¿Quién estará en su lugar santo?
¿Quién subirá al monte del Eterno? ¿Y quién estará en su lugar santo? El limpio de manos y puro de corazón; El que no ha elevado su alma a cosas vanas, Ni jurado con engaño.
¿Quién puede tener compañerismo con el Dios santo? Dios pide que los que lo adoran sean santos como Él es santo (Levítico 11:45). Esto incluye purificar nuestras manos (acciones) y corazones (intenciones).
Como Jesús dijo en las Bienaventuranzas en Mateo 5:8: “Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios”.
Lo invitamos a conocer más de esta bienaventuranza en nuestro artículo “Bienaventurados los de limpio corazón”.
Para saber más acerca de volverse limpio y puro, le animamos a leer nuestros artículos “Lucha contra las obras de la carne: inmundicia” y “Sed santos, porque yo soy santo”.