Principios Bíblicos para una Buena Salud

Nuestros cuerpos son una creación maravillosa, y revelan el poder, la sabiduría y la perspectiva del Dios Creador. ¿Qué dice la Biblia acerca de la salud física?

El Rey David reflexionó acerca de la obra de Dios en el cuerpo humano cuando escribió: “Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; estoy maravillado, y mi alma lo sabe muy bien” (Salmos 139:14).

A pesar de que durante siglos las mentes más cultivadas de la ciencia médica han estudiado las obras inextricables de todos los sistemas del cuerpo humano, todavía no somos capaces de explicar exactamente cómo y por qué trabaja todo. ¡Su cuerpo es un regalo maravilloso de Dios!

Sin embargo, a pesar de ser fuerte y resistente, el cuerpo también puede enfermarse y dañarse. El escritor y estadista inglés, Francis Bacon, comparó un cuerpo enfermo con una prisión. En lenguaje poético estaba describiendo lo que todos conocemos bien—cómo todo lo que decimos o hacemos se ve afectado por nuestras emociones. Nuestra salud física puede afectarnos en nuestro trabajo y en nuestra relación con nuestro cónyuge, hijos y padres—y nuestra relación con Dios.

Desafortunadamente, no todos tienen la misma salud. Accidentes, enfermedades y la parte genética puede desempeñar un papel importante en el grado de salud que tengamos. ¿Qué nos revela Dios en las Escrituras que nos pueda ayudar a mantener el mejor grado de salud posible? ¿Qué instrucciones envió con esta creación maravillosa que nos pueda ayudar a entender cuál es la mejor forma de usarla? En esta sección lo invitamos a explorar algunas de las instrucciones de nuestro Creador para una buena salud.

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