¿Es Romanos 14 prueba de que el sábado fue abolido?

¿Prueba Romanos 14 que el cuarto mandamiento acerca del séptimo día, el sábado, ya no está vigente? ¿De qué estaba Pablo hablando en este capítulo?

Algunas personas concluyen erróneamente que Romanos 14 comprueba la abolición de la ley de la observancia del sábado. En este capítulo, el apóstol Pablo aborda tres temas diferentes. Según algunos, dos de ellos aparentemente se relacionan con la ley de animales limpios e inmundos (véase Levítico 11 y Deuteronomio 14); estos son tratados en otra de nuestras “Preguntas y Respuestas Bíblicas”: “¿Es abolida la ley de animales limpios e inmundos en Romanos 14?”.

Tal como se explica en dicho artículo, el primer tema tratado tenía que ver con “opiniones”; sin embargo, el apóstol Pablo no las llamaría de esta manera. Aquí, la palabra griega traducida como “opiniones” también podría significar “razonamientos” o “cosas dudosas”. En otras palabras, Pablo no estaba hablando de asuntos de la ley, sino de opiniones personales.

Opiniones personales en cuanto a los días

Quienes se oponen al mandamiento del sábado, citan el versículo 5 y parte del versículo 6 de Romanos 14 para decir que, según Pablo, ya no existe un día de adoración específico apartado por Dios: “Uno hace diferencia entre día y día; otro juzga iguales todos los días. Cada uno esté plenamente convencido en su propia mente. El que hace caso del día, lo hace para el Señor; y el que no hace caso del día, para el Señor no lo hace…”.

Si no analizamos este tema en toda su dimensión, podría parecer que estos versículos sí apoyan la teoría de que ya no hay un día de reposo específico según Pablo. Sin embargo, debemos tener en cuenta las consecuencias prácticas que tendría esta enseñanza, la abolición de un día de reposo específico y santificado por Dios para adorarle.

Esto implicaría que un creyente podría escoger el día lunes como su día de adoración, mientras otra persona podría preferir el día miércoles y alguien más, el día viernes. En un grupo numeroso de personas, es muy probable que todos los días de la semana serían escogidos como días de adoración y, según aquellos que piensan que Pablo hablaba del sábado en Romanos 14:5-6, ¡todos estarían en lo correcto!

¡Qué confusión habría! Ya no existiría una “congregación”, es decir, un grupo de personas que se “congrega” o se reúne. ¿Cuándo se reunirían para adorar a Dios? ¿Cuál sería el día bendecido por Dios, si es que hubiera uno? No habría cohesión ni una comunidad de creyentes.

Si lo pensamos detenidamente, la conclusión lógica es que Pablo no enseñó la anulación del mandamiento del sábado. Además, es importante notar que los términos “día de reposo” y “día de adoración” nunca son mencionados en estos versículos, pues éste no era el tema tratado.

Entonces, ¿de qué tema se habla y qué quiso decir Pablo? Dejemos que la Biblia hable por sí misma, como lo hicimos en “¿Es abolida la ley de animales limpios e inmundos en Romanos 14?”.

Para entender apropiadamente cualquier pasaje de la Biblia, es necesario prestar atención a su contexto. Si leemos el versículo 6 hasta el final, dice: “El que hace caso del día, lo hace para el Señor; y el que no hace caso del día, para el Señor no lo hace. El que come, para el Señor come, porque da gracias a Dios; y el que no come, para el Señor no come, y da gracias a Dios”.

El verdadero significado

¿Cómo es que hacían “caso del día” estas personas? Si lo analizamos, veremos que las palabras clave son “el que come” y “el que no come”, esto se refiere específicamente al ayuno. Muchos lectores de la Biblia no hacen esta relación, pues no están familiarizados con el concepto del ayuno. No obstante, Jesucristo dijo que sus discípulos ayunarían y, además, en el Nuevo Testamento podemos encontrar varias referencias al ayuno. Un ayuno con propósito espiritual consiste en abstenerse de comida y bebida (normalmente por un día) y dedicar tiempo extra a la oración, el estudio de la Biblia y la meditación, con el fin de acercarse más a Dios. Ayunar es sin duda una experiencia purificadora y enriquecedora (véase “¿Qué es el ayuno?”).

¡Pablo no habla de escoger un día cualquiera de adoración en los versículos 5 y 6! Abstenerse de comer en un día específico para “hacer caso” de este para el Señor significa escoger un día para ayunar. El momento en que alguien decide ayunar es una cuestión personal. La forma en que Pablo plantea las cosas está relacionada con el tema de unos versículos que están al principio. Para decirlo claramente, lo que él estaba diciendo era que los creyentes obstinados (“llevados de sus propias opiniones”) no deberían tratar de imponer sus preferencias personales acerca de asuntos privados a otros.

Romanos 14 se centra en la necesidad de que los creyentes respeten las diferencias personales que tienen; habla de no suponer que nuestra opinión es la correcta y que cualquier otra opinión diferente es errada. Este capítulo podría resumirse en que mantener la unidad entre los creyentes es más importante que nuestra opinión personal sobre el vegetarianismo, el ayuno en un día específico o la alimentación en general, “porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo” (v. 17).