El sermón del monte

Cristo predicó un profundo sermón que mostraba cómo debían vivir los cristianos. ¿Cuán esencial es el Sermón del Monte en la actualidad?

¿Qué es el Sermón del Monte?

El Sermón del Monte es la enseñanza más extensa y detallada de Jesús registrada en los Evangelios. Se encuentra en Mateo 5, 6 y 7. Contiene algunos de los principios más esenciales para vivir una vida cristiana auténtica.

Las palabras de Cristo registradas en los capítulos 5, 6 y 7 de Mateo son con frecuencia llamadas el Sermón del Monte. La razón de ello es que Jesús “subió al monte” (Mateo 5:1), para dar su mensaje. Aparentemente, Él hizo esto para que fuera más fácil para su audiencia escuchar lo que iba a decir. Un recuento abreviado del sermón de Cristo en el monte lo encontramos en Lucas 6:20-49. Aunque hay pequeñas diferencias entre los dos recuentos de los evangelios, estos pasajes nos dan un excelente resumen de los temas que Jesús trató en su ministerio aquí en la tierra.

Según John R. W. Stott, “El Sermón del Monte es probablemente la parte mejor conocida de las enseñanzas de Jesús, aunque se puede argumentar que es la menos entendida, y en verdad la menos obedecida” (El mensaje del Sermón del Monte, p. 15). Ya que el relato de Mateo es más extenso que el de Lucas, lo utilizaremos para identificar los mensajes claves que Jesús dio a su audiencia en el primer siglo y a nosotros en la actualidad).

Resumen del Sermón del Monte: las bienaventuranzas y la aplicación de la ley

El sermón de Jesús comienza con una descripción de aquellos que serían bendecidos por Dios. Por ejemplo: “Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados” (Mateo 5:6).

Los versículos comienzan con la palabra Bienaventurados (Mateo 5:3-11), se conocen comúnmente como “Bienaventuranzas”—que significan un nivel de gran alegría. En esencia, Jesús está afirmando que estas perspectivas se convertirían en estados mentales para todos aquellos que iban a ser sus discípulos. Para un estudio adicional acerca de cómo puede tener estas perspectivas en su vida, lea “Bienaventuranzas: las claves para la felicidad real”.

Para profundizar en cómo usted puede incorporar estas perspectivas a su vida, lea “Bienaventuranzas: las claves para la verdadera felicidad” y nuestros artículos relacionados sobre cada una de las Bienaventuranzas.

El resto del sermón da más detalles acerca de la conversión.

Cómo ser un cristiano.

Cristo enseñó que sus discípulos serían la sal de la tierra y la luz del mundo. A ellos les ordenó: “Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos” (Mateo 5:16). Los ejemplos de los cristianos deben reflejar la justicia de Dios al mundo alrededor; y al hacerlo, sus acciones brillarán como luces.

Para más información sobre estos pasajes, consulte “Vosotros sois la sal de la tierra” y “Vosotros sois la luz del mundo”.

Después de esta advertencia hay una declaración que es crucial entenderla, pero con frecuencia se tergiversa. Cristo dijo que Él no había venido para “abrogar la ley o los profetas”(v. 17).

En este versículo, Él enfatizó: “no he venido para abrogar sino para cumplir”—que es lo opuesto de destruir. Cristo más adelante afirmó que “cualquiera que los haga y los enseñe [los mandamientos] éste será llamado grande en el reino de los cielos” (v. 19: véase "Jesucristo y la Ley").

El espíritu de la ley

Lo que sigue después es una explicación detallada del entendimiento espiritual y la aplicación de los 10 mandamientos. Por ejemplo, Cristo instruyó a la audiencia que airarse contra una persona sin causa, era una violación espiritual de la ley que prohíbe matar (v. 22). Él también dijo que los hombres debían evitar el adulterio, aun hasta el punto en que debían evitar codiciar a una mujer en su corazón (v. 28).

Sólo imaginémonos un mundo en el cual estas dos advertencias fueran obedecidas. No habría violencia ni abuso verbal. Las personas tratarían de resolver sus diferencias de una forma pacífica, y se centrarían en la reconciliación. Los matrimonios se salvarían, las familias prosperarían y toda clase de pornografía dejaría de existir.

Luego, Cristo dio una de las instrucciones más difíciles de seguir: “Amad a vuestro enemigos” y “Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto” (vv. 44, 48). Dios ama a todas las personas. Él está profundamente preocupado aún por aquellos que toman su nombre en vano y rechazan su misma existencia. El mismo grado de amor que Él tiene por toda la humanidad es el amor que espera que cada persona tenga por los demás.

Más instrucción del sermón del monte: oración y prioridades

En este sermón hay una explicación detallada de cómo orar. Cristo dijo a los cristianos convertidos; “Y cuando ores, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos de los hombres” (Mateo 6:5). En vez de esto, nos dijo que “cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público” (v. 6; véase "Cómo adorar a Dios en privado"). También, cuando oremos no debemos usar “vanas repeticiones” (v. 7). No debemos repetir una y otra vez las mismas palabras.

Después, Cristo les dio un bosquejo para orar (vv. 9-13), alabando a Dios en los cielos y pidiéndole que viniera pronto su Reino a la tierra. Debemos pedirle diariamente a Dios nuestro pan (necesidades) y pedirle especialmente su perdón. Después, Cristo exhortó a todos a que perdonaran las ofensas y pecados de otros, para que nuestro Padre que está en los cielos nos perdone a nosotros también (vv. 14-15).

Cristo también habló acerca de la riqueza. ¿Dónde está nuestro tesoro? ¿A cuál maestro servimos? “No podéis servir a Dios y a las riquezas [griego: Mamón]” (v. 24; véase "Dónde está su tesoro"). Por lo tanto no debemos preocuparnos por las cosas de esta vida, qué comeremos o qué beberemos o qué vestiremos. Nuestro Padre celestial conoce nuestras necesidades. Cristo también afirmó que Dios se ocupa de las necesidades de las aves, y Él en verdad es capaz de ocuparse de las nuestras también (vv. 25-32).

Las palabras de este sermón son tan importantes en la actualidad como lo eran cuando Jesucristo las dijo.

Luego, Jesús nos mostró claramente cuál debe ser nuestra prioridad en la vida: “Más buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas” (v. 33).
Se nos instruye que debemos pedirle a Dios ayuda. Como padres sabemos cómo darles buenas cosas a nuestros hijos, y así también, nuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a aquellos que se las pidan (Mateo 7:7-11). ¡Esto es algo muy alentador!

Más instrucción del sermón del monte: decisiones y advertencias

A medida que concluye el Sermón del Monte, Cristo nos advierte que tomemos decisiones correctas. Se nos enseña que debemos elegir conforme a las instrucciones de Dios en la Biblia y no simplemente seguir la multitud, adoptando la forma fácil de vivir (Mateo 7:13-14; véase "Angosta es la puerta: ¿qué quiso decir Jesús con esto?"). Somos advertidos aún acerca de los falsos profetas que afirman ser cristianos, pero su vida no refleja los valores de Dios ni la verdadera conversión. Los profetas y ministros deben ser evaluados según sus frutos (vers. 15-20: véase "Por sus frutos").

Luego, Cristo nos dio una grave advertencia: “No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos” (v. 21). No todo el que dice ser cristiano, lo es en realidad.

Debemos obedecer las instrucciones que Dios nos da en la Biblia, porque si no es así, Dios nos dirá: “Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad” (v. 23).

Parábola del constructor sabio y prudente

Las palabras de este sermón son tan importantes en la actualidad como lo eran cuando Jesucristo las dijo. Porque: “Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó porque estaba fundada sobre la roca” (Mateo 7:24-25), vea “Cómo edificar sobre la roca”).

El hombre insensato “que me oye estas palabras y no las hace” simplemente está construyendo sobre la arena, y los resultados serán catastróficos (vv. 26-27).

La pregunta es, ¿seremos como ese hombre prudente? ¿Interiorizaremos las palabras de Cristo en el Sermón del Monte? Asegúrese de leer los artículos relacionados a la conversión cristiana, en dónde encontrará más instrucciones ¡que lo animarán y ayudarán a ser ese hombre prudente!

¡Asegúrese de explorar los 22 artículos relacionados acerca del Sermón del Monte y la conversión cristiana, donde encontrará más instrucción que le animará y le ayudará a ser como ese hombre prudente!

Recuadro: ¿Dónde se dio el Sermón del Monte?

La Biblia no da una ubicación precisa para el escenario del Sermón del Monte, por lo que vemos que no se consideró un detalle importante. El lugar parece haber sido una de las muchas colinas que rodean el mar de Galilea.

Algunas tradiciones lo vinculan con una colina conocida actualmente como el Monte de las Bienaventuranzas, que domina las costas del noroeste del mar de Galilea. Existe evidencia arqueológica de una iglesia construida allí en el siglo cuarto. La actual Iglesia de las Bienaventuranzas fue construida en 1938 y fue financiada, en parte, por Benito Mussolini.

Lucas 6 registra un sermón con parte del mismo material que el Sermón del Monte, aunque esta enseñanza es más corta y contiene algunas diferencias. Lucas dice que Jesús había estado orando en un monte, pero “descendió con ellos [los 12 apóstoles], y se detuvo en un lugar llano” (Lucas 6:17). Algunos comentaristas ven esto como una descripción del mismo Sermón del Monte, aclarando únicamente que se trataba de un lugar llano en la montaña. Otros lo ven como un sermón diferente.

Por ejemplo, Gleason Archer escribe: “Como implica el término ‘Sermón del Monte’, Mateo 5-7 fue pronunciado en la ladera de una montaña en Galilea. Fue dirigido principalmente a los discípulos de Jesús más que a la multitud en su conjunto (Mateo 5:1). El escenario para la versión algo condensada de las Bienaventuranzas registrada en Lucas no fue en ninguna montaña sino en una llanura (epi topou pedinou—Lucas 6:17). No se dirigió al círculo limitado de discípulos, sino a una gran multitud de discípulos y a una gran muchedumbre de personas de todas partes de Judea, Jerusalén, Tiro y Sidón; por lo tanto, una audiencia muy diferente” (New International Encyclopedia of Bible Difficulties, 1982, p. 366).

Independientemente de la ubicación, y sin importar si Mateo y Lucas describen el mismo sermón o sermones diferentes, lo importante es el mensaje poderoso y transformador del sermón de Jesús. Debemos oír sus palabras y hacerlas. Estudie más en los artículos relacionados a continuación.

 

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