¿Dónde estamos según la profecía?

¿Qué tan cerca estamos del fin del mundo? ¿Es aun posible saberlo?

Una preocupación frecuente de quienes estudian la Biblia es cuándo será el fin del mundo y el regreso de Jesucristo. Y ya que las Escrituras son el medio de comunicación de Dios con los hombres, es ahí donde debemos ir para saber lo que ocurrirá en el fin de esta era. De hecho, una buena parte de la Biblia contiene profecía. ¿Dónde estamos ahora según la línea de tiempo o progresión de los eventos proféticos?

Lo que podemos y no podemos saber

Primero, definitivamente podemos —y deberíamos— tener una idea general de en dónde nos encontramos dentro del orden de las profecías. Jesús mismo nos aconseja: “De la higuera aprended la parábola: Cuando ya su rama está tierna, y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca. Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas, conoced que está cerca, a las puertas. De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca” (Mateo 24:32-34; consulte también Marcos 13:28-31).

En otras palabras, cuando veamos ocurrir las profecías que Jesús describió en su llamada “profecía del Monte de los Olivos”, podemos saber que el fin está muy cerca.

Por otro lado, Cristo también dijo que no podemos saber el momento exacto de su regreso y el fin del mundo, porque “de aquel día y de la hora nadie sabe, ni aun los ángeles que están en el cielo, ni el Hijo, sino el Padre” (Marcos 13:32, énfasis añadido).

Cuando los discípulos le preguntaron: “¿cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida, y del fin del siglo?” (Mateo 24:3), Jesús enumeró una serie de eventos que ocurrirían al acercarse el tiempo del fin. Luego, en el versículo 21, Él dijo: “habrá entonces gran tribulación, cual no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá”.

Esta “gran tribulación” es un importante evento profético que se menciona en muchas otras profecías en la Biblia. En pocas palabras, la Biblia revela que este período de sufrimiento durará tres años y medio y culminará con el regreso de Jesucristo a la Tierra.

Algunos eventos específicos que está profetizado que ocurrirán durante la Gran Tribulación aún no se han cumplido y, por lo tanto, podemos estar seguros de que todavía no nos encontramos en los últimos tres años y medio de nuestra era. Para aprender más acerca de este período de gran angustia, consulte nuestro artículo “La Gran Tribulación”.

¿Qué debe pasar antes de la Gran Tribulación?

La pregunta entonces es: “¿qué tan cerca estamos del comienzo de la Gran Tribulación?” Para responderla podemos analizar una serie de profecías y eventos que ocurrirán durante el tiempo del fin.

Específicamente, el tiempo del fin se refiere a un período en el que las siguientes circunstancias proféticas tendrán lugar. Mientras lee la lista, tenga en cuenta que estos eventos aún no eran evidentes incluso en la primera mitad del siglo XX, pero en conjunto retratan la situación de un mundo al borde de la Gran Tribulación. Relativamente hablando, pareciera que sólo quedan algunos detalles por materializarse para que todos los factores estén en su lugar y pueda comenzar la Gran Tribulación.

  • “Muchos correrán de aquí para allá” (Daniel 12:4): Esta tendencia profética sin duda cobra vida cada vez que nos encontramos en una autopista concurrida o en un aeropuerto. Hoy en día hay más de mil millones de automóviles en el mundo, y millones de pasajeros viajan por el aire cada día.
  • “La ciencia se aumentará” (Daniel 12:4): Según fuentes citadas por Boston Commons High Tech Network [Red de alta tecnología de Boston Commons], hasta aproximadamente el año 1900 el conocimiento humano se duplicaba cada siglo. Para fines de la Segunda Guerra Mundial, se duplicaba cada 25 años. Y ahora, nuestra base de información se duplica cada 12 meses, y muy pronto lo hará cada 12 horas.
  • La capacidad del ser humano para aniquilar la vida en la Tierra: “Y si aquellos días no fuesen acortados, nadie sería salvo” (Mateo 24:22, énfasis añadido). Los humanos no tuvieron la capacidad de acabar con la vida en la Tierra sino hasta después de 1945, con la llegada de la era atómica. Desde entonces, la producción de armas atómicas ha hecho posible que tengamos la capacidad de destruir nuestro planeta varias veces.
  • Aumento de terremotos: “…Habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares” (Mateo 24:7). Los terremotos han existido a lo largo de la historia humana. Pero lo que Cristo quiso decir al mencionarlos en el contexto del tiempo del fin es que estos se convertirían en un fenómeno mucho más notorio y frecuente.
  • La capacidad de transmitir un evento alrededor del mundo: Apocalipsis 11:3-11 revela que poco antes del regreso de Cristo sus “dos testigos” —quienes predicarán al mundo desde Jerusalén durante 42 meses (tres años y medio)— serán asesinados. “Y los de los pueblos, tribus, lenguas y naciones verán sus cadáveres por tres días y medio” (v. 9, énfasis añadido). Para que todos alrededor del mundo puedan ver esto debe existir la tecnología que lo haga posible. Esto no sólo es posible actualmente, sino que la mayoría de nosotros diariamente ve imágenes provenientes de otros países vía satélite.
  • Puede existir un ejército de 200 millones: Apocalipsis 9:13-19 describe otro evento que ocurrirá casi al final de los tres años y medio, al sonar la sexta trompeta. En el versículo 16 vemos que un enorme ejército se alineará: “Y el número de los ejércitos de los jinetes era doscientos millones” (énfasis añadido). Esto sucede luego de que una inmensa cantidad de personas muere en los capítulos 6 al 9. La posibilidad de que un ejército tan grande se formase no era real sino hasta hace poco tiempo, cuando las poblaciones de algunos países (como China e India, por ejemplo) o grupos de naciones aumentaron considerablemente.
  • El comienzo de los sacrificios en Jerusalén: El capítulo 12 de Daniel también describe eventos que ocurrirán al fin de esta era (vv. 4, 9). En el versículo 1, la Gran Tribulación se describe como el período más terrible de la historia humana, lo cual coincide con las palabras de Cristo en Mateo 24:21. ¿Cuánto durará este período? Daniel responde: “por tiempo, tiempos, y la mitad de un tiempo” (Daniel 12:7). Esta expresión también se menciona en otras profecías y equivale a los tres años y medio (o 1.260 días) previos al regreso de Cristo.

Más adelante, el versículo 11 nos da más detalles: “Y desde el tiempo que sea quitado el continuo sacrificio hasta la abominación desoladora, habrá mil doscientos noventa [1.290] días” (énfasis añadido).

Pero para que los sacrificios sean quitados justo antes del comienzo de la Gran Tribulación, deben reestablecerse primero. Hoy en día existe una minoría de judíos que promueve y se prepara para reiniciar el sistema sacrificial en Jerusalén. Hasta la fecha, sus esfuerzos no han tenido éxito. La propuesta de reiniciar los sacrificios de animales le parece radical a la mayoría de los judíos, y también hay cuestiones políticas que dificultan la institución de una actividad así.

Si bien los sacrificios podrían reestablecerse con o sin la aprobación de la mayoría, es difícil imaginarse cómo sucederá esto dada las condiciones actuales. Sólo el tiempo nos dirá cómo y cuándo se reiniciarán los sacrificios de animales, dando pie a que la profecía de su abolición se cumpla.

  • Jerusalén rodeada de ejércitos: Pero cuando viereis a Jerusalén rodeada de ejércitos, sabed entonces que su destrucción ha llegado” (Lucas 21:20, énfasis añadido). El versículo 24 añade que Jerusalén caerá bajo el control de gentiles (no judíos), y Mateo explica que “la abominación desoladora” (relacionada con la detención de los sacrificios) será parte del ataque a Jerusalén (Mateo 24:15).

En Zacarías 12:3, que también habla de Jerusalén en los tiempos del fin, Dios dice: “en aquel día yo pondré a Jerusalén por piedra pesada a todos los pueblos; todos los que se la cargaren serán despedazados, bien que todas las naciones de la tierra se juntarán contra ella”.

Si hay una ciudad en el mundo que aparece en las noticias casi a diario (como foco de conflictos, divisiones, masacres y controversia) es Jerusalén. Sin duda, es fácil ver cómo las tensiones militares podrían incrementarse rápidamente y escalar en cualquier momento. Para más detalles acerca de lo que dice la Biblia acerca de Jerusalén, lea nuestro artículo “Jerusalén en la profecía”.

  • Última resurrección del Imperio Romano: Quienes conocen la profecía bíblica sabrán que Dios predijo el surgimiento y la caída de cuatro grandes imperios mundiales. El cuarto de ellos fue el Imperio Romano, y la Biblia revela que éste tendría 10 resurrecciones (representadas por 10 cuernos en la cuarta bestia de Daniel 7:7, 23-14). Para saber más acerca de las 10 resurrecciones del Imperio Romano, consulte nuestro artículo: “¿Qué representa Babilonia?”.

La novena resurrección ya tuvo lugar, comenzando con la reunificación de Italia por mano de Garibaldi en 1870, y terminando con la derrota de los poderes del Eje en la Segunda Guerra Mundial —Alemania nazi e Italia fascista, lideradas por Hitler y Mussolini— en 1945. “Tras [la Segunda Guerra Mundial]… Mussolini decidió que su destino era gobernar Italia como un César moderno y recrear el Imperio Romano” (History.com, “Benito Mussolini”).

Mussolini “concluyó la década [de 1920] en un tono positivo: su Concordato con el Vaticano en 1929 puso fin a las diferencias históricas que había entre el estado italiano y la Iglesia Católica Romana. Impresionado por la generosidad que multiplicó su ingreso anual por cuatro, el papa Pío XI le confirmó al mundo que Mussolini había sido enviado por la ‘divina providencia’. Y así, a comienzos de los años treinta Mussolini, instaurado con seguridad en el poder gracias al amplio apoyo de la clase media, se dispuso a dar forma a su régimen y forjar su imagen. Italia, anunció, había entrado en la época de la ‘tercera Roma’” (Encyclopedia.com, “Benito Mussolini”).

La última resurrección del Imperio Romano (que siempre ha estado basado en Europa) será la unión de 10 “reyes” (o reinados o estados) que accederán a acatar la autoridad de la “bestia” descrita en Apocalipsis 17. “…Los diez cuernos que has visto [en el versículo 3 —una ‘bestia’ diferente a la de Daniel 7], son diez reyes, que aún no han recibido reino; pero por una hora recibirán autoridad como reyes juntamente con la bestia. Estos tienen un mismo propósito, y entregarán su poder y su autoridad a la bestia” (vv. 12-13, énfasis añadido).

Estos 10 “reyes” cooperarán entre sí, pero no se llevarán bien del todo. Su ambigua relación se ilustra en los 10 dedos de los pies de la imagen descrita en Daniel 2:42-44. Este pasaje se refiere a los dedos como “reyes” y los ubica en el contexto del tiempo del fin, cuando Dios establecerá su Reino en la Tierra. Hoy en día vemos tendencias en Europa que harán de la unificación y el ascenso de un líder fuerte algo más deseable (por razones económicas, militares, culturales, etcétera). De hecho, cada vez se habla más acerca del tema.

¿Qué debemos hacer?

Además de esta breve lista, hay otros indicadores proféticos que muestran que estamos llegando al fin de esta era. ¡El tiempo es corto! Lamentablemente, muchas personas no hacen caso de la Biblia y creen que su vida continuará segura por mucho tiempo. No pasará mucho antes de que la Gran Tribulación —el período más terrible de la historia humana, según Jesucristo— los tome por sorpresa.

“Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca, y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del Hombre” (Mateo 24:38-39). ¿Qué nos dice Jesucristo que hagamos nosotros —sus seguidores— al respecto?

“Mirad también por vosotros mismos, que vuestros corazones no se carguen de glotonería y embriaguez y de los afanes de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día. Porque como un lazo vendrá sobre todos los que habitan sobre la faz de toda la tierra. Velad, pues, en todo tiempo orando que seáis tenidos por dignos de escapar de todas estas cosas que vendrán, y de estar en pie delante del Hijo del Hombre” (Lucas 21:34-36).

Descubra más acerca de los eventos del tiempo del fin y cómo deberíamos responder en nuestro folleto gratuito El libro de Apocalipsis: la tormenta antes de la calma.