “reino de los cielos”, “reino”, “reinos”, “rey”, “rey de reyes”, etcétera, a lo largo de la Biblia.
Al estudiar todo esto, vemos que las buenas noticias del Reino de Dios fue el mensaje que Jesús predicó (Marcos 1:14-15). Él regresará a la Tierra para tomar posesión de los reinos del mundo y convertirse en Rey de reyes (Apocalipsis 11:15; 19:16). Los santos resucitados y justos, que ya no serán de carne y sangre, heredarán este Reino y ayudarán a Cristo a reinar (1 Corintios 6:10; 15:50; Apocalipsis 5:10).
La Biblia no dice que el Reino de Dios sea figurativo ni que sea la Iglesia. Daniel lo describe claramente como un reino poderoso, eterno y real, que gobernará el mundo:
“Y en los días de estos reyes el Dios del cielo levantará un reino que no será jamás destruido, ni será el reino dejado a otro pueblo; desmenuzará y consumirá a todos estos reinos, pero él permanecerá para siempre” (Daniel 2:44).
(Para un estudio más profundo de lo que la Biblia enseña acerca del Reino de Dios, le invitamos estudiar nuestro folleto El Misterio del Reino.)
La Biblia —y no los eruditos religiosos, las tradiciones, ni ninguna otra cosa— es la fuente para comprender el Reino de Dios. (Esto no significa que no pueda ser útil en ocasiones consultar obras de referencia bíblica. Le invitamos a estudiar las “Herramientas para el estudio bíblico: ¿dónde empezar?”.)
Pero ¿qué ocurre cuando un versículo es difícil de comprender o parece contradecir a otro versículo? Si no hubiera ejemplos de pasajes bíblicos difíciles, ¡no habría tantas interpretaciones! Entonces, ¿cómo podemos comprender los pasajes difíciles?
Punto 2: “La Escritura no puede ser quebrantada”
En Juan 10:35 Jesús afirma que la Biblia es un todo unificado en donde todo encaja. Las aparentes contradicciones indican la necesidad de un estudio más profundo. Los pasajes claros nos ayudan a comprender los menos claros.
Tomando nuevamente el tema del Reino de Dios como ejemplo, ¿qué hay de un versículo que a veces se usa para decir que el Reino es figurativo, es decir, que reside sólo en nuestros corazones? En Lucas 17:21, Jesús dijo: “el reino de Dios está entre vosotros”.
Piénselo un momento. ¿Acaso Jesús decía que el Reino de Dios estaba en el corazón de los fariseos incrédulos con quienes hablaba? Al contrario, un análisis más detallado revela que Jesús se refería a que Él mismo estaba entre ellos como el representante del Reino de Dios.
Para profundizar más en este tema, consulta nuestro artículo “‘El Reino de Dios está entre vosotros’ — ¿Qué quiso decir Cristo con esto?”.
El hecho de que “la Escritura no puede ser quebrantada” nos recuerda que, cuando encontramos un pasaje que no parece concordar con otros pasajes claros, debemos profundizar en su estudio. Debemos considerar el contexto, tal vez consultar otras traducciones, asegurarnos de comprender el contexto histórico y examinar cualquier otra información relevante para comprenderlo mejor.
Pero, ¿acaso comprender estos dos puntos —saber que la Palabra de Dios es verdad y que no puede ser quebrantada— resolverá todos los problemas? No, al menos no de inmediato.
La Biblia es un libro extenso e imponente, pero Dios quiere que la comprendamos poco a poco. No la entendemos por completo de una vez, y nadie la entiende por completo. ¡Hay profecías que quizás no comprendamos del todo hasta que se cumplan!
Así que el tercer punto es la clave esencial para comprender lo más importante de la Biblia. ¿Cómo podemos saber qué estudiar primero y cómo seguir profundizando en el conocimiento?
Punto 3: “Dame entendimiento, y guardaré tu ley”
Este pasaje en Salmos 119:34 destaca dos cosas que debemos hacer. Debemos orar para obtener entendimiento y luego poner en práctica lo que entendemos.
La Biblia no fue escrita sólo para darnos conocimiento académico. ¡Fue escrita para transformar nuestras vidas!
La Biblia no fue escrita sólo para darnos conocimiento académico. ¡Fue escrita para transformar nuestras vidas! Debemos centrarnos primero en lo que Dios nos dice. Luego debemos aplicar lo que aprendemos, y Dios nos bendecirá con más conocimiento y comprensión.
En todo aprendizaje, comenzamos con lo básico. Por eso, necesitamos comprender los fundamentos del cristianismo. A medida que ponemos en práctica lo que sabemos hacer, podemos tener una mayor comprensión. Cuando algo no entendemos, podemos hacer una lista de nuestras preguntas y priorizarlas. ¿Cuáles influyen más en nuestras acciones, en nuestra relación con Dios? ¿Cuáles son preguntas triviales que pueden esperar? ¿Cuáles requieren más tiempo, para que podamos añadirlas a nuestra lista y abordarlas más adelante?
Por supuesto, este tema de la comprensión de la Biblia abarca mucho más. Por ejemplo, al decir que no necesitamos saber cómo los grandes líderes religiosos interpretan un pasaje bíblico, no quiero decir que esté mal consultar comentarios, buscar información en internet o preguntar a un pastor.
La cuestión es que debemos examinar todas las demás fuentes a la luz de la Biblia. Nuestro sitio web www.VidaEsperanzayVerdad.org puede ayudarle a encontrar los pasajes relevantes, pero no queremos que usted considere un artículo como la única fuente de la verdad. Debe ir a la Biblia, la verdadera fuente de la verdad. ¡No nos crea a nosotros; crea en la Biblia!
Aunque estos puntos parezcan sencillos, el esfuerzo que implican puede ser considerable. Pero la recompensa —los beneficios de interpretar correctamente las Escrituras y comprender adecuadamente la Palabra de Dios y su voluntad— es maravillosa, invaluable y eterna. ¡Gracias al adolescente que hizo la pregunta que propició este artículo!
Para obtener información más fundamental de la Biblia acerca de este tema, consulte “Cómo estudiar la Biblia” y “7 claves para un mejor estudio de la Biblia”.