Vida, Esperanza y Verdad

Hebreos 11: el capítulo de la fe

Hebreos 11 es conocido como el capítulo de la fe. Tiene una lista de muchos de los héroes bíblicos de la fe, y muestra cómo es la fe viva y lo que produce.

Uno de los capítulos más famosos de la Biblia nos da resúmenes impactantes de los héroes de fe del Antiguo Testamento y muestra lo que estos hombres y mujeres hicieron para agradar a Dios. Estas breves historias de personas fieles a Dios y llenas de fe demuestran el poder de la confianza en Dios y cómo crecer en él.

Este estudio bíblico de Hebreos 11 va a analizar el capítulo para encontrar lo que Dios quiere que aprendamos acerca de la fe hoy en día.

El contexto de Hebreos 11, el capítulo de la fe

El libro de Hebreos contiene exhortaciones, advertencias y apoyo para los cristianos judíos que enfrentaban pruebas y probablemente fue escrito poco antes de que los romanos destruyeran el templo de Dios y su sistema de adoración en el año 70 d.C. El libro nos recuerda cómo Jesucristo reemplazó al sacerdocio y los sacrificios del Antiguo Pacto.

En el capítulo 10, el autor les recuerda a los lectores que Dios es fiel (v. 23) y que el justo vivirá por la fe (v. 38). Esto es especialmente importante a medida que el tiempo del regreso de Jesucristo se vaya aproximando (vv. 25 y 37).

Esto nos lleva a una discusión de lo que es la fe y cómo se ve.

La fe: la evidencia de las cosas que no se ven

El capítulo de la fe comienza con este resumen clave:

“ Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve” (Hebreos 11:1). “Sustancia” puede significar esencia o realidad, y “evidencia” puede significar prueba o convicción. La fe nos da una certeza sólida de que las promesas de Dios se van a cumplir y una visión clara de la realidad espiritual invisible.

El autor de Hebreos “está particularmente interesado en la oposición de la fe a la vista. La fe es ‘la seguridad de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve’ (Hebreos 11:1). Él subraya el punto de que los hombres que no tenían nada que los apoyara en el camino de la evidencia externa, aun asi, se aferraron firmemente a las promesas de Dios. En otras palabras, caminaban por fe, no por lo que veían” (New Bible Dictionary, “Faith,”) [Nuevo diccionario bíblico, “Fe”], p. 368).

La fe provee una visión espiritual

En de 2 Reyes 6:14-17 vemos el ejemplo de esta visión espiritual. En este capítulo, el rey de Siria salió para hacer guerra contra Israel. Cuando oyó rumores de que Eliseo, el profeta de Dios, estaba al tanto de los planes de batalla sirios sin explicación aparente, el rey de Siria: “Entonces envió el rey allá gente de a caballo, y carros, y un gran ejército, los cuales vinieron de noche, y sitiaron la ciudad. Y se levantó de mañana y salió el que servía al varón de Dios, y he aquí el ejército que tenía sitiada la ciudad, con gente de a caballo y carros. Entonces su criado le dijo: ¡Ah, señor mío! ¿qué haremos? El le dijo: No tengas miedo, porque más son los que están con nosotros que los que están con ellos. Y oró Eliseo, y dijo: Te ruego, oh Eterno, que abras sus ojos para que vea. Entonces el Eterno abrió los ojos del criado, y miró; y he aquí que el monte estaba lleno de gente de a caballo, y de carros de fuego alrededor de Eliseo”.

El siervo de Eliseo se animó al ver con sus propios ojos la poderosa realidad espiritual que Eliseo ya había visto por la visión espiritual de la fe.

El tipo de fe que le agrada a Dios

Hebreos 11:6 da otro resumen fundamental acerca de la fe: “Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan”.

Saber que Dios existe es un punto de partida. Sabemos que el universo existe: podemos verlo, escucharlo, tocarlo, medirlo. Pero ¿quién lo hizo? ¿Cómo puede salir algo de la nada?

Físicamente no puede suceder. Sin embargo, “Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía” (v. 3). Lea Romanos 1:20 y estudie más acerca de Dios como el Creador en nuestra sección “¿Existe Dios?

Él es un Dios amoroso y generoso, “es galardonador de los que le buscan”.“Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan” (Santiago 2:19).

Para agradar a Dios y estar motivados a seguir fielmente los mandamientos de Dios, también debemos creer que sus asombrosas promesas para el futuro son verdaderas. Él puede prever el futuro porque Él es todopoderoso y omnisciente. Y Él puede controlar el futuro. Él es un Dios amoroso y generoso, “es galardonador de los que le buscan”.

Seguros y motivados por la fe

Hebreos 11:13-16 muestra cómo estos héroes de la fe estaban motivados por su visión espiritual y su firme creencia en las promesas de Dios:

“Conforme a la fe murieron todos éstos sin haber recibido lo prometido, sino mirándolo de lejos, y creyéndolo, y saludándolo, y confesando que eran extranjeros y peregrinos sobre la tierra. Porque los que esto dicen, claramente dan a entender que buscan una patria; pues si hubiesen estado pensando en aquella de donde salieron, ciertamente tenían tiempo de volver. Pero anhelaban una mejor, esto es, celestial; por lo cual Dios no se avergüenza de llamarse Dios de ellos; porque les ha preparado una ciudad”.

Ese maravilloso país se describe en otros apartes como el Reino de Dios que Jesús va a traer a la Tierra cuando regrese. La asombrosa ciudad que Él ha preparado se llama La nueva Jerusalén, la cual viene a la nueva tierra en Apocalipsis 21 y 22.

Estudie más acerca de sus asombrosas promesas en nuestro folleto gratuito El propósito de Dios para usted: ¿Cuál es la razón de su existencia?

Los héroes de la fe

La mayor parte del capítulo de la fe incluye historias de hombres y mujeres fieles del Antiguo Testamento. En total se nombran 16 héroes de la fe, y hay un resumen de las historias de muchos otros.

Hebreos 11:4-7 habla tres hombres fieles del tiempo antes del diluvio:

  • Abel (Hebreos 11:4; su historia está en Génesis 4:2-10).
  • Enoc (Hebreos 11:5; su historia se encuentra en Génesis 5:21-24).
  • Noé (Hebreos 11:7; su historia se puede leer en los capítulos 6-9 de Génesis).

Hebreos 11:20-22 enumera tres hombres más que actuaron por fe:

  • Isaac (Hebreos 11:20; este evento está registrado en Génesis 27:26-40).
  • Jacob (Hebreos 11:21; esta historia está en Génesis 48:1-20).
  • José (Hebreos 11:22; esta historia se encuentra en Génesis 50:24-25).

“Con los tres, lo significativo fue su firme convicción de que la muerte no puede frustrar los propósitos de Dios” (Zondervan NIV Bible Commentary, note on Hebrews 11:20-22, [Comentario bíblico de Zondervan NVI, nota de Hebreos 11:20-22]).

A Rahab también se le menciona en un versículo, en Hebreos 11:31. Su historia está en el libro de Josué, entre los capítulos 2 y 6.

Además, hay seis hombres más que se mencionan en un versículo, Hebreos 11:32:

  • Gedeón (ver Jueces 6:11-40; 7:1-25).
  • Barak (Jueces 4:6-24).
  • Sansón (Jueces 13:24-16:31).
  • Jefté (Jueces 11; 12:1-7).
  • David (especialmente 1 Samuel 16 y 17).
  • Samuel (especialmente 1 Samuel 7:3-17).

Este resumen evalúa el fruto final y la fe que demostraron estos hombres. Las historias del Antiguo Testamento no son historias saneadas o historias de personas perfectas. En ocasiones sus defectos son tan memorables como su fe. Pero al final, el autor de Hebreos se centra en sus ejemplos de fe, de los cuales podemos aprender.

Después de nombrar estos seis, añade “y los profetas”, evocando docenas de historias más contadas a lo largo de los libros históricos y proféticos del Antiguo Testamento. Aprenda más en nuestra sección de los “Profetas bíblicos”.

La fe de Abraham

Abraham es mencionado diez veces en el libro de Hebreos, y su ejemplo de fe es uno de los más importantes en Hebreos 11. La historia de Abraham y Sara está en los versículos 8-12 y 17-19.

Su historia comenzó con la orden que Dios le dio de abandonar su tierra (Hebreos 11:8; Génesis 12:1-4). “Dejar las certezas que uno conoce y salir a lo que es totalmente desconocido —confiando en nada más que en la Palabra de Dios— es la esencia de la fe” (Zondervan NIV Bible Commentary, note on Hebrews 11:8, [Comentario bíblico de Zondervan NVI, nota de Hebreos 11:8]).

En el versículo 11 se resalta la fe de Sara. Ella y Abraham esperaron un cuarto de siglo —mucho tiempo después de los años de fertilidad de Sara— para tener a Isaac, el hijo prometido (Génesis 12:1-4; 17:19; 18:10-14; 21:1-2, 5).

Después vino la prueba más difícil para Abraham que fue cuando Dios le pidió que sacrificara a Isaac (Génesis 22). Después de esperar 25 años a su hijo prometido, y después de ver el milagro de su nacimiento de parte de una mujer que ya había pasado su edad fértil, Abraham debía sentirse conmocionado y confundido. Pero Él conocía a Dios, el dador de la vida, “poderoso para levantar aun de entre los muertos” (Hebreos 11:19).

Aunque Dios no necesitó que el fiel Abraham siguiera adelante, este incidente se mantiene como ejemplo para que nos demos cuenta del inmenso sacrificio que Dios el Padre y Jesucristo hicieron por nosotros. Lea más acerca de esto en nuestro artículo “La fe de Abraham”.

La fe de Moisés

La historia de fe de Moisés también se trata de una manera más extensa en Hebreos 11:23-29. La historia comienza con los padres de Moisés escondiéndolo para protegerlo del mandato del Faraón de matar a todos los niños israelitas (v. 23; Éxodo 2:1-10). Su fe fue recompensada cuando la hija del Faraón lo encontró y él es criado en la corte real.

Pero cuando llegó el momento, Moisés decidió abandonar los “deleites temporales del pecado” que ofrecía Egipto y sufrir “el vituperio de Cristo”, la aflicción que enfrentaba el pueblo de Dios (Hebreos 11:24-26; Éxodo 2:11-15).

“Moisés esperaba la recompensa. ... No fue engañado por el resplandor de la corte egipcia ni por la tranquilidad de la seguridad mundana” (Zondervan NIV Bible Commentary, note on Hebrews 11:26), [Comentario bíblico de Zondervan NVI, nota de Hebreos 11:26]).

La fe le permitió a Moisés salir de Egipto dos veces (Éxodo 2:15; 12:31-42). Hizo posible que los israelitas no tuvieran que sacrificar a los primogénitos en la noche de la Pascua (Éxodo 12:21-28). Y la fe les permitió caminar entre muros de agua a través del Mar Rojo, mientras que el ejército egipcio que los perseguía fue destruido (Éxodo 14).

Mujeres de fe en la Biblia

Además de Sara y Rahab, que mencionamos anteriormente, Hebreos 11 tiene el resumen de muchas otras historias de fe, incluyendo mujeres que recibieron sus muertos mediante resurrección”.Además de Sara y Rahab, que mencionamos anteriormente, Hebreos 11 tiene el resumen de muchas otras historias de fe, incluyendo mujeres que recibieron sus muertos mediante resurrección” (v. 35). Ejemplos destacados del Antiguo Testamento acerca de estos acontecimientos incluyen la resurrección del hijo de la viuda de Sarepta (1 Reyes 17:17-24) y el hijo de la mujer sunamita (2 Reyes 4:32-37).

Lea más acerca de mujeres llenas de fe en nuestra sección “Mujeres de fe”.

La fe y el tiempo de Dios

Hebreos 11:33-38 resume lo que hicieron estos héroes de la fe que se nombran y los que no, y lo que tuvieron que soportar. Los ejemplos de las intervenciones milagrosas de Dios (vv. 33-35) pueden ayudar a edificar nuestra fe, ya que reconocemos que ningún problema es demasiado difícil para Dios.

Pero Dios nos recuerda que sus promesas más importantes no son en esta vida, y que la fe es también un don para ayudarnos a soportar las terribles pruebas de esta era de maldad. El pueblo de Dios no siempre se ha librado de las pruebas, torturas y martirio (vv. 35-38). Su fe y resistencia los preparó para el futuro maravilloso que Dios ha planeado.

Aunque sabemos que Dios puede protegernos y sanarnos ante cualquier circunstancia, no sabemos si lo va a hacer en cada situación. Fe significa que “no estamos seguros de lo que nos depara el futuro, pero sabemos quién está a cargo del futuro... Es la respuesta a la obediencia la que califica a los personajes del capítulo 11 como personas de gran fe” (NKVJ Study Bible, “Heroes of Faith”) [Biblia de estudio NKJV, “Héroes de la fe”], p. 2095).

Sorprendentemente, Dios ha esperado para añadirnos a “nosotros” —los cristianos del Nuevo Testamento— a las listas de los fieles antes de “recibir lo prometido” (Hebreos 11:39-40). La máxima promesa es la resurrección a la vida eterna como hijo de Dios al regreso de Cristo (1 Tesalonicenses 4:16; 1 Juan 3:2; vea nuestro artículo “El propósito de la vida”).

Después de estudiar el capítulo de la fe

¿Qué deben hacer estas lecciones y ejemplos de fe en nuestras vidas? El capítulo 12 continúa con una exhortación para vencer el pecado y perseverar:

“Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante” (Hebreos 12:1).

El autor y consumador de nuestra fe

Luego viene el ánimo para que busquemos el mayor ejemplo de fe y resistencia:

“Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios” (v. 2).

Jesús es el autor de nuestra fe porque la fe misma comienza como un don para aquellos que son llamados a seguir a Jesucristo (Efesios 2:8). Es un fruto del Espíritu de Dios (Gálatas 5:22). Jesús es el consumador de nuestra fe porque “Él es nuestro ejemplo y modelo, porque se centró en el gozo que le fue presentado. Su atención no estaba en la agonía de la cruz, sino en la corona; no en el sufrimiento, sino en la recompensa” (NKVJ Study Bible, note on Hebrews 12:2, [Biblia de estudio NKJV, nota de Hebreos 12:2]).

Con el ejemplo y la ayuda de Jesucristo, no debemos sucumbir al cansancio y al desaliento (v. 3). Vamos a aprender que incluso el castigo muestra el amor de Dios (vv. 5-11).

El capítulo 13 resume poderosamente el fundamento de nuestra fe y la fuente de nuestro ánimo: “Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré; de manera que podemos decir confiadamente: El Señor es mi ayudador; no temeré lo que me pueda hacer el hombre” (vv. 5-6).

Dios es fiel, y Él quiere que creamos en Él y que le creamos. Él da fe y quiere que crezcamos en fe. Estudie más acerca de este tema fundamental en estos artículos:

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