Antisemitismo

El antisemitismo ha existido en cada generación y en todos los lugares en que han vivido los judíos. ¿Por qué ha habido un odio tan universal hacia ellos?

La población judía mundial es actualmente de 13,4 millones, con aproximadamente 5,7 millones viviendo en el estado de Israel. El pueblo judío representa menos de una cuarta parte de un por ciento de la población mundial. Sin embargo, durante miles de años, este grupo étnico relativamente pequeño ha sido odiado y atacado como ningún otro en la Tierra.

Su “crimen” ha sido sencillamente nacer siendo judío.

Fuera del holocausto

La súplica por el sufrimiento judío a lo largo de los siglos puede muy bien ser expresada en un pasaje del Diario de Anne Frank. El 11 de abril, 1944, ella escribió: “¿Quién hizo a los judíos diferentes de los demás? ¿Quién ha permitido que suframos tan terriblemente hasta este momento? Es Dios quien nos hizo como somos, pero será Dios también, el que nos resucite otra vez…

“¿Quién sabe, tal vez sea debido a nuestra religión de la cual el mundo y todas las personas aprenden el bien, y por esa razón y esa razón únicamente tenemos que sufrir ahora. Nunca podremos ser tan sólo holandeses o ingleses o de cualquier otra nación en tal sentido, siempre seguiremos siendo judíos” (Edición crítica revisada, p. 622).

Anne Frank murió de tifo en el campo de concentración de Bergen-Belsen en 1945 a la edad de 15 años, pero estos comentarios de su diario expresan algunas de las verdades eternas del destino que Dios finalmente les dará a los judíos. Antes de mirar el futuro, analicemos un poco su historia de sufrimiento.

Historia del antisemitismo

El antisemitismo en la Biblia puede rastrearse hasta por lo menos el siglo a.C., en Persia. El libro de Ester en el Antiguo Testamento es acerca de un hombre que quiere exterminar toda la población judía en el Imperio Persa en la época del rey Jerjes el Grande (485-465 a.C.).

El antisemitismo afloró de una manera intensa otra vez en el siglo III a.C., en Alejandría, Egipto, en dónde los judíos y su religión fueron atacados inmisericordemente por Maneto.

La misma clase de escritos incendiarios se encuentran en escritores griegos y romanos en los próximos tres siglos. Lisímaco, Poseidón, Apolonio Molón, Apión y Tácito son algunos de estos escritores.

El antisemitismo se vio claramente entre el 170-167 a.C., cuando Antíoco Epífanes IV invadió a Judea. Durante este período crítico de la historia, miles de judíos fueron sacrificados porque no apostataron de su religión y aceptaron el helenismo (la cultura griega), que ahora les estaba siendo impuesta. El asalto de Antíoco a la religión judía y el templo es conocida como “la abominación desoladora” en la Biblia. Si desea estudiar más al respecto vea “La abominación desoladora: ¿qué es?”.

Los últimos 2.000 años

En su artículo, ¿Por qué las personas odian los judíos?, el Rabino Kalman Packouz escribió: “Entre los años 250 d.C., y 1948 d.C., —un período de 1700 años— los judíos han experimentado más de 80 expulsiones de varios países de Europa— un promedio de una expulsión cada 21 años” (simpletoremember.com).

Muchos en el mundo actual están familiarizados con el holocausto en la Segunda Guerra Mundial en el que seis millones de judíos fueron asesinados en los campos de concentración por los nazis. Pero la mayor parte de las personas no está enterada de las expulsiones y masacres de las poblaciones judías que tuvieron lugar durante muchos siglos antes de las Segunda Guerra Mundial.

Las circunstancias extremas de expulsiones y masacres en Europa se remontan a los pogromos —persecuciones organizadas— antes de la Primera Cruzada en 1096. Un tercio de la población judía fue masacrada en el norte de Francia y Alemania. Después de tomar a Jerusalén, los cruzados católicos capturaban y quemaban vivos a los judíos en 1099.

En 1290 fueron expulsados todos los judíos de Inglaterra y no se les permitió volver hasta que Oliver Cromwell le pidió al parlamento en 1656 que les permitiera nuevamente emigrar de Europa a Inglaterra.

En 1391 los judíos en España fueron obligados a convertirse al catolicismo o serían sacrificados. Miles fueron sacrificados y quemados vivos en la hoguera. En 1492 lo judíos fueron expulsados de España, pero no sin que antes miles más fueran quemados vivos en la hoguera durante la Inquisición Española.

La epidemia de la peste negra devastó a Europa y muchos culparon a los judíos de la plaga. En Estrasburgo, Austria, 900 judíos fueron quemados vivos en la hoguera en 1348 y la plaga todavía no había afectado a la ciudad.

Las expulsiones y masacres continuaron en Europa y Rusia en cada siglo hasta llegar al siglo XX. Si bien muchos se conmovieron al leer el Foxe´s Book of Martyrs [Libro de mártires de Foxe], que documenta la horrible persecución y matanza de los cristianos por sus creencias anticatólicas, lo que los judíos han tenido que sufrir ha sido muchísimo más grande y ha durado más tiempo.

Antisemitismo musulmán

Según el escritor Dallas M. Roark en su artículo: “¿Por qué los musulmanes odian a los judíos?”, el entronizado odio de los musulmanes hacia los judíos comenzó durante la vida de Mahoma. Al reconocer que el odio tal vez podría deberse a los dos hijos de Abraham, Ismael e Isaac, Roark cree que el intenso antisemitismo realmente se presentó durante la época de Mahoma.

En su artículo, Roark comienza citando varias afirmaciones de Mahoma acerca de los judíos —que ellos habían “incurrido en la maldición de Alá y su ira, y por eso los transformó en monos y cerdos” (Qur’anic: 5:60). Y “aquellos de ustedes que quebrantan el sábado [judíos] les decimos: ¡Vayan monos, despreciados y odiados!” (Qur’anic 2:65-66). Si bien la Biblia revela que Dios de hecho sí castigó a los judíos con las otras tribus de Israel por su desobediencia, no hay registro de que Dios los haya convertido en animales.

¿Por qué estaba Mahoma enojado contra los judíos? Aparentemente, él quería ser aceptado como profeta, pero los judíos de su generación lo rechazaron como uno de los profetas de Dios. En respuesta a esto, él atacó a varias tribus de judíos que vivían en Arabia, y en un ataque se estima que entre 600 a 900 judíos que se sometieron a su ejército fueron decapitados.

En la actualidad, después de 1300 años, el antisemitismo en el mundo musulmán sólo se ha intensificado. Se manifiesta en un grupo pro-Hamas en Gaza cuando dice: “Te alabamos, nuestro Señor. Tú has hecho de nuestra matanza de judíos un acto de adoración, por medio del cual nos hemos acercado a ti” (ibídem), y también en Mahmoud Ahmadinejad cuando dice: “La existencia del régimen sionista es un insulto para toda la humanidad” (FoxNews.com, 17 de agosto de 2012).

El profeta Ezequiel, al hablarle a los edomitas y sus descendientes al fin de esta era, dijo: “Por cuanto tuviste enemistad perpetua, y entregaste a los hijos de Israel al poder de la espada en el tiempo de su aflicción, en el tiempo extremadamente malo…a sangre te destinaré, y sangre te perseguirá; y porque la sangre no aborreciste, sangre te perseguirá” (Ezequiel 35:5-6). Trágicamente, esta “perpetua” enemistad contra los judíos, continúa como algo profetizado aun en esta era “iluminada”.

¿Se maldijeron a sí mismos los judíos?

Pudiera parecer algo extraño para algunos, pero muchos cristianos a lo largo de los siglos han creído que los judíos se trajeron una maldición sobre sí mismos al insistirle a los romanos que crucificaran a Cristo. Ellos se refieren a una sola escritura, Mateo 27:25, que dice: “Y respondiendo todo el pueblo, dijo: su sangre sea sobre nosotros, y sobre nuestros hijos”. Varios comentarios dicen que los judíos se han traído castigo sobre sí mismos y sus hijos, más que cualquier otro pueblo en la historia.

Por ejemplo, las Barnes Notes on the Old and New Testaments [Notas de Barnes acerca del Antiguo y el Nuevo Testamento], comenta este pasaje, diciendo: “Los judíos no tenían derecho a hacer descender esta venganza sobre sus hijos, pero, en el justo juicio de Dios, ha venido sobre ellos… hasta este día, también, esta maldición ha permanecido”.

El Comentario de la Biblia de Adam Clarke agrega lo siguiente: “¡Que terrible imprecación! Y cuán literalmente se ha cumplido… sus hijos o descendientes tienen la misma maldición sobre ellos y continúan hasta este día probando la inocencia de Cristo, la verdad de su religión y la justicia de Dios”.

Ciertamente, se puede hablar de una situación que encaja con esto en el caso de aquellos que estaban en Jerusalén y sus hijos que murieron en la destrucción e incendio de Jerusalén en el año 70 d.C., cuando perecieron miles de judíos. ¿Pero, los judíos que estuvieron delante de Pilato, hablan por todos los judíos del mundo en su generación y por todos los judíos hasta el regreso de Cristo?

¿Están los cristianos exagerando las Escrituras al concluir que todos los judíos han sido maldecidos universalmente, en todas las edades? Por medio del profeta Ezequiel, Dios dijo: “El hijo no llevará el pecado del padre, ni el padre llevará el pecado del hijo” (Ezequiel 18:20). Jesús dijo: “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen” (Lucas 23:34). El apóstol Pedro dijo: “Mas ahora, hermanos, sé que por ignorancia lo habéis hecho, como también vuestros gobernantes” (Hechos 3:17).

El futuro de los judíos

Contrario a lo que muchos han asumido, el apóstol Pablo fue bastante positivo con respecto al futuro de los judíos. Al hablar de su resistencia al cristianismo, él escribió que: “…ha acontecido a Israel endurecimiento en parte, hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles; y luego todo Israel será salvo, como está escrito” (Romanos 11:25-26). Él siguió diciendo: “Así que en cuanto al evangelio, son enemigos por causa de vosotros; pero en cuanto a la elección, son amados por causa de los padres. Porque irrevocables son los dones y el llamamiento de Dios” (vv. 28-29, énfasis añadido).

Pablo dijo que “todo Israel” vendría al “arrepentimiento” cuando el Rey de los judíos, Jesucristo, regrese. En esa época Jesús va a establecer el Reino de Dios, y todas las naciones vivirán en paz a medida que sigan las leyes e instrucciones de Dios. Vendrá una época en la que, como dijera el profeta Zacarías: “…acontecerá que diez hombres de las naciones de toda lengua tomarán del manto a un judío, diciendo: iremos con vosotros, porque hemos oído que Dios está con vosotros” (Zacarías 8:23). Si desea mayor explicación de este futuro maravilloso, vea los artículos del Reino de Dios, en este sitio.

El antisemitismo finalmente terminará. Las personas de todos los orígenes étnicos vivirán juntas en armonía. Jesucristo los llevará al “bien” que Ana Frank creyó que vendría algún día. ¡Oremos para que este día llegue pronto para los judíos y para este mundo!