¿Qué es un cristiano?

Muchos dicen ser cristianos, pero ¿qué es en realidad un verdadero cristiano? ¿Basta con sólo “creer en Jesucristo” o se necesita algo más que esto?

El cristianismo es la religión más grande a nivel mundial, con más de dos billones de adeptos. Pero la mayoría de estas personas no tiene una idea clara de lo que significa ser un verdadero cristiano. ¿Basta con creer en Jesucristo para ser un cristiano? ¿Acaso el cristianismo es una experiencia religiosa solamente emocional o una decisión momentánea?

¿Qué significa ser un verdadero cristiano según la Biblia? Muchas personas cristianas dicen haber tenido una experiencia religiosa y haber “aceptado a Jesús”. Sin embargo, sus vidas siguen siendo igual que antes de pasar por esa experiencia.

Entonces, ¿qué es un verdadero cristiano?

Cualquier persona que tome en serio sus convicciones debería preguntarse: “¿Qué es un verdadero cristiano?” ¿Qué diferencia a un cristiano de una persona común? ¿Quién o qué tiene la autoridad para responder estas preguntas? ¿Dónde deberíamos buscar una respuesta?

Sólo la Biblia puede responder estas preguntas. En Hechos 11:26 leemos que “a los discípulos se les llamó cristianos por primera vez en Antioquía”. En este pasaje, la palabra “cristiano” significa “seguidor de Cristo” y “discípulo” significa “alumno” o “aprendiz”, lo cual es información muy útil para nosotros. Un verdadero cristiano no es aquél que simplemente cree en Jesucristo. Un verdadero cristiano es un seguidor y aprendiz de Jesucristo. En otras palabras, ser cristiano implica esforzarnos por imitar el ejemplo de Cristo durante toda la vida.

Quien dice ser cristiano debería demostrarlo viviendo como Cristo vivió; es decir, haciendo lo que Él hizo y evitando lo que Él evitó. En definitiva, el cristianismo es un camino de vida. Un verdadero discípulo de Jesús es aquél que le sigue e intenta vivir según su ejemplo.

Ser cristiano es más profundo de lo que parece

Ser un verdadero cristiano es mucho más profundo de lo que parece. Si queremos seguir a Cristo, primero debemos estudiar su vida para saber qué hizo y cómo vivió. La enseñanza del apóstol Pablo para los cristianos es: “Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo” (1 Corintios 11:2, énfasis añadido”). No basta con tener la experiencia emocional de “entregar nuestro corazón a Dios” o decir que somos “cristianos” para ser cristianos verdaderos; debemos vivir imitando el ejemplo de Jesús día tras día. En 1 Juan 2:6, el apóstol Juan nos explica más al respecto: “El que dice que permanece en él [en Jesucristo], debe andar como él anduvo”.

Pero ¿cómo vivió Cristo en la tierra? Los cuatro Evangelios del Nuevo Testamento nos relatan lo que Cristo hizo durante su vida. Jesús dedicó su vida a servir a Dios y a los demás; siempre obedeció las leyes y mandamientos de Dios y sujetó su voluntad a la del Padre. Ser un verdadero cristiano implica un cambio radical en nuestras vidas—la Biblia lo llama “arrepentimiento”—que consiste en dejar de pensar y actuar como los seres humanos lo hacen normalmente.

Un cristiano se reviste del hombre nuevo

El apóstol Pablo nos enseña que, como aprendices de Jesucristo, es necesario que hagamos cambios en nuestra vida; “si en verdad le habéis oído, y habéis sido por él enseñados, conforme a la verdad que está en Jesús. En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad” (Efesios 4:21-24).

Esto implica que, cuando seguimos a Cristo y hacemos cambios para parecernos a Él, nuestra manera de pensar y vivir llegará a ser diferente a como era antes. Esta transformación es un proceso que dura toda la vida a través del cual seremos cada vez más como Jesucristo.

La enseñanza de Pablo a los cristianos de Roma nos da más detalles acerca de este proceso; en Romanos 13:14 el apóstol nos aconseja, como a seguidores de Cristo—o cristianos: “vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne”. Aquí nuevamente vemos que el cristianismo es un camino de vida y no tan solo una experiencia emocional.

¿Qué más se necesita para ser un verdadero cristiano?

Pero ser un verdadero cristiano requiere de algo más. Para entregar nuestra vida a Cristo debemos arrepentirnos de nuestros pecados y someter nuestra voluntad a la de Dios. Como dice Pablo, primero debemos bautizarnos para que nuestros pecados sean perdonados y luego esforzarnos por no pecar más. “Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva” (Romanos 6:4).

Y, en el libro de Gálatas, Pablo lo aclara más explicando que “todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos” (Gálatas 3:27). Estar “revestidos de Cristo” es cambiar por completo nuestra manera de pensar y comenzar a vivir según la palabra de Dios (Mateo 4:4).

Además, Romanos 8:9-10 nos revela que, luego de ser bautizado, un cristiano necesita recibir el Espíritu Santo—el poder que le permitirá vencer hábitos y pensamientos pecaminosos. Pablo escribe: “Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él. Pero si Cristo está en vosotros, el cuerpo en verdad está muerto a causa del pecado, mas el espíritu vive a causa de la justicia”. Un verdadero cristiano es aquella persona que ha recibido el Espíritu Santo de Dios, por medio del cual Jesucristo puede vivir dentro de una persona.

El Espíritu de Dios es indispensable para la vida de un verdadero cristiano. Como explica el apóstol Pablo en los versículos 13-14 de Romanos 8, “si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis. Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios” (énfasis añadido).

Pero el solo hecho de tener el Espíritu Santo tampoco es suficiente. Un verdadero cristiano debe además dejarse guiar por el Espíritu para así poder “despojarse del viejo hombre”, “revestirse de Cristo” y convertirse en un hombre nuevo.

¿Qué es un verdadero cristiano?

Ser un verdadero cristiano es más que “creer en Jesucristo” o “aceptar a Cristo en nuestro corazón”. Un verdadero cristiano es un seguidor e imitador activo de Jesucristo que le ha entregado su vida, se ha bautizado y ha recibido el Espíritu Santo; es aquella persona que se esfuerza por “revestirse de Cristo”—por vivir como Jesucristo vivió en la tierra.

Un verdadero cristiano siempre está luchando contra el pecado y tratando de parecerse cada vez más a Cristo, tratado de ser “perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto” (Mateo 5:48). Este es un proceso que dura toda la vida, no una decisión o experiencia del momento. Y es un compromiso que será recompensado eternamente, pues, si somos verdaderos cristianos, ¡seremos eternos herederos del reino de Dios junto a Jesucristo, nuestro Hermano mayor!