De la edición Enero/Febrero 2022 de la revista Discernir

¿Cuánto paganismo está dispuesto a aceptar Dios?

Como cristianos, ¿qué debemos hacer cuando una actividad, tradición u objeto tiene orígenes paganos? La Palabra de Dios nos da la respuesta.

Tengo malas noticias:

¿Esa cosa que le encanta? Tiene origen pagano.

Y tengo noticias peores:

Prácticamente todo tiene origen pagano.

¿Qué espera Dios que hagamos al respecto?

“No preguntes acerca de sus dioses”

Antes de que los israelitas entraran en la Tierra Prometida, Dios les hizo una advertencia:

“Ante tus propios ojos el Señor tu Dios exterminará a las naciones que vas a invadir y desposeer. Cuando las hayas expulsado y te hayas establecido en su tierra, después de haberlas destruido cuídate de no seguir su ejemplo y caer en la trampa de inquirir acerca de sus dioses. No preguntes: ‘¿Cómo adoraban estas naciones a sus dioses, para que yo pueda hacer lo mismo?’ No adorarás de esa manera al Señor tu Dios, porque al Señor le resulta abominable todo lo que ellos hacen para honrar a sus dioses. ¡Hasta quemaban a sus hijos e hijas en el fuego como sacrificios a sus dioses!” (Deuteronomio 12:29-31, Nueva Versión Internacional).

La Tierra Prometida estaba llena de pueblos paganos que servían a dioses falsos y en nombre de esos dioses hacían cosas que “al Señor le [resultan abominables]” —incluyendo el ritual de sacrificar a sus propios hijos. Dios estaba siendo muy claro con los israelitas: esas prácticas religiosas extrañas eran absolutamente incompatibles con la adoración al verdadero Dios.

Adorar a Dios implica adorarlo de la forma en que Él dice que lo hagamos: “Cuidarás de hacer todo lo que yo te mando; no añadirás a ello, ni de ello quitarás” (v. 32)

El problema con la Navidad y Semana Santa

Cuando un cristiano estudia pasajes como estos, concluye acertadamente que no debe celebrar fiestas como la Navidad y Semana Santa.

Es bien sabido que estas celebraciones están construidas sobre una mezcla de costumbres religiosas paganas. Los árboles, las luces, los conejos, los huevos: todas son prácticas paganas pintadas de otro color.

El argumento a favor de estos días casi siempre es que han sido adaptados —que sí, las costumbres eran paganas antes, pero ahora se usan para glorificar a Jesucristo.

El problema es que Dios no acepta formas de adoración adaptadas. No acepta que disfracemos algo que a Él “le resulta abominable”. Si le adoramos adoptando costumbres paganas conscientemente, Él rechazará nuestra adoración.

Y si persistimos, nos rechazará a nosotros.

¿Aborrece Dios las arboledas o los panes de pasas?

Sin embargo, es fácil preguntarse qué tan lejos llega esta prohibición. Históricamente, el pueblo de Dios siempre ha sido una minoría —lo que significa que todo a nuestro alrededor podría provenir del paganismo.

Hay dos principios importantes que podemos extraer de las instrucciones de Dios en Deuteronomio 12:

  1. No debemos incorporar costumbres de adoración paganas en nuestra vida.
  2. El problema es la adoración, no necesariamente los objetos involucrados.

Dios dijo “no preguntes acerca de sus dioses” y “No adorarás de esa manera al Señor tu Dios” (vv. 30-31). Esos son los límites. Dios no dice que nos deshagamos de todo lo que los paganos han tocado. Dice que nos deshagamos de sus métodos de adoración. Por ejemplo:

Los paganos a menudo usaban las arboledas como sitios sagrados para adorar a sus dioses con rituales que incluían la prostitución (Oseas 4:13-14). ¿Significa esto que los cristianos deberían evitar las arboledas o no plantar árboles en sus casas? No. Dios incluso le dio arboledas a su pueblo (Josué 24:13). Los árboles no son el problema; el problema es lo que hacían los paganos en ellos.

Otra costumbre pagana era hornear panes de pasas como ofrenda a los dioses falsos (Oseas 3:1). ¿Es incorrecto que un cristiano les ponga pasas a sus panes horneados? Otra vez, no. No hay nada espiritualmente incorrecto en agregarle pasas a un pan. Pero es incorrecto hornear un pan de pasas como ofrenda para Dios, porque Él no nos dice que le adoremos de esa manera.

¿Podemos practicar el yoga?

Estos son ejemplos de la antigüedad. Pero ahora veamos uno más moderno:

El yoga.

El yoga es un tema muy controversial en los círculos cristianos. Se originó en la India y tiene un papel importante en religiones orientales como el budismo y el hinduismo. Quienes practican estas religiones, creen que pueden usar el yoga para expandir su conciencia, alinear sus energías espirituales, superar el sufrimiento y alcanzar la iluminación y la unidad con la realidad definitiva del universo. Muchas veces, estos objetivos se persiguen a través de diferentes estiramientos.

Éstas sin duda son prácticas religiosas paganas que los cristianos deberían evitar.

Pero ¿qué hay de los estiramientos en sí? ¿Es incorrecto estirarse? ¿Deberían los cristianos evitar los ejercicios de yoga?

La diferencia entre lo prohibido y lo aceptable

El principio es el mismo que para los árboles y los panes de pasas:

A Dios no le desagrada que usted se estire. Pero sí le desagradaría que hiciera estiramientos con el fin de alinear su energía espiritual o acceder a una conciencia cósmica.

Ésa es la línea divisoria:

¿Está adoptando formas de adoración paganas en su vida, o no?

No hay nada de malo con las arboledas, los panes de pasas o los estiramientos. No evitamos comer huevos sólo porque son parte de las tradiciones de Semana Santa. Tampoco evitamos las galletas de jengibre sólo porque es una tradición navideña.

(Obviamente, la Biblia dice que no debemos hacer nada que dañe o afecte nuestra conciencia. Si nos sentimos incómodos con algo, o creemos que podría enviar un mensaje equivocado, deberíamos evitarlo. Vea 1 Corintios 8 y Romanos 14:23.)

Lo que a Dios sí le molesta, y de hecho prohíbe, es que tomemos estas prácticas u objetos y los usemos como los usaban los paganos. No llevamos a cabo ritos de adoración bajo los árboles. No horneamos panes de pasas para honrar a Dios. No nos estiramos para alinear nuestros chakras. No pintamos huevos para esconderlos en Semana Santa. Y no decoramos galletas de jengibre para Navidad.

Dios no tolera que usemos estos símbolos paganos para adorarle.

Entonces, la próxima vez que descubra que algo en su vida tiene origen pagano, pregúntese: “¿Tiene esto sus raíces en una forma de adoración que Dios prohíbe? Si es así, ¿estoy permitiendo que tenga influencia espiritual en mi vida?”

(Lea más sobre esto en nuestro artículo “La historia de los anillos de boda”.)

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