Un acontecimiento que captó la atención
Hechos 2:2-3
Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos.
Escuche el episodio de "Versículo a Versículo" que cubre esta escritura.
En la Biblia, el viento es usado como un símbolo del Espíritu Santo de Dios varias veces (Ezequiel 37:9-14; Juan 3:8; 20:22). Este acontecimiento de Pentecostés también nos recuerda del fuerte viento que precedió la aparición de Dios a Elías (1 Reyes 19:11-12).
Dios usó los sonidos y las luces y el milagro de las lenguas mencionados en Hechos 2:5-12 para atraer grandes multitudes para el sermón de Pentecostés que Pedro estaba a punto de predicar. Le invitamos a leer “Un Espíritu de poder, amor y dominio propio”.