El conflicto en el Medio Oriente

¿Cómo se inició el conflicto que hace del Medio Oriente un lugar tan inestable? ¿Tendrán paz algún día? Si es así, ¿cómo y cuándo conseguirán lo que parece tan difícil de alcanzar?

El Medio Oriente es sin duda uno de los lugares más problemáticos del mundo. En los últimos años, los problemas de este territorio han afectado seriamente al mundo occidental. El ataque del 11 de septiembre en los Estados Unidos y disturbios similares en algunas capitales europeas, por ejemplo, fueron causados por la tensión que existe en este conflictivo lugar.

Muchos países alrededor del mundo observan el conflicto en Medio Oriente con preocupación, sabiendo que en cualquier momento podría desatarse una guerra de grandes proporciones cuyos efectos se sentirían mucho más allá de ese territorio. Siempre parece ser sólo cuestión de tiempo para que estalle un nuevo conflicto.

¿Por qué el Medio Oriente es tan inestable y por qué sus problemas han sido tan difíciles de resolver?

Un breve recuento histórico

La historia moderna del Medio Oriente comenzó al terminar la Primera Guerra Mundial. Tras “la guerra para terminar la guerra”, el Imperio turco otomano llegó a su fin luego de haber gobernado el Medio Oriente por 400 años. Durante ese tiempo, los turcos habían tomado el territorio desde Medio Oriente hasta Persia y desde el norte del África hasta el sudeste de Europa en varias ocasiones.

Al desmoronarse el antiguo imperio, Francia y Gran Bretaña crearon varios países en su territorio, con la aprobación de la recién surgida Liga de las Naciones, como lo son Irak, el Líbano, Kuwait, Siria, Cisjordania y Turquía. Egipto, habiendo quedado inicialmente bajo el dominio de Gran Bretaña, se independizó en el año 1922.

Fue desde entonces que el territorio se vio afectado internamente por problemas políticos intermitentes que duraron hasta comienzos de la Segunda Guerra Mundial. Pero estos no se convirtieron en los conflictos internacionales que hoy conocemos sino hasta hace poco. Y aunque aún existen algunos desacuerdos entre otros países árabes, el foco del conflicto en Medio Oriente parece ser Israel y sus vecinos.

Creación del estado de Israel

El 14 de mayo de 1948, los judíos declararon su independencia de Palestina y pasaron a ser residentes del estado de Israel. La creación de esta nueva nación fue aprobada en noviembre de 1947, cuando la asamblea general de la ONU votó 33 a 13 a favor de dividir el territorio de Palestina que estaba bajo dominio británico en partes iguales para judíos y árabes.

Para entonces el pueblo judío había estado buscando un lugar propio en esta histórica tierra desde hacía 300 años. De hecho, en octubre de 1917 el gobierno británico autorizó la publicación de la Declaración Balfour —nombrada en honor al ex-secretario de asuntos exteriores y primer ministro británico, Arthur James Balfour— como promesa de una patria para los judíos en Medio Oriente. Pero a pesar de haber sido aprobada, la mayoría del gobierno británico se oponía a cumplir esta promesa y muchos se encargaron de socavar los esfuerzos judíos por establecerse en Israel. Al parecer, todos ellos apoyaban a los árabes en su deseo de erradicar a los judíos de Palestina.

Obviamente, los judíos se sintieron traicionados por los británicos. Pero cuando los horrores del holocausto (la aniquilación de 6 millones de judíos durante la Segunda Guerra Mundial) salieron a la luz, la creación de una nación judía no podía postergarse ni un minuto más. Entonces, la nación de Israel que actualmente conocemos, fue finalmente creada poco después del surgimiento de la ONU (San Francisco, 1946).

Una nación judía profetizada con miles de años de anticipación

Aunque parezca sorprendente, la creación de una nación judía en su antigua tierra fue profetizada en la Biblia desde hace mucho tiempo. Pasaron más de 2.500 años desde la derrota y cautiverio (586 a.C.) de los judíos hasta obtener su propio estado tras la Segunda Guerra Mundial.

Sin embargo, Dios había profetizado este histórico evento por medio del profeta Zacarías más de dos milenios atrás. Refiriéndose a lo que sucedería antes del regreso de Cristo, Dios nos dice “He aquí yo pongo a Jerusalén por copa que hará temblar a todos los pueblos de alrededor contra Judá, en el sitio contra Jerusalén. Y en aquel día yo pondré a Jerusalén por piedra pesada a todos los pueblos; todos los que se la cargaren serán despedazados, bien que todas las naciones de la tierra se juntarán contra ella” (Zacarías 12:2-3).

Y tal como leemos en las escrituras, Israel ha sido el centro del conflicto en Medio Oriente sin ser derrotado por sus enemigos. El pequeño y casi indefenso estado de Israel sobrevivió desafiando todas las probabilidades, aun siendo atacado por sus vecinos inmediatamente después de su creación. Y así ha sobrevivido a muchos ataques letales durante sus 60 años de existencia; aunque sus enemigos han sido más fuertes y numerosos, “todos los que se la cargaren serán despedazados, bien que todas las naciones de la tierra se juntarán contra ella”.

¿Por qué los judíos son tan odiados por sus vecinos y gran parte del mundo? Aún existe mucha gente que ni siquiera reconoce a Israel como país ni cree que tenga derecho de serlo. Si tanto árabes como judíos reconocen en la Biblia y Corán, que comparten sus raíces en el patriarca Abraham, ¿cómo es que no pueden estar en paz en la actualidad? Le invitamos a encontrar las respuestas en nuestro artículo: “¿Por qué Jerusalén es el centro de tres religiones diferentes?”.

Enemistad perpetua

En parte, los problemas del Medio Oriente comenzaron en el pasado. Abraham tuvo un hijo llamado Isaac que a su vez tuvo gemelos: Jacob y Esaú. Cuando crecieron, Esaú vendió su primogenitura a Jacob por un plato de lentejas (Génesis 25:34) y poco después Jacob engañó a su padre para recibir las bendiciones del hijo primogénito en un juramento que no podía ser revocado (Génesis 27:33, 36). Así, Jacob se ganó el odio de su hermano Esaú.

Y como el profeta Ezequiel escribiera más de 1.300 años después, este odio se convertiría en una enemistad perpetua por parte de los descendientes de Esaú (o Edom; Génesis 36:8) contra Jacob, luego llamado Israel. “Por cuanto tuviste enemistad perpetua, y entregaste a los hijos de Israel al poder de la espada en el tiempo de su aflicción...porque la sangre no aborreciste, sangre te perseguirá” (Ezequiel 35:5-6).

Fue así como se originó el odio que muchos pueblos de Medio Oriente sienten en contra de los judíos: por el odio de Esaú hacia su hermano Jacob.

Hoy en día, y a pesar de su reducido tamaño, Israel se ha convertido en una superpotencia de la región. Y aunque ha firmado tratados de paz con Egipto y Jordania, sigue en conflicto con los palestinos y otros países vecinos, cuyas constantes amenazas mantienen a este pequeño estado bajo mucha tensión.

¿Cómo terminará este conflicto y qué consecuencias tendrá para el medio Oriente y el resto del mundo?

El futuro del Medio Oriente en la profecía

La profecía bíblica nos dice que el conflicto en Medio Oriente se acrecentará hasta convertirse en el punto focal de las guerras y la violencia que irán en constante aumento hasta la segunda venida de Cristo.

El libro de Daniel nos da varios detalles al respecto cuando menciona a un “rey del sur” proveniente de este territorio que atacará al “rey del norte” (Europa; Daniel 11:40-41). Luego el “rey del norte” contraatacará rápidamente y aprovechará la ocasión para ir un paso más allá y entrar en la “tierra gloriosa” (Israel).

Zacarías describe el tiempo previo al regreso de Cristo, y dice que Dios reunirá a “todas las naciones para combatir contra Jerusalén; y la ciudad será tomada” (Zacarías 14:2).

Esto será mucho más grave que cualquier otro problema en el Medio Oriente; será un conflicto en que el mundo entero se verá involucrado. Tal como Cristo profetizó: “habrá entonces gran tribulación [guerra y sufrimiento generalizado], cual no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá” (Mateo 24:21). Y todos estos eventos —guerra mundial, la invasión del Medio Oriente y la caída de Jerusalén— serán la antesala de la segunda venida de Cristo.

Paz en el Medio Oriente

El ser humano ha intentado sin éxito traer paz al Medio Oriente por todos los medios conocidos. La realidad es que sólo una fuerza superior puede resolver todos estos problemas y establecer la paz en esta región y el mundo entero. Para esto es necesario que se cumpla la profecía de Zacarías: “el Eterno será rey sobre toda la tierra. En aquel día el Eterno será uno, y uno su nombre” (Zacarías 14:9).

Si bien el futuro cercano del Medio Oriente no es muy prometedor, la profecía nos dice que finalmente llegará un tiempo de paz y prosperidad duraderas cuando Cristo regrese a la tierra para poner fin al conflicto de Medio Oriente y traer paz al mundo entero.

Si desea más información sobre el tema, le invitamos a leer “Profecía de los tiempos del fin” y “El libro de Apocalipsis”.